El ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad) y actual secretario general de Podemos Madrid, Julio Rodríguez, se ha visto individualmente y en privado con todos los concejales de Ahora Madrid (veinte en total). Estas reuniones llevan produciéndose desde que el exJemad accediera al cargo ganando las primarias municipales, el pasado 14 de diciembre. Los encuentros se han fraguado en secreto, sin publicidad, y aunque oficialmente tienen por finalidad «una primera toma de contacto» -según explican en la dirección autonómica de la formación morada- varios de los asistentes valoran la actitud «conciliadora» de Julio Rodríguez, sobre todo el sector díscolo.

El sector díscolo vienen a ser los nueve concejales de la coalición municipalista que, en ocasiones, votan en contra de la línea oficial, obligando a la alcaldesa Manuela Carmena y sus acólitos a buscar alianzas con PSOE o, puntualmente, con PP o Ciudadanos. Todos confirman los contactos con el exJemad y todos tildan de «positiva» su iniciativa, tendiente a «cerrar heridas». Son el defenestrado Carlos Sánchez Mato, Mauricio Valiente y Yolanda Martínez (IU); Montse Galcerán y Pablo Carmona (Ganemos); Rommy Arce (Anticapitalistas); y finalmente Celia Mayer, Guillermo Zapata y Javier Barbero (M129, escindidos de Ganemos).

Los díscolos aplauden que Rodríguez abandone «la actitud desafiante de su predecesor, Jesús Montero»

Esas heridas hoy afloran en el esqueleto de Ahora Madrid, datan de hace un tiempo y emanan de la etapa del predecesor de Rodríguez al frente de Madrid Ciudad, Jesús Montero. Básicamente, se trata de diferencias sobre la estructura organizativa de la candidatura: las bases llevan desde el verano pasado tratando de organizar una asamblea desde la que proyectar una autocrítica que hoy brilla por su ausencia, según los díscolos. La Operación Chamartín o la destitución de Sánchez Mato han elevado mucho la tensión. El rechazo de Podemos-Madrid fraguó aquel proyecto de plenario otoñal, aunque el próximo 10 de febrero tendrá lugar una suerte de Encuentro Municipalista convocado por «activistas de base» que quieren que Ahora Madrid sea un ente unitario y no una amalgama de partidos. Imitar, en definitiva, el modelo de Ada Colau con Barcelona en Comú.

«Se ha pasado de una actitud muy belicosa y desafiante con la que era imposible dialogar a otra dialogante, que quiere hablar», revela un edil convocado por Rodríguez. «Aplaudí su iniciativa y le agradecí el diálogo tan directo y tan tempranero», confía otra concejal. «A lo mejor la línea oficial de Podemos sigue enrocada en liderazgos sin responder ante sus votantes, pero si se produjese un giro, desde luego este es el camino correcto», indica un tercero.

Las bases quieren que Ahora Madrid no sea una amalgama de partidos y se parezca más a BCN En Comú

Básicamente, los concejales rebeldes pidieron al exJemad más protagonismo para la Mesa de Coordinación de Ahora Madrid, un órgano «maltratado» a juicio de muchos. Las reuniones duraron aproximadamente una hora, aunque la duración pudo variar dependiendo de la sintonía de Rodríguez con el concejal de turno. Los consultados hablan de buscar «lugares de encuentro» entre todas las personas y grupos.

Mañana arrancarán una serie de actos entre el secretario general local y los círculos de Podemos que sí han sido publicitados, a diferencia de los encuentros privados con altos cargos del ayuntamiento. «Nuestro objetivo es reeditar el gobierno municipal», contestan escuetamente en la formación.

Carmena recibe a las bases

La propia alcaldesa ha recibido a los promotores del Encuentro Municipalista, al que acudirán concejales a título individual -se prevé la asistencia de todos los díscolos-. Como gesto de buena voluntad, Podemos sopesa enviar una «delegación» del Consejo Ciudadano de Madrid. Los promotores son cuadros desconocidos para el gran público (Marina Flox, Rubén González), pero muy activos entre las bases madrileñas.

Carmena no participará en el Encuentro Municipalista y Podemos sopesa enviar una «delegación»

El tono de la reunión, celebrada la semana pasada, fue muy cordial, en palabras de los asistentes. Carmena al parecer declinó amablemente la invitación aunque se interesó por el contenido del encuentro, algo que aceptaron con naturalidad sus interlocutores. La regidora madrileña, que aún no ha confirmado si se presentará a la reelección en 2019, afronta la recta final de su primer mandato agasajada por Podemos, por un lado, pero recelosa de la «politización» y del abrazo del oso morado, como ella misma airea cuando le preguntan.