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Política PUIGDEMONT EN COPENHAGUE

"El partido que negoció con ETA se niega a hablar con los representantes de Cataluña"

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"El partido que negoció con ETA se niega a hablar con los representantes de Cataluña"
Carles Puigdemont, en su conferencia en Copenhague.

Carles Puigdemont, en una conferencia en Copenhague. EFE

Resumen:

Carles Puigdemont ha dejado claro con su viaje a Dinamarca que no está dispuesto a abandonar la estrategia de confrontación frontal con el Gobierno que implica también su investidura telemática como presidente de la Generalitat. El ex presidente catalán ha insistido en acusar al Gobierno de franquista y ha afeado a la Unión Europea el apoyo sin fisuras ofrecido hasta ahora a Mariano Rajoy. Una actitud que ha tachado de "fracaso" de la UE en la "defensa de los derechos humanos". "La violencia indiscriminada del Gobierno no evitó que el 37% del censo votara por la independencia", ha añadido el ex president.

«El partido que negoció con ETA se niega a hablar con los representantes de Cataluña». Carles Puigdemont ha dejado claro con su viaje a Dinamarca que no está dispuesto a abandonar la estrategia de confrontación frontal con el Gobierno que implica también su investidura telemática como presidente de la Generalitat. Y la conferencia pronunciada por el ex presidente catalán en la Universidad de Copenhague ha abonado ese enfrentamiento. El ex presidente catalán ha insistido en acusar al Gobierno de franquista y ha afeado a la Unión Europea el apoyo sin fisuras ofrecido hasta ahora a Mariano Rajoy. Una actitud que ha tachado de «fracaso» de la UE en la «defensa de los derechos humanos».

Puigdemont ha recriminado a Rajoy su constante negativa a hablar con los independentistas -«el partido que negoció con ETA se niega a hablar con los representantes de Cataluña», ha señalado-, y ha insistido ante un público entregado en que «solo queremos pactar» un referéndum como el de Escocia.

El ex presidente catalán ha comparado la escasa calidad democrática española -en su opinión- con los actuales regímenes de Hungría y Polonia, una comparación que sus contertulios han rechazado como una provocación excesiva. «España ha prohibido la palabra democracia en elecciones», ha asegurado para defender su cuestionamiento de la democracia en España y su comparación con la situación en Hungría y Polonia.

En este contexto, ha señalado que en los últimos años hemos visto los fallos de la Unión Europea «con la crisis griega, los refugiados y ahora con la no defensa de los derechos fundamentales en Cataluña», ha lamentado. «Aún somos europeístas, queremos más Europa, más democracia y una aplicación uniforme de las leyes europeas en todos los países miembros» ha asegurado, pero «no se entiende que la Unión influya más antes de ser países miembros que cuando ya lo son».

Puigdemont ha recriminado el apoyo de la Comisión Europea al Gobierno español, que ha asociado con el predominio de los populares en Europa, y ha lamentado que no se haya cuestionado desde las instituciones «la represión policial y judicial» del independentismo. El líder independentista se ha referido al 1-O, afirmando que «nuestra gente tuvo que defender las urnas, cientos de ellos fuero heridos pero resistieron porque sabían que en esas urnas estaban sus derechos fundamentales».

Puigdemont asegura que Junqueras, Forn y los Jordis son tratados «como terroristas»

«La violencia indiscriminada del Gobierno no evitó que el 37% del censo votara por la independencia», ha añadido Puigdemont, quien ha asegurado ante el público danés que «el precio» ha sido que los líderes políticos del independentismo han acabado «en prisión y tratados como terroristas. Otros nos hemos exiliado para evitar la prisión».

El líder de JxCat ha ejemplificado la ausencia de democracia en España en que «en campaña llegaron a prohibir el color amarillo» y ha asegurado que el hecho de que Oriol Junqueras,  Joaquim Forn y los Jordis estén aún en prisión «no es justicia de un estado democrático, esto es una venganza, son prisioneros políticos». «Ningún otro país europeo encontraría aceptable este trato, excepto un estado heredero de Franco», ha concluido.

Con estos precedentes, Puigdemont ha presentado Cataluña como una «oportunidad» para la UE de demostrar que «la democracia es más importante que las fronteras» y ha argumentado que ganó las elecciones con la propuesta de un referéndum negociado, ha defendido su europeísmo y ha rechazado la comparación del procés con la «balcanización» del problema para argumentar que el rechazo de los catalanes a España proviene de la represión del franquismo.