Los líderes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, y el exconsejero de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, han acudido este jueves al Tribunal Supremo con un objetivo claro: tratar de convencer al instructor del procès, el magistrado Pablo Llarena, y los fiscales Jaime Moreno y Fidel Cadena de que no han cometido ningún delito de rebelión.

El primero en ser interrogado por el juez está siendo Sánchez quien ha señalado que apuesta por las «vías pacifistas» y que renuncia a la «vía unilateral» para la independencia de Cataluña, informan fuentes presentes en el interrogatorio. De la misma forma, el imputado ha recalcado que «nunca ha hecho llamadas a la violencia» y que era conocedor de que el referéndum del 1-0 «no tuvo efectos legales».

Asimismo, el líder de ANC ha recalcado que abandonará su escaño si se opta por la «vía unilateral» en favor de la independencia.

Se trata de la primera vez que los Jordis y Forn –que permanecen en situación de prisión preventiva-declaran sobre el fondo del asunto, es decir, sobre si con la declaración de la independencia en Cataluña se produjeron delitos de sedición, malversación de caudales públicos o rebelión.

El juez Llarena sitúa a estos tres imputados en el eje central de una supuesta conspiración para la independencia de dicha comunidad autónoma y apunta a que con sus acciones habrían incitado a la comisión de tumultos violentos. De ahí, que sus defensas se vayan a emplear este jueves a fondo para desmontar el delito de rebelión cuyas penas ascienden hasta los treinta años de prisión, según el Código Penal.

La libertad, por escrito

Tanto los Jordis como Forn declaran a petición propia en el Alto Tribunal. No está previsto que este jueves se celebre vistilla alguna donde se revise la situación de prisión preventiva aunque sus letrados ya han anunciado que solicitarán -por escrito- la puesta en libertad de los imputados tras los interrogatorios.

Fuentes del Supremo indican que el escenario jurídico de los ‘Jordis’ y Forn es complicado después de confirmarse la prisión sin fianza de Junqueras

El pasado 4 de diciembre el instructor del procés dictó un auto donde confirmó la prisión incondicional de Jordi Sánchez, Jordi Cuixart y Joaquim Forn apoyándose en el riesgo de reiteración delictiva existente. El juez Pablo Llarena señaló que se debía para evitar que incitasen a una «explosión violenta» en el proceso independentista.

En el caso del exconsejero Forn, el único miembro del Govern que continúa en prisión junto con Oriol Junqueras, su línea de defensa es clara. Durante el interrogatorio tratará de rebatir los atestados de la Guardia Civil que obran en el sumario así como detallar qué órdenes se dieron a los Mossos d’Esquadra negando que estos cometieran una dejación de funciones siguiendo directrices de la Generalitat, según indican fuentes de su defensa.

Por otro lado, fuentes del Alto Tribunal indican que el escenario jurídico de ‘los Jordis’ y Forn es complicado después de que la Sala de Apelación confirmase la semana pasada la prisión sin fianza de Junqueras en un auto donde enumeró todos los indicios existentes sobre la comisión de un delito de rebelión.