La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha llamado hoy al resto de administraciones, a los medios de comunicación «serios» y a los ciudadanos a colaborar con el Ejecutivo en una «alfabetización mediática» de la sociedad para evitar la proliferación de noticias falsas.

Sáenz de Santamaría ha hecho esta llamada en la inauguración de una jornada sobre la desinformación en la era digital organizada por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital.

En su intervención ha alertado de los graves efectos que tienen las noticias falsas y lo esencial que es educar para ser capaces de discriminar la mentira y la verdad y tomar decisiones sobre premisas veraces. Ha explicado que internet, y en especial las redes sociales, están jugando un papel determinante en la gestión, distribución y difusión de la información, pero eso no debe conllevar la proliferación de noticias falsas.

En su intervención, la vicepresidenta ha alertado de los graves efectos que tienen las noticias falsas

Asimismo, ha asumido que hay múltiples métodos para que éstas se divulguen y ha recalcado que la desinformación no es algo nuevo. «Las noticias falsas han existido siempre. La diferencia es que lo que antes no traspasaba los límites de un pueblo, se propaga ahora por la aldea global», ha explicado.

Además, ha considerado que las noticias falsas son sólo «la punta del iceberg del fenómeno de la desinformación que amenaza seriamente al modelo de toma de decisiones democrático». Por todo ello, cree fundamental combatir esa desinformación mediante soluciones técnicas, jurídicas, empresariales y educativas.

Las educativas ha dicho que son las más necesarias y las que hay que afrontar con prioridad para fomentar la creación de criterio y enseñar a los jóvenes que no tiene por qué ser cierto todo lo que vean en la red. De ahí que haya abogado por una «alfabetización mediática» en la que cree que deben colaborar las administraciones, las grandes compañías de redes, los motores de búsqueda de noticias, los medios de comunicación y los ciudadanos.

A los medios de comunicación «serios» se ha dirigido directamente para que se responsabilicen a la hora de filtrar, contrastar y verificar todas las informaciones. «Seguimos necesitando su sello de calidad y profesionalidad», ha recalcado. La vicepresidenta ha añadido que un medio de comunicación en una democracia madura ha de garantizar que utiliza la libertad de expresión sirviendo de forma honesta y veraz a quien se dirige.

Además, ha considerado que una plataforma de contenidos o una red social tiene que garantizar también la veracidad del contenido publicado o, a menos, advertir del potencial peligro de ciertas publicaciones o fuentes suponen. También los ciudadanos ha dicho que han de construir y fortalecer su criterio al asumir una información como cierta.

Mientras tanto, el Gobierno ha explicado que ha de hacer todo lo posible para que la sociedad pueda ejercer plenamente sus derechos y libertades. La vicepresidenta ha llamado la atención sobre la dificultad de legislar sobre este asunto porque existe una confluencia de derechos fundamentales y por la complejidad de certificar una información sin limitar la pluralidad de opiniones y la libertad del discurso.

Pero ha considerado necesario adaptar a las nuevas realidades algunos mecanismos establecidos para garantizar esos derechos y conseguir el equilibrio entre la libertad de expresión, el pluralismo y el derecho a recibir información plural y fiable.