El empresario Jaume Roures, señalado en un informe de la Guardia Civil como cómplice de la organización del referéndum del 1-O, ha rechazado hoy las acusaciones del escrito trasladado al Tribunal Supremo y se ha declarado «sorprendido por el bajo nivel intelectual» de los autores del citado informe. «Hacen conexiones que no harían ni los niños pequeños» ha añadido en declaraciones al Mes 3/24 de TV3 para descalificar la investigación del cuerpo armado, que lo relaciona con los preparativos del 1-O a raíz de las escuchas telefónicas al ex número dos de Oriol Junqueras, Josep Maria Jové.

El presidente de Mediapro ha relacionado su inclusión en el sumario que investiga los preparativos del 1-O y la posterior declaración del independencia por parte del Parlament a la realización del documental «Las cloacas del Estado» en el que se retrataba las conexiones entre el Ministerio del Interior, entonces en manos de Jorge Fernández Díaz, grupos de la policía y miembros de la judicatura para presuntamente construir acusaciones en contra de dirigentes del nacionalismo catalán, a partir de las conversaciones grabadas entre Fernández Díaz y el ex director de la Oficina Anticorrupción de Cataluña, Daniel de Alfonso.

Este documental -por el que «ningún juez se ha interesado», ha lamentado Roures- fue emitido por TV3, así como el reportaje sobre el 1-O, que sí aparece en el informe de la Guardia Civil. «Aqui entramos en la Stasi», ha añadido, «se coge el documental como si formara parte de un delito de opinión». Por ello, el presidente de Mediapro ha descalificado la investigación, señalando que se basa en «deducciones» porque «argumentos no hay».

Estamos en la Stasi, se coge el documental como si formara parte de un delito de opinión» denuncia Roures

Así, se ha mostrado sorprendido por el hecho de que se le vincule a él con «el abuelo» en algunas de las conversaciones intervenidas por la Guardia Civil -«no soy abuelo, aunque podría serlo»- y también porque el informe alegue que el documental sobre los acontecimientos del 1 de octubre sólo se haya emitido en la televisión autonómica catalana: «Se lo daremos gratis» a otras cadenas estatales que quieran emitirlo, ha afirmado.

En este contexto, ha recriminado que «este informe entró en el juzgado el día 1, y este mediodía ha empezado a circular por todos los medios» destacando el papel de Roures y Mediapro. «Esto es sólo un informe de la Guardia Civil, pero las portadas ya no las quita nadie», ha concluido, tras insistir en que no conoce a Jové, autor de las llamadas incriminatorias.

Las tres llamadas de Jové

Los investigadores de la Guardia Civil han remitido un informe al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena en el que incluyen tres llamadas telefónicas que «corroboran» que la Generalitat contó con el soporte de medios de comunicación privados «y en especial del empresario Jaume Roures Llop» para movilizar a la sociedad catalana. Recuerda asimismo que Roures habilitó un centro de prensa para el referéndum del 1-O y que Mediapro produjo el vídeo difundido por TV3 «en el que se narraron los acontecimientos relacionados con el referéndum, se enaltecieron a las personas que fueron capaces de hacerlo efectivo y se difundieron los mensajes que interesaban a la causa independentista».

Apunta que «los máximos responsables del proceso independentista son conscientes de que los medios juegan un papel clave en sus acciones de comunicación y de que contar con el soporte de un proveedor de servicios como Mediapro permitiría difundir el mensaje a un público mucho mayor». Y por ello considera que «podría integrarse en el comité ejecutivo» del proceso soberanista del que dejó constancia Salvador Jové, la mano derecha de Oriol Junqueras, en el documento Enfocats, considerado la hoja de ruta hacia la independencia.

La Guardia Civil analiza en el informe tres llamadas en las que participa Jové, al que Roures ha dicho hoy no conocer, y en las que se hacen alusiones directas o indirectas a Roures, aunque en una se le identifica como «el señor» y en otra como el «abuelo».

En la tercera, del 7 de agosto del año pasado, Oriol Soler -considerado como uno de los ideólogos del proceso- dice a Jové que en las próximas horas tenía que reunirse con Jordi Cuixart y Jordi Sànchez (líderes de movimientos sociales independentistas, ambos encarcelados) y también tenía que hablar con Roures. La Guardia Civil considera «muy significativo» que Soler fuese el conector de el Govern con Cuixart y Sànchez y también cree «relevante» la presencia de Roures