Ha bastado que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, advirtiera a los independentistas contra la idea de investir telemáticamente a Carles Puigdemont para que JxCat y ERC, que llevan dos semanas intentando cerrar un acuerdo de investidura, hayan salido hoy finalmente ha confirmar lo que en teoría ya estaba acordado, que ambos grupos secundarán la investidura del ex presidente para «restituir» el gobierno cesado en aplicación del artículo 155. Los grupos parlamentarios de JxCat y ERC han llegado este martes a un doble acuerdo para investir a Carles Puigdemont y nombrar a Roger Torrent presidente del Parlament, candidatura que los republicanos han avanzado una hora antes de hacer público el acuerdo.

«Los grupos parlamentarios de Junts per Catalunya y Esquerra Republicana de Catalunya han llegado al acuerdo de votar la candidatura de Roger Torrent a presidente del Parlament. En la línea de restitución de las instituciones, también han acordado dar soporte a la propuesta de candidato a la presidencia de la Generalitat de Junts per Catalunya, el Molt Honorable President Carles Puigdemont», reza textualmente el comunicado distribuido por ambas formaciones este martes.

El escueto comunicado no aclara cómo investir a Puigdemont ni cual será su programa de gobierno

El escueto comunicado no aclara cómo van a salvar las reticencias republicanas a apoyar una investidura -telemática o por delegación- que ya ha sido rechazada por los letrados del Parlament y que supone en la practica reabrir la dinámica de vulnerar el reglamento del Parlament y abrir nuevas causas en el Tribunal Constitucional. Tanto el Gobierno como los partidos de la oposición catalanes han dejado claro que no transigirán con un nuevo quebrantamiento de la normativa para satisfacer las aspiraciones independentistas. Pero desmiente de momento las esperanzas de que ese informe hubiera servido para doblegar la voluntad del ex president y que éste diera un paso al lado.

Tampoco aclara cual es el programa pactado por JxCat y ERC para compartir gobierno, o más concretamente, si su objetivo es volver al escenario de enfrentamiento con el Gobierno para «instaurar la república» o su intención es aceptar el repliegue hacia la vía autonomista, como en privado defienden los más pragmáticos de ambos partidos.

Una opción que contaría con la oposición frontal de la CUP cuya portavoz ha insistido hoy de nuevo en que sólo entrarán en la Mesa o en el Govern para implementar la república, y ha aprovechado para reclamar a Carles Puigdemont que rompa su carné de CDC y la relación con el PDCat si quiere contar con su apoyo tras la sentencia del Caso Palau.

El texto recuerda que ambos grupos han pactado votar la candidatura de Roger Torrent (ERC) como presidente del Parlament en el pleno de investidura que tendrá lugar este miércoles, y han afirmado que lo hacen «en la línea de restitución de las instituciones», pese a que esa línea pasaba originalmente por el nombramiento de Carme Forcadell de nuevo como presidenta del Parlament. Una responsabilidad que Forcadell rechazó para no incurrir en nuevos enfrentamientos con el Tribunal Constitucional, dada su delicada situación judicial.

La nueva Mesa del Parlament

ERC ha propuesto este martes que su diputado electo y alcalde de Sarrià de Ter (Girona), Roger Torrent, sea el candidato independentista a la Presidencia del Parlament, una decisión que se votará este miércoles en el pleno constitutivo de la Cámara, en el que también se elegirá al resto de miembros de la Mesa. José María Espejo Saavedra ocupará la vicepresidencia primera de la Cámara en representación de C’s, que ha designado a Juan García para la secretaría que le corresponde. David Pérez (PSC) y Alba Vergés (ERC) serán los otros secretarios, pero siguen sin hacerse públicos los candidatos de JxCat al gobierno de la Cámara.

Será precisamente esta Mesa quien tenga que hacer las interpretaciones que permitan o no la investidura a distancia de Carles Puigdemont, así como el voto delegado de los tres diputados en prisión preventiva y los cinco que permanecen fugados en Bruselas. Los letrados del Parlament emitieron este lunes un informe en contra de ambas posibilidades, aunque JxCat no tardó en recordar que la opinión de los letrados no es vinculante, adelantando que presumiblemente no le harán caso.

Sin embargo, ese informe sirve en bandeja a los partidos de la oposición la petición de amparo ante el Tribunal Constitucional si mañana la Mesa de Edad, que debe ordenar la elección de la Mesa, acepta el voto delegado de los cinco electos fugados en Bruselas, lo que en la práctica podría devenir en una constitución del Parlamente anulada antes incluso de llegar a la investidura de Puigdemont.