Aumentan las denuncias de adoctrinamiento en las escuelas catalanas.

Política

El Decreto de Plantillas: el arma para manipular la educación en Cataluña

Aprobado por la Generalitat en 2014, esta normativa permite a los directores de los centros educativos seleccionar 'a dedo' a la mitad del profesorado

Las denuncias por adoctrinamiento se han disparado en Cataluña desde el 1-O y ya son más de 350, según fuentes del Ministerio de Educación. Casi seis denuncias al día que ponen más que nunca sobre la mesa el debate sobre la neutralidad del sistema educativo en Cataluña.

En las últimas semanas se ha hablado del adoctrinamiento en las escuelas catalanas en base a editoriales que hablan de «países catalanes» mientras ignoran a España o «abecedarios de la independencia», como el de La Galera. También sobre el papel de los inspectores educativos y la estrategia de la Generalitat de no convocar oposiciones hasta conformar plantillas compuestas por un 80% de inspectores designados a dedo.

Sin embargo, una maestra con más de 20 años de experiencia y que prefiere mantenerse en el anonimato – la llamaremos Laura – va más allá y afirma que la educación ha ido por delante en la creación de una “estructura de Estado organizado”. “Esto no lo han conseguido gracias a ciertas editoriales – que lo que quieren es vender libros-, ni se ha creado de forma espontánea, lo han conseguido gracias a una normativa subsidiaria que es el decreto de plantillas, por el que pueden nombrar profesores a dedo y conformar las plantillas a su antojo”, denuncia.

Esta profesora habla del Decreto 39/2014, más conocido como Decreto de Plantillas, que ya desde su aprobación fue criticado por sindicatos como el mayoritario USTEC-STE. “En la práctica, se abre la puerta a que todas las designaciones específicas puedan ser a dedo”, declaró entonces a la revista Escuela la portavoz sindical Rosa Cañadell.

El decreto permite sustituir, a criterio del director, a profesores que consideren que no se adecuan al proyecto educativo del centro

En esa misma revista, el profesor de Pedagogía de la Universidad de Vic, Antoni Torto, exponía entonces que “dependerá de cómo se haga este proceso, de que contemple los suficientes mecanismos de control para asegurar la transparencia del sistema y la participación de toda comunidad en la elección de los docentes”.

Lo cierto es que el decreto permite a los directores confeccionar perfiles profesionales y, a partir de su criterio subjetivo, seleccionar a los profesores más idóneos para ocupar los puestos de trabajo docente hasta cubrir el 50% de la plantilla. El decreto también les permite sustituir, a su criterio, profesores que consideren sean poco eficientes o, simplemente, no se adecuen al proyecto educativo del centro.

Yo tengo carácter, pero en mis compañeros veo mucho, mucho miedo. Algunos fingen ser independentistas»

Esta puerta abierta a la designación libre ha dejado a profesores como Laura, que no comparte la ideología nacionalista, en el punto de mira de muchos de los colegios por los que ha pasado. “En cuanto no he querido seguirles la corriente me han hecho el vacío. Durante muchos años he trabajado con miedo y he tenido que convertirme en doña perfecta para que no me pudieran pillar en un fallo, porque no me pasaban ni una”, afirma. «Yo tengo carácter, pero en mis compañeros veo mucho, mucho miedo. Algunos fingen ser independentistas».

Según esta profesora, los directores de colegios – esta normativa estuvo elaborada por la Consellería de Educación en colaboración con la Asociación de Directivos de las Escuelas Públicas Catalanas (Axia) – han podido conformar así plantillas de profesores afines al independentismo a los que han situado en puestos clave. “A mí casi nunca me han dejado enseñar historia, para esto suelen elegir a quienes quieren. Y una de las veces que me tocó darla, cuando el 9-N, fui intimidada para incluirlo dentro del programa como hecho histórico. Me negué y al final de curso tuve que salir del centro”, asegura.

A mí casi nunca me han dejado enseñar historia, para esto suelen elegir a quienes quieren», denuncia una maestra

Esto le ha ocurrido, asegura Laura, en varias ocasiones. También en otro centro después de que una madre se quejara al director del centro de que una andaluza diera clases de catalán a su hijo. «Yo nací en Cádiz pero llevo en Cataluña desde los seis años y aprobé el título de catalán con excelencia. Pues el director, en lugar de defender mi profesionalidad, recogió la queja de la madre y me llamó para decirme que teníamos un problema. A final de curso me fui del centro», recuerda Laura.

El debate sobre la neutralidad de las escuelas está sobre la mesa y tendrá un papel importante en las próximas elecciones catalanas del 21-D. Ya la pasada semana los partidos rechazaron sendas propuestas de Ciudadanos y el Partido Popular relativas a la inspección educativa, que iban encaminadas a controlar el adoctrinamiento en las aulas.

El partido de Albert Rivera ya ha hecho público su programa en el que apuesta por una educación trilingüe donde se imparta clase en castellano y catalán, pero con un refuerzo de inglés. El de Podemos, que deberá ser ratificado este domingo, ha sido parcialmente publicado en Público, que revela que la educación «es clave» y habla de la elaboración de una nueva Ley de Educación de Catalunya y la eliminación de la asignatura de religión y acuerdos con entidades religiosas. El resto de partidos aún no han dado a conocer sus programas para la campaña del 21-D, decisiva para Cataluña.

Comentar ()