Han sido 30 minutos al servicio de la defensa de los acusados. Los ha cedido la televisión pública vasca apenas unas horas después de que se hiciera público que el próximo 16 de abril dará comienzo el juicio contra los ocho jóvenes acusados de delitos terroristas por la agresión que presuntamente protagonizaron contra dos agentes de la Guardia Civil y sus parejas la madrugada del 15 de octubre de 2016 en un bar de Alsasua (Navarra).

En el programa ‘Egun On Euskadi’ de ETB-1 la abogada de varios de los encausados, Amaia Izko, acompañada del padre del joven que se enfrenta a la mayor petición de pena, 62 años y medio, han sido entrevistados en torno al proceso judicial y sin que en ningún momento se diera voz a los planteamientos que mantienen las cinco acusaciones que concurren en el proceso abierto en la Audiencia Nacional. En un tono favorable a sus tesis, tanto por parte del entrevistado como del resto de contertulios que participaban, la entrevista ha estado ilustrada en todo momento con imágenes de las concentraciones de apoyo a los ocho jóvenes acusados –tres de ellos aún en prisión- y de los momentos en los que eran citados a declarar o abandonaban la Audiencia Nacional.

Junto a imágenes de apoyo y sin referencias a la situación de los agentes agredidos, la abogada y el padre de uno de los acusados han cuestionado el proceso

El espaldarazo dado a las familias de los acusados por parte de ETB se suma al manifestado por numerosas instituciones navarras y del País Vasco en manos de formaciones nacionalistas. A lo largo de la entrevista Izko ha asegurado que cada vez tiene menos esperanzas de que los encausados tengan “un juicio justo” por el perfil de las acusaciones como la de “un fiscal belicoso” y la promovida por la asociación de víctimas del terrorismo, COVITE, a la que ha situado como responsable de que este proceso haya derivado en una acusación por delito de terrorismo.

“No hubiera sido igual en Murcia”

Por todo ello, Izko ha afirmado en el canal en euskera de ETB que el cuestionamiento del proceso no sólo se debe llevar a cabo en el ámbito judicial sino que “necesitamos que sea general, en todos los niveles, para que este disparate no se coinvierta en una sentencia inculpatoria”.

En un momento de la entrevista una de las tertulianas ha calificado la Audiencia Nacional como “la audiencia de la humillación, un circo” y ha planteado a Izko por qué “no se da a vuelta” a las acusaciones de delito de odio que se imputa en casos de este tipo, “cuando el odio se plantea contra los vascos, yo como vasca me siento odiada en el Estado español”. Un planteamiento que la abogada ha considerado “interesante” y que debería ser abordado con un “trabajo social” y para ello recurrirán a los medios de comunicación. El presentador del programa ha completado la argumentación afirmando que este caso “no hubiera sido igual si sucede en Murcia que en Alsasua”.

En el programa se ha calificado a la AN de Audiencia de “humillación” y “circo” y se ha apelado a un trabajo social contra el “odio” a los vascos

Izko ha apuntado que en caso de ser condenados acudirán hasta instancias europeas “donde seguro que no analizan del mismo modo este caso”. La abogada ha denunciado que la Guardia Civil realizó un informe ‘ad hoc’, por encargo de la juez que instruía el caso en la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, para contextualizar estos hechos dentro de un delito de terrorismo, “es una petición disparatada por cuatro insultos y un tobillo roto”. Siete de los acusados se enfrentan a entre 50 años y 62 años de prisión y el octavo a 12 años y medio, “no tiene mucha justificación, es un disparate”. La defensa mantiene que se trató de una “trifulca de bar” y que la decisión de trasladar el caso de la Audiencia Provincial de Navarra a la Audiencia Nacional tan sólo buscaba juzgar a los jóvenes de Alsasua por delitos de terrorismo.

“Lo tendrán difícil”

El padre del joven que se enfrenta a la mayor petición de pena –al sumar la de amenaza terrorista a la de cuatro delitos terroristas- y que continúa en prisión, ha asegurado que aún no se explica “por qué hicieron este montaje”.

Izko ha señalado que las cinco acusaciones tendrán “muy difícil” demostrar a lo largo de las diez sesiones previstas del juicio “sus tesis” para acreditar que se trató de un delito de terrorismo. Ha lamentado que les haya sido rechazadas gran parte de los elementos de prueba que ellos presentaban. Contextualiza todo el caso en una campaña por criminalizar movimientos como ‘Alde Hemendiak’ contrario a la presencia de la Guardia Civil en Alsasua “para vincularlo a ETA, tendrán que probarlo y lo tendrán difícil”. También cuestiona que puedan acreditar en el juicio que “como dicen hubo una emboscada y un pasillo de la muerte y demás, cuando testigos de lo sucedido dicen que fue cosa de dos minutos”. Pese a todo, ha señalado que “creemos que podemos desmontar esa versión”.