Una de las grandes cuestiones que Mariano Rajoy tendrá que dilucidar para las elecciones autonómicas de mayo del año que viene es el futuro de su secretaria general y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. La también líder de los populares castellano-manchegos puede dar el relevo a otro candidato a la presidencia de la comunidad, una opción negada en redondo por los suyos hasta hace no muchos meses y que ahora se va abriendo paso incluso entre sus incondicionales.

“Si no hay ciertas garantías de que esta vez pudiera gobernar, además de ganar las elecciones, tendría lógica que no se presentara. Dejar un ministerio como el de Defensa para ir a una consulta incierta no tiene sentido”, afirma uno de ellos en conversación con El Independiente.

Defienden que la siguen considerando la “mejor candidata” y dicen no dudar de sus posibilidades de triunfo frente al socialista Emiliano García Page, pero la experiencia de 2015, cuando se quedó a un escaño de la mayoría absoluta y el pacto PSOE-Podemos la descabalgó del poder, pesa demasiado en la memoria colectiva de los populares castellanomanchegos.

El PP regional ya maneja el nombre de quien sería su sustituto: Vicente Tirado

Tanto en el PP regional como fuentes de su entorno coinciden en apuntar a que “lo más seguro es que ni ella sepa ahora mismo lo que va a hacer”. Y añade otro que “de momento, no se ha posicionado, el tema está abierto”. Hay otra concomitancia; todo depende, aseveran, de “una conversación con Rajoy”. Lo confirman en Génova: “este es un asunto que hablarán ellos dos, sin interferencias de nadie más”.

Si Rajoy “le dice que la necesita, Cospedal es muy leal y encabezará la lista. Hará lo que le diga el presidente”, aunque el líder del partido “también escuchará lo que la ministra tenga que decirle”. No tuvo dudas Rajoy a la hora de pedirle que volviera a aspirar a la presidencia del partido en la región y a nadie se le escapa, tampoco a ella, “que es muy importante tener base territorial” para incrementar el peso e influencia en la organización nacional.

Traspaso de poder

En el PP de Castilla-La Mancha oficialmente no saben nada, pero “extraoficialmente todo el mundo da por hecho que si Cospedal no se presenta, Vicente será el candidato”. Se refieren al secretario general del partido allí, Vicente Tirado, hombre de la máxima confianza de Cospedal, ex presidente de la Asamblea castellano-manchega mientras ella presidía el gobierno autonómico.

De hecho, ponen el acento en que ambos “ya han hecho el traspaso de poder y no ha habido una voz más alta que otra de nadie”. Lo cierto es que con Tirado, la “número dos” de Génova mantiene el control directo del partido en aquella Comunidad, independientemente de que sus responsabilidades como ministra de Defensa le obliguen a una complicada agenda de viajes y cumbres que le tienen fuera de España buena parte del año. Otra cosa es que sea la alternativa que más guste al líder popular.

La más que previsible entrada de Cs a la Asamblea castellano-manchega no asegura el gobierno para el PP

“Está encantada en el Ministerio, le está yendo de diez”, dice otro de los suyos, mientras que en Génova ha delegado la gestión cotidiana en el coordinador general, Fernando Martínez Maillo, sobre el que recae ahora mismo la organización de la maquinaria electoral de las elecciones locales, autonómicas y europeas del 27 de mayo de 2019.

De hecho, es Maillo también quien lleva el peso de la interlocución con PSOE y Ciudadanos, esto es, con el secretario de Organización socialista, José Luis Ábalos, y con el secretario general de la formación naranja, José Manuel Villegas. El XVIII congreso nacional del PP consagró un modelo de partido que cargó buena parte del trabajo sobre Maillo y los vicesecretarios, hasta el punto de que, desde que fue nombrada ministra en noviembre de 2016, no ha vuelto a comparecer en una rueda de prensa en Génova.

Salida de Podemos

Los populares aseguran carecer de sondeos propios sobre las opciones electorales del PP en la región. Sólo disponen de los publicados por algunos medios de comunicación y otros que “no se llegan a publicar porque no sale bien parado Page”, agregan con un punto de maldad.

Y contra la “marea naranja” que parece haber en el resto de España, explican que si bien Ciudadanos entraría ahora en la Asamblea autonómica, “no sacaría más que un par de diputados, los mismos que pierde Podemos”, que quedaría sin representación.

El PP, que obtuvo 16 diputados autonómicos en 2015 podría, incluso volver a aspirar al escaño de la mayoría absoluta, 17, aunque en todo caso sumaría con el partido de Albert Rivera de ser fehacientes dichas encuestas. Esos son los números, explican, pero ojo, ” en ningún sitio está escrito que Ciudadanos no pacte con el PSOE en lugar de con nosotros”, lamentan.

En principio la “incógnita Cospedal” no se dilucidará hasta el mes de septiembre, cuando se proceda al segundo paquete de proclamaciones de candidatos a las elecciones locales y autonómicas. Y es Rajoy el que tiene la última palabra.