Ciudadanos es el partido más transparente y limpio de España». Apelando a Transparencia Internacional, la formación de Albert Rivera contesta así a sus rivales políticos, y en concreto al PP, tras los ataques por el informe del Tribunal de Cuentas que rechaza avalar la contabilidad del partido naranja y devuelve la acometida: «Nuestras cuentas están en el Tribunal de Cuentas para que las fiscalice hasta el más mínimo detalle y haga las salvedades que considere oportunas; las del PP las confisca la Guardia Civil o la Policía y las juzgan tribunales de media España».

A la vez que presume de ser el partido que más información aporta sobre su contabilidad, mete el dedo en la llaga que más duele al PP, la corrupción y su financiación, y se refiere a él como el partido que «lleva la opacidad en su ADN». Ciudadanos critica que intenten desacreditarles porque en las municipales del año 2015 algunos candidato adelantaron «por su cuenta y de su bolsillo dinero para gastos electorales (14.000€ entre todos)», algo de lo que se informó al Tribunal de Cuentas, mientras que en el PP suma «23,5 millones desviados a paraísos fiscales en el caso Lezo, más de mil millones defraudados en la Gürtel y la Púnica o los 48.000 millones al año que nos cuesta la corrupción a todos los españoles».

Responde con esta dureza el mismo día que se celebra en el Senado la primera sesión monográfica sobre la financiación del partido naranja, en una comisión de la que sólo forma parte el PP y el Grupo Mixto, aunque sólo en calidad de oyente, y recupera las declaraciones de Ricardo Costa sobre la financiación irregular del partido. «Hoy sabemos que aquel PP ‘se financiaba con dinero negro’, como declaró en sede judicial el que entonces era su número dos en Valencia, Ricardo Costa, y han confirmado todos los cabecillas de la trama Gürtel».

Los de Rivera sacan pecho por no tener a día de hoy ningún caso de corrupción política en los 11 años de ejercicio del partido y atribuyen los ataques de los populares a su «descalabro» en las encuestas, su «hundimiento» en Cataluña y la «asfixia» que viven por los escándalos de corrupción.

Recuerda las deficiencias también del PSOE y Podemos

Aunque centra sus ataques al PP en este tira y afloja que mantienen desde las elecciones en Cataluña, también dedica algunos párrafos a mencionar las deficiencias en materia de transparencia que tienen también el PSOE y Podemos, a los que pide que sean más prudentes «a la hora de dar lecciones».

En cuanto a los socialistas, recuerda que no presentaron las cuentas de la mayoría de sus grupos municipales «ni tampoco la documentación de 857 cuentas corrientes donde manejan más de 2,3 millones de euros. Asimismo, dejó de contabilizar hasta 110 inmuebles (suponemos que sedes) por valor de casi 8 millones».

Respecto a Podemos, reprocha que presentaran sus cuentas fraccionadas porque está «coaligado con un sinfín de partidos nacionalistas, agrupaciones locales y otras organizaciones» y, aún así, «el Tribunal detectó que esa contabilidad está infravalorada en 424.000 euros y que es el partido que más donaciones privadas recibe (1,7 millones)», añade.