¿Regresarán a España Carles Puigdemont y los otros cuatro ex consellers fugados a Bélgica? ¿Pueden tomar posesión de sus actas de diputados por medio de un representante para eludir su detención? ¿Tendría el bloque independentista cinco votos menos si aquéllos no concurren al pleno del Parlament en el que se elija al futuro presidente del Gobierno de la Generalitat? Éstas son algunas de las dudas que se plantean tras los resultados registrados en las elecciones de este jueves, en las que han obtenido actas de parlamentario tanto el ex president como los otros cuatro ex consejeros huidos: Antoni Comín, Clara Ponsatí, Meritxell Serret y Lluís Puig.

  • ¿Qué hará Carles Puigdemont tras el 21-D? Si su palabra tiene valor, regresará a España. Lo anunció a través de un vídeo conocido el pasado 27 de noviembre: «Si vosotros queréis, si queréis que siga en el Parlament, yo ahí estaré, yo tomaré posesión». De volver, el ex president sería inmediatamente detenido.
  • ¿Y los otros cuatro ex consellers huidos a Bélgica? La defensa de Antonio Comín y Meritxell Serret -dos de los ex consellers huidos con Puigdemont a Bélgica junto a Clara Ponsatí y Lluís Puig- ha confirmado a El Independiente este jueves la voluntad de sus representados de no regresar a España, donde les espera la Justicia por su responsabilidad en la comisión de posibles delitos de rebelión, sedición y malversación de caudales públicos. Los cinco se instalaron en el país centroeuropeo el pasado 30 de octubre, días después de la declaración unilateral de independencia y antes de que la Fiscalía General del Estado interpusiera querella.
  • ¿Pueden tomar posesión de sus actas de diputados en la distancia? El Reglamento del Parlament, en su artículo 23, establece que el diputado electo puede acceder a su condición de parlamentario si cumple dos requisitos: presentar en el Registro General de la Cámara la credencial expedida por el órgano correspondiente de la Administración electoral y prometer o jurar respetar la Constitución española y el Estatuto de autonomía de Cataluña, y consignar las declaraciones de actividades y de bienes. El reglamento no especifica que la presentación de la credencial deba hacerse de forma presencial, lo que permite interpretar que el diputado podría llevar a cabo dicho trámite mediante un representante.
  • ¿Y pueden votar al futuro presidente del ‘Govern’? Con total seguridad, los fugados serían detenidos y enviados a prisión incondicional una vez pasen la frontera francesa y pisen suelo español. A partir de ese momento, estaría en manos del juez del Tribunal Supremo que instruye la causa por rebelión la posibilidad de acudir al pleno de investidura que elegirá al futuro presidente del Ejecutivo catalán. Si han tomado posesión de sus actas mediante un representante y no se presentan al pleno en el que se elija al presidente del Gobierno de la Generalitat, el candidato del bloque independentista tendría cuatro votos menos. Si no recogen su credencial o renuncian a ésta, sí correría la lista, con lo que sumarían en la votación todos los escaños obtenidos por Junts per Catalunya, ERC y la CUP.
  • ¿Existe algún precedente? Sí. En 1987, el candidato de HB a lehendakari, Juan Carlos Yoldi, llegó al pleno de investidura del Parlamento vasco en un furgón policial al encontrarse en prisión preventiva por su pertenencia a ETA. Ello fue posible después de que, en contra de la Fiscalía General del Estado, la Audiencia de Pamplona reconociera su derecho y el de los electores.
  • ¿Y los ‘consellers’ encarcelados? El magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena deberá decidir si concede permiso extraordinario al ex vicepresidente Oriol Junqueras y a los otros dos candidatos encarcelados -Joaquim Form y Jordi Sànchez– para que puedan tramitar sus altas como parlamentarios autonómicos y acudir a la sesión de investidura. El instructor rechazó en campaña conceder permiso al ex presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) para que pudiera salir de prisión a fin de participar en actos electorales o a conceder entrevistas a los medios de comunicación desde el centro penitenciario.