El chavismo ha metido el acelerador. La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) ha acordado el martes que las elecciones presidenciales deben se realicen este año, antes del 30 de abril. Tras la propuesta de Diosdado Cabello, número dos del Partido Socialista Unido de Venezuela, el propio Cabello anunció: “La constituyente acuerda convocar para el primer cuatrimestre de 2018 el proceso de elecciones presidenciales”.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) debe responder a este decreto y organizar el proceso, que estaba previsto para los últimos meses de 2018, según informa El Nacional. En la mesa de negociación, suspendida en República Dominicana, los cancilleres asistentes proponían que se convocaran en el segundo semestre para no aprovechar la actual debilidad de la oposición.

Si bien no se ha hecho oficial, se da por hecho que el candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela será Nicolás Maduro. Los principales candidatos opositores o están inhabilitados, como Henrique Capriles, o incluso arrestados en su domicilio, como Leopoldo López. Con una popularidad bajo mínimos, Maduro y el chavismo intentan aprovechar la atomización de la oposición y el hecho de que ha desactivado a sus líderes.

Cabello dijo que las elecciones, “que son acciones en defensa de la paz”, se proponen debido a que “la oposición venezolana se retiró de la mesa de diálogo desatendiendo el llamado del jefe de Estado, Nicolás Maduro”, según informa la web de ntnt24. También las relacionó en su Twitter con las sanciones recientemente aprobadas por la UE.

Los dirigentes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) indicaron que continuarán en el diálogo que se realiza en República Dominicana y aclararon que suspendieron la pasada reunión debido a las declaraciones del ministro Reverol. El titular de Interior acusó a la oposición de dar la ubicación del refugio del piloto rebelde Óscar Pérez, que resultó muerto junto a otras seis personas de su grupo en el operativo de las fuerzas de seguridad el pasado 15 de enero en El Junquito.

El anuncio lo hace la Constituyente horas después de que se anuncien las sanciones impuesta por la UEnión Europea que incluyen a siete funcionarios del régimen de Nicolás Maduro: la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, el fiscal Tarek William Saab, el constituyente Diosdado Cabello, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, el ministro para Relaciones Interiores y Justicia, Néstor Reverol, el director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), Gustavo González, y el jefe de Gobierno del Distrito Capital, Antonio Benavides.

Según estas sanciones, los bienes de estos funcionarios en la UE quedan congelados y prohibido su acceso a territorio comunitario. El ministro español de Exteriores, Alfonso Dastis, explicó que si el diálogo avanzaba sustancialmente, las sanciones podrían revisarse. EEUU fue el primer país que dio este paso de sancionar a representantes del régimen chavista, y así reducir el daño a la población de estas medidas.

Ha quedado fuera de momento el presidente Maduro pero es la primera vez que el número dos del partido gobernante, Diosdado Cabello, es incluido en sanciones de este tipo. En la noche del lunes arremetió contra la UE, aseguró que habría represalias, y apuntó especialmente a España.

Vamos a pedir «reciprocidad, sobre todo con los gobiernos más arrastrados al imperialismo como es el de España», dijo Cabello

El PSUV «le va a solicitar formalmente al presidente de la república (…) que aplique la reciprocidad inmediata, sobre todo a los gobiernos más arrastrados al imperialismo como es el gobierno de España», dijo el primer vicepresidente del partido, Diosdado Cabello, según informa Efe.

«Hay acciones diplomáticas que toman los gobiernos; una puede ser la expulsión de funcionarios de Venezuela, si no nos quieren a nosotros, nosotros no los queremos a ellos tampoco (…) si aquí hay empresas de esos países, nosotros tenemos todo el derecho de exigirles a esas empresas: ojo por ojo no es trampa», agregó Cabello, el más alto representante del régimen afectado por las sanciones de la UE.

El régimen se coloca así en pie de guerra contra la comunidad internacional, que lleva mucho tiempo esperando a que el chavismo acepte negociar con la oposición la convocatoria de elecciones libres, una vez garantizados los derechos a los opositores.

En una reunión reciente en Madrid, el ex presidente del gobierno español, Felipe González, comentaba: «Maduro no va a entregar el poder y si hay elecciones será porque Maduro elige al opositor adecuado. No dará garantías para unas elecciones limpias».