La última fase de la Operación retorno de Navidad se convirtió en un auténtico caos este fin de semana, cuando miles de conductores quedaron atrapados por la nieve en la autopista de peaje AP-6. Familias enteras pasaron entre 15 y 20 horas sin poder avanzar, racionando gasolina y esperando una ayuda que tardó en llegar. La situación la acabó resolviendo la Unidad Militar de Emergencias (UME), movilizada por el Ministerio de Defensa cerca de la medianoche del sábado, pero ha derivado en una polémica logística y política con muchas aristas. Éstas son las claves de todo lo que sucedió:

  • ¿Cuántos vehículos quedaron atrapados en la AP-6? El responsable de la Dirección General de Tráfico (DGT), Gregorio Serrano, los ha cifrado en más de 3.000, pese a que los boletines radiofónicos de la noche del sábado se empeñaban en hablar insistentemente de «centenares» de vehículos. La dimensión del atasco fue descomunal, y la AP-6 permaneció intransitable durante horas desde el túnel de Guadarrama (punto kilométrico 56) hasta la localidad abulense de Adanero (111). Cuando la brigada de la UME procedente de León comenzó a trabajar, lo hizo desde Arévalo, en el punto kilométrico 126. Casi 70 kilómetros regados de coches atrapados.
  • ¿Cómo se llegó a esa situación? Las nevadas fueron constantes desde la mañana. La concesionaria de la autopista de peaje, Iberpistas, asegura que desde primera hora se aplicó un operativo especial coordinado con la DGT y el Ministerio de Fomento que contaba, entre otros medios, con 31 máquinas quitanieves. Los usuarios que utilizaron la vía a esas horas describen una falta de organización entre el trabajo de las escasas quitanieves y los vehículos en circulación. Si hubo un plan, lo cierto es que no funcionó: el deterioro de la vía fue muy rápido y desde primera hora de la tarde apenas había un carril transitable. Los últimos vehículos que lograron escapar de la ratonera lo hicieron, por los pelos, pasadas las cinco de la tarde. De ahí en adelante, la autopista de peaje AP-6 se convirtió en un laberinto sin salida.
  • ¿Estaba prevista la nevada? Sí. Tanto la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), como la propia DGT y la Guardia Civil habían alertado en los días previos del riesgo de nevadas, que son habituales en esta autopista en la zona cercana a los túneles durante esta época del año. En una primera intervención, el domingo por la mañana, el director de la DGT Gregorio Serrano cargó contra los conductores por su falta de previsión: o «no se enteraron» de los avisos o no les hicieron caso.
  • ¿Fueron claros los avisos? En absoluto. Y es una de las principales quejas de los usuarios que quedaron atrapados. La DGT se escuda en que las circunstancias meteorológicas se advirtieron por todos los medios, pero la claridad de la comunicación dejó bastante que desear. Los paneles informativos para los usuarios de la autopista Madrid-A Coruña que se encaminaban a la ratonera mientras la vía seguía abierta eran genéricos. «Condiciones meteorológicas adversas», «planifique su viaje»… El teléfono de información de la DGT (011) seguía diciendo pasadas las diez de la noche que entre los kilómetros 42 y 100 de la AP-6 -ya absolutamente colapsados a esa hora- se podía «circular con precaución». A la confusión contribuyeron el propio Gregorio Serrano y la cuenta oficial en Twitter de la Guardia Civil, que entre las 20 y las 21 horas, cuando la AP-6 se reabrió momentáneamente durante unos minutos pese a que miles de coches llevaban más de dos horas atrapados, comunicaron que la vía se encontraba «abierta en ambos sentidos» y con los coches circulando en convoyes. La realidad es que, a esa hora, ya nadie que estuviera atrapado conseguía moverse. El mensaje del propio Serrano, como un usuario lamentó en conversación con El Independiente, animó a volver a la carretera a usuarios que habían buscado refugio en áreas de servicio.
  • ¿Era obligatorio el uso de cadenas? Multitud de usuarios han culpado a los conductores que quedaron atrapados por no circular con cadenas, asegurando que llevarlas en el coche es obligatorio. No es cierto. Es muy recomendable portar por lo menos un juego de ellas si se prevé circular en condiciones especialmente difíciles, pero corresponde a la DGT y a los responsables de las vías establecer su uso obligatorio bajo determinadas circunstancias. En ningún momento hubo avisos ni prohibición de circular sin ellas el sábado en la AP-6. Sí lo hubo en la A-1, en la que el uso de cadenas fue obligatorio durante la tarde del sábado en la sierra norte de Madrid. Esta autovía estuvo también al borde del colapso, aunque la situación se salvó in extremis.
  • ¿Por qué no se cerró antes la AP-6? Ésa es la clave. La autopista se cerró por primera vez alrededor de las 17 horas, pero se volvió a reabrir poco más tarde cuando la situación ya era irresoluble. De haberse cerrado la AP-6 o Autopista del Noroeste definitivamente, antes del túnel de Guadarrama, miles de vehículos no habrían quedado atrapados durante horas ante la imposibilidad de las máquinas quitanieves de acceder para limpiar la calzada y, en muchos casos, habrían podido discurrir por itinerarios alternativos o en última instancia regresar a sus puntos de origen. La tardanza en el cierre a la circulación y la comunicación, poco clara, provocó que la vía entre San Rafael (Segovia) y Adanero (Ávila) se convirtiera en una auténtica ratonera a la que estuvieron llegando coches mucho más tiempo del debido.
  • ¿Quién tenía que cerrar la AP-6? El Ministerio de Fomento sostiene que, en virtud del protocolo firmado con la empresa concesionaria de la AP-6, era Iberpistas la única responsable de tomar la decisión de cerrar el tráfico ante las condiciones impracticables de la citada vía por la copiosa nevada. Ésta es la idea que ha vuelto a mantener este lunes el ministro Íñigo de la Serna, que recuerda que fue la propia concesionaria la que tomó la decisión de cortar durante casi una hora la AP-6 tras su apertura. «El Ministerio de Fomento fue receptor de esa decisión», ha declarado el titular de Fomento. El ministro asegura que el Tribunal Supremo ya ha sentenciado en casos similares que es la concesionaria de la autopista la responsable del cierre de la vía.
  • ¿Qué responsabilidad tenía Fomento? De momento, el Ministerio de Fomento ha descargado exclusivamente la responsabilidad en la empresa concesionaria, a la que ya ha abierto un expediente informativo que podría terminar en sanción si se acredita que incumplió alguna de las obligaciones asumidas. En contraposición a la actuación de Iberpistas, De la Serna ha recordado que en las carreteras que dependen de la DGT -como la N-VI, utilizada como vía de escape para muchos de los vehículos retenidos- los problemas fueron menores, aunque también esta vía permaneció colapsada durante horas por la cantidad de vehículos que se derivaron hacia ella.
  • ¿Y la DGT? La DGT tenía en su mano, entre otras cosas, haber establecido la prohibición de circular sin cadenas. O instar a la Guardia Civil de Tráfico a impedir la entrada a la vía a los vehículos que no estuvieran suficientemente equipados. Podría haber cerrado los accesos y establecido itinerarios alternativos forzosos.
  • ¿Por qué no funcionaron bien las máquinas quitanieves? Como relatan los usuarios atrapados durante más de 15 horas en la AP-6, las máquinas quitanieves estaban atrapadas junto a ellos. A lo largo de toda la calzada y los arcenes había vehículos cruzados por culpa del patinaje de las ruedas sobre el hielo, o directamente accidentados, lo que dificultaba sobremanera el avance de las máquinas. Una de las primeras funciones de la Unidad Militar de Emergencias fue precisamente retirar a estos vehículos y permitir el avance tanto suyo como de las quitanieves de refuerzo que envió el Ministerio de Fomento.
  • ¿Cuándo se activó la UME? La delegación del Gobierno de Castilla y León fue la encargada de requerir la ayuda del Ejército a través de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Lo hizo alrededor de las once de la noche, tras comprobar que resolver la situación ya era absolutamente imposible contando con los medios de la concesionaria.
  • ¿Qué recursos se activaron? El Ejército movilizó a los batallones primero y quinto de la UME, procedentes de las bases de Torrejón de Ardoz (Madrid) y León. Se desplazaron más de 250 unidades, vehículos oruga, remolcadores, quitanieves para abrir viales de circulación y todoterrenos para trasladar a los que debieran ser rescatados. También se repartieron entre los vehículos botellas de agua y raciones de combate para el desayuno. Había varias ambulancias medicalizadas y camiones-cisterna para reabastecer a los propios vehículos de la UME y a los de particulares que se quedaran sin combustible. Los militares también ejercieron una labor de tranquilización, proveyendo información a los vehículos y respondiendo a las preguntas de los conductores, que para cuando llegaron llevaban ya casi diez horas aislados y sin noticias más allá de las redes sociales.