El Grupo Demócratas (antigua CDC) del Ayuntamiento de Barcelona señala al Gobierno como responsable de los atentados del pasado agosto en Barcelona y Cambrils, en los que murieron 15 personas, por haber sido incapaz de impedir la actuación del comando yihadista liderado por el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, pese a éste que había mantenido contactos con el CNI.

En una proposición registrada para ser debatida en el pleno de este viernes, el grupo que lidera Xavier Trias exige las «responsabilidades políticas pertinentes ante el escándalo y la incapacidad manifiesta del Gobierno español para evitar los atentados de los días 17 y 18 de agosto en Barcelona y Cambrils», al tiempo que reitera el agradecimiento del Consejo Plenario a la labor de Joaquim Forn -ex conseller de Interior y anterior portavoz de CDC en el Ayuntamiento- y el Major Josep Lluís Trapero.

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Fuentes del CNI admitieron la semana pasada que la inteligencia española había mantenido contactos con el imán de Ripoll en 2014, cuando éste cumplía condena por narcotráfico. El imán declaró entonces que desde ámbitos yihadistas le obligaron a dedicarse al tráfico de drogas, por eso el CNI entró en contacto con él en la cárcel. Los vínculos del imam con el CNI, adelantados por Okdiario, no tuvieron incidencia para el resto de fuerzas de seguridad del Estado.

Los ex convergentes exigen explicaciones a Santamaría sobre la «relación admitida por fuentes oficiales y por qué se ha escondido hasta ahora»

Tras conocerse estos contactos, Demócratas reclama al Pleno del Ayuntamiento de Barcelona que exija a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, «las explicaciones pertinentes para que de a conocer todas y cada una de las circunstancias que envuelven la relación admitida por fuentes oficiales entre Es Satty y el CNI».

El texto que defenderá Jaume Ciurana reclama además que el Gobierno explique cuándo tuvo conocimiento de esta conexión «y por qué se ha escondido hasta ahora» y concluye con la exigencia de responsabilidades políticas.

El líder del PP en el Consistorio, Alberto Fernández, ha acusado a los ex convergentes de «pretender meter a los muertos en campaña, igual que han hecho ERC y Marta Rovira» y ha tachado esta actitud de «actuación mezquina, miserable, repugnante y que merece la más absoluta reprobación y desprecio».

La investigación posterior a los atentados de Barcelona y Cambrils -a las puertas del referéndum del 1-O- ha estado envuelta en polémica desde que el Gobierno de la Generalitat hizo bandera de la actuación de los Mossos d’Esquadra como ejemplo de la preparación catalana para la independencia. La Generalitat acusó entonces al Gobierno de cuestionar a la policía autonómica por motivos políticos cuando se hizo público que conocían las sospechas de la policía belga sobre Es Satty y se cuestionó su actuación en la explosión de la casa de Alcanar donde se escondían los terroristas que desencadenó los atentados.