Política

Pablo Iglesias vuelve a la carga: "Mi reto es ser el próximo presidente de España"

Podemos se presentará con su marca a las próximas elecciones y quiere formar parte de más gobiernos autonómicos

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Pablo Iglesias vuelve a la carga: "Mi reto es ser el próximo presidente de España"
El secertario de Organización, Pablo Echenique, junto a Pablo Iglesias.

El secertario de Organización, Pablo Echenique, junto a Pablo Iglesias. EFE

Resumen:

En la apertura del Consejo Ciudadano Estatal, el secretario general ha trazado un escenario de movilización social y de recuperación del eje político que distingue entre lo viejo y lo nuevo similar al que dio origen a Podemos hace cuatro años. La revolución feminista, la movilización de los pensionistas, las mareas de precarios, las reivindicaciones de los autónomos o de los funcionarios vaticinan una primavera caliente en la que Podemos encuentra su hábitat natural. Iglesias aboga por aprovechar este escenario para reivindicar la marca de Podemos, que aparecerá en todos los procesos electorales aunque vaya en confluencias. Andalucía aprobó ayer en su Consejo Ciudadano todo lo contrario: utilizar la marca Marea Andaluza en las municipales.

«Mi reto es ser el próximo presidente de España». Pablo Iglesias ha zanjado este sábado los debates sobre su sucesión en un discurso ante la dirección de Podemos encaminado a devolver la moral al partido tras los malos resultados que le auguran todas las encuestas electorales y la pésima valoración ciudadana de su figura.

En la apertura del Consejo Ciudadano Estatal, el secretario general ha trazado un escenario de movilización social y de recuperación del eje político que distingue entre lo viejo y lo nuevo similar al que dio origen a Podemos hace cuatro años. La revolución feminista, la movilización de los pensionistas, las mareas de precarios, las reivindicaciones de los autónomos o de los funcionarios vaticinan una primavera caliente en la que Podemos encuentra su hábitat natural.

«Frente al patriotismo de bandera debemos armar un patriotismo social de lo común», ha asegurado, con conceptos como el «patriotismo de los delantales», del «mono de trabajo» o del manifestante que «peina canas». Situarse como referente de esos movimientos sociales es uno de los dos desafíos que ha destacado para Podemos este año. El otro es el electoral.

«Cuando las banderas bajan, la realidad y los problemas estructurales aparecen porque nunca dejaron de estar ahí», ha explicado, calificando la recuperación económica como un «mito» que llega a su fin. «El eje social y democrático ha vuelto a abrirse paso. La recuperación tan cacareada no está llegando a la gente. El Gobierno que parasita al Estado es la principal amenaza para la seguridad de los españoles. El principal problema del Estado no es Cataluña, sino el abandono de una ciudadanía por un Estado que ya no aparece como garante, como nos demuestra la movilización de los pensionistas», ha insistido.

Por ese motivo, el principal objetivo de Podemos ahora debe ser «acompañar a las movilizaciones y ofrecer seguridad, teniendo como mejor aval nuestras experiencias de gobierno como realidad tangible de que se puede gobernar de otra manera y ofrecer seguridad», ha anunciado.

«Las pensiones simbolizan la seguridad material que el estado debe ofrecer a la gente. Son como las Fuerzas Armadas respecto a la seguridad ciudadana. El Estado social y la Seguridad Social están en peligro. Esto no va solamente de pensiones, sino de un modelo de protección social del Estado, al contrato social que hace viable un modelo político y la alianza generacional», ha advertido.

Podemos, en todas las papeletas

En segundo lugar, Podemos afronta un desafío electoral con los comicios municipales y autonómicos de 2019 para los que Iglesias ha abogado por «poner en tensión a la organización». Aunque ha abogado por mantener la confluencia con «fuerzas hermanas» como IU y Equo, Podemos quiere presentarse ahora en todos los territorios posibles con su propia marca, excepto en ciudades como Madrid o Barcelona, donde las candidaturas de unidad popular de 2015 están consolidadas en gobiernos.

«Podemos es el principal significante del cambio y su nombre debe estar visible en todos los procesos electorales. Debemos estar orgullosos de lo que hemos conseguido en cuatro años, debemos estar con nuestro nombre. Entiendo excepciones en municipios con gobiernos del cambio consolidados, pero tenemos que conseguir que la gente pueda votar a Podemos sin perjuicio de que nos presentemos con otras fuerzas políticas que deben tener la visibilidad que les corresponda. El objetivo de 2019 es consolidar gobiernos, gobernar en más ayuntamientos y ganar las elecciones europeas. Mi reto: ser el próximo presidente de España», ha asegurado.

Ataques a C’s y PSOE

En este escenario, Iglesias ha vuelto a arremeter contra Ciudadanos, que «ha rentabilizado» la crisis catalana tras recurrir al «peor populismo reaccionario» y presentarse como «mejor garante» de la defensa del Estado. Según el líder de Podemos, el PP «ha dejado de ser el preferido del IBEX 35» en beneficio de Albert Rivera, algo que «no tiene precedentes desde el harakiri político que se hizo la UCD hace 40 años».

Respecto al PSOE, Iglesias ha mostrado su «decepción y tristeza» sin mencionar a Pedro Sánchez. «Las primarias socialistas fueron un gran revés para las oligarquías de este país, que trabajaron a conciencia para la victoria de Susana Díaz. Pero de aquel espíritu no queda nada y ahora, el PSOE es indistinguible del que hubiera sido si hubiera ganado Susana Díaz», ha asegurado, acusando al PSOE de «no generar la más mínima dificultad al PP» en el Congreso. «Ojalá eso cambiara y pudiéramos facilitar el acuerdo estatal como en ayuntamientos y comunidades».

Ya no hay «presos políticos»

Iglesias se ha referido también a la situación política en Cataluña evitando expresiones como «presos políticos» cuando se ha referido a gobernantes «en prisión y huidos», una situación «que habla mal de la calidad democrática del país».

El líder de Podemos ha vuelto a cargar contra la Monarquía y su «estrategia represiva» que logró agrupar a los principales partidos del país en torno a la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. Según Iglesias, fracasos del procesismo como enfrentarse al Estado han facilitado ese «giro reaccionario».

No obstante, la situación ahora es más esperanzadora a juicio de Podemos. Tras las elecciones del 21-D, sólo hay dos opciones: la formación de Gobierno o la repetición electoral, «pero no una ruptura». El «agotamiento de la estrategia procesista y las luchas internas» en el seno del independentismo así lo demuestran. En ese sistema en descomposición, Iglesias sitúa la apuesta de Podem y de Catalunya En Comú por la agenda social como «la más sensata». «La única institución catalana que gobierna y hace políticas para la gente es el Ayuntamiento. Ése es nuestro mejor aval, ofrecemos seguridad a los ciudadanos».

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