PSOE, Podemos y Ciudadanos han presentado en la subcomisión sobre financiación de partidos del Congreso un documento conjunto al que no ha querido sumarse el PP y en el que, entre otras reformas, propone varias medidas vinculadas al Tribunal de Cuentas. Después de que los populares aprovecharan su particular guerra con Ciudadanos para crear una comisión de investigación en el Senado sobre su financiación tras el rechazo del Tribunal de Cuentas a los datos fiscales de la formación naranja, los grupos de la oposición han propuesto este jueves que se retiren las subvenciones a los partidos que no presenten sus cuentas, algo que perjudica directamente al partido de Gobierno, según ha denunciado la formación naranja en varias ocasiones.

Tras las acusaciones del PP al partido de Rivera por el informe del Tribunal de Cuentas, éstos se defendieron alegando que todos sus datos se encuentran en este organismo fiscalizador mientras que los populares no presentaban sus datos fiscales y acumulaban “23,5 millones desviados a paraísos fiscales en el caso Lezo, más de mil millones defraudados en la Gürtel y la Púnica o los 48.000 millones al año que nos cuesta la corrupción a todos los españoles”.

Entre las medidas acordadas por los PSOE, Podemos y Ciudadanos está el refuerzo de los “medios coercitivos” del Tribunal y su capacidad sancionadora, “así como facilitarle a estos efectos para retener toda subvención pública a los partidos políticos que no le hayan remitido sus cuentas”, además de dotarle de una mayor capacidad de investigación que permita reforzar “sus funciones de control y de fiscalización de las subvenciones que reciben los grupos políticos locales”.

Además, los partidos proponen garantizar la independencia del Tribunal de Cuentas y que sus miembros presenten las mismas compatibilidades de los jueces, así como reforzar el papel de sus técnicos. En este sentido, el informe de la subcomisión se refiere especialmente en lo que a la elaboración de los documentos de “fiscalización de la Sección de Enjuiciamiento se refiere, en tanto que esta última se encarga, entre otras cosas, de abrir diligencias penales contra los partidos políticos que no hayan cumplido con la ley de partidos”.

Los tres partidos rechazan en el informe las demoras que presenta el Tribunal a la hora de fiscalizar los datos de los partidos, por lo que pretende reforzar también las funciones de control para auditar en el menor tiempo posible las cuentas de las formaciones “y no como sucede ahora, donde el retraso en la emisión de informes dificulta la función de fiscalización real de los partidos”, denuncian. Por este motivo, proponen que se aumenten sus recursos para que sea posible agilizar el trabajo.

El informe de la subcomisión tendrá que ser ratificado el próximo miércoles en una reunión de la Comisión de Calidad Democrática en la que, previsiblemente, el resultado será el mismo. Ese debate será ya abierto a los medios de comunicación, a diferencia de los que han tenido lugar en seno de la subcomisión, que se reúne a puerta cerrada. Una vez que el informe sea avalado por la comisión, será elevado al Pleno del Congreso para su aprobación definitiva.