La dirección popular de Castilla-La Mancha no sólo reivindica la compatiblidad de cargos de su líder, María Dolores de Cospedal, como ministra de Defensa y secretaria general del PP, sino que apuesta porque vuelva a ser ella la candidata autonómica en las elecciones de 2019, aunque para entonces, si no antes, el PP estará inmerso en el debate sobre la sucesión de Mariano Rajoy, lo que podría trastocar los planes del partido.

Sin embargo, en la región, su hoja de ruta pasa porque Cospedal mantenga su ámbito de poder en el partido nacional y en el Gobierno y, desde esa plataforma, dar el salto de nuevo a la candidatura, dejando, en ese caso sí, el Ministerio de Defensa para ir de cabeza de lista, como se hizo, por ejemplo, con el vasco Alfonso Alonso, que salió de Sanidad para competir por la Lehendakaritza.

La secretaria general del PP será reelegida líder regional en el congreso de antes de Semana Santa

Cospedal no ha abierto ningún proceso sucesorio interno en su territorio. Es más, volverá a ser reelegida en primavera presidenta de los populares de Castilla-La Mancha en el congreso que éstos celebrarán entonces, antes de Semana Santa. No se vislumbra ninguna contestación interna. Lo que fuera un partido dividido en reinos de Taifas cuando aterrizó en 2007, cierra filas en torno a su líder, hoy por hoy, la única que les he llevado al Gobierno autonómico y que lo perdió en 2015 por apenas un puñado de votos, quedándose a tan solo un escaño de la mayoría absoluta.

Después de tantos candidatos fracasados, el PP regional se aferra a la única persona que consideran con posibilidades de devolverles al Palacio de Fuensalida. Los espectaculares resultados cosechados en la región en las últimas elecciones generales, apuntan en esta dirección, aunque queda mucho para las autonómicas. Un 42,73 del electorado de Castilla-La Mancha votó popular el 26-J, sólo superado por Ceuta y Melilla, donde el PP es intratable, el 46,68 de los murcianos y el 44,27 de los castellanoleoneses.

Por ello la reivindican cuando se cuestiona que pueda compatibilizar dos cargos orgánicos, esto es, secretaría general y presidencia regional del PP, con un Ministerio como Defensa. Para lo primero, arguyen que “puede elegirse una figura como la de coordinador general en 1996”, en alusión al reparto de papeles entre el entonces “número dos” popular y vicepresidente del Gobierno, Francisco Álvarez-Cascos, y Ángel Acebes. Para lo segundo, no hay recambio, ni lo buscan. Y sobre el perfil del Ministerio de Defensa, creen que le dará aún más relevancia entre otras cosas porque suele ser terreno de acuerdo con el primer partido de la oposición.

Cospedal presentará el informe de gestión el día de arranque del XVIII congreso del PP

Cospedal, que se reserva, en su calidad de «número dos», la presentación del informe de gestión en el arranque del XVIII congreso del PP, el 10 de febrero, ha colocado a  uno de sus más estrechos colaboradores de vicepresidente de la comisión organizadora, bajo la dirección de la ex presidenta aragonesa, Luis Fernanda Rudi. Se trata de Vicente Tirado, secretario general del partido en Castilla-La Mancha y ex presidente de la Cámara regional. De esta manera estará al tanto de los preparativos de una cita en la que espera revalidar su cargo de secretaria general.

En este sentido, las fuentes consultadas por El Independiente no aclaran, pero sí sugieren, que Mariano Rajoy le ha dado por descontada su continuidad.  Es cierto que preguntado explícitamente por ello tras reunirse el pasado día 15 con el primer ministro portugués, Antonio Costas, evitó aclarar si seguía contando con ella. “Hoy hemos convocado el congreso. Queda mucho tiempo y ya lo comunicaré en su día y en un marco más razonable”, cosa que, hoy por hoy, no se ha producido.

El cónclave podrá endurecer el sistema de incompatibilidades interno para no simultanear más de dos cargos

El malestar que provocaron las palabras de Cospedal el día de la toma de posesión como ministra de Defensa, dando por sentada su continuidad en la Secretaría General, fue más de tipo procesal que otra cosa. Partiendo de la base de que esta es una decisión exclusiva de Rajoy, se criticó especialmente lo extemporáneo de abrir un debate que consideraban, a todas luces, prematuro. Lo cierto es que no queda tanto y hay muchas decisiones que tomar de carácter organizativo y político y los populares castellano-manchegos quieren volver a encumbrar al liderazgo del partido a alguien con todas las “charreteras” del poder, que no haya sido “degradada” en Génova, por emplear unos términos propios del Ejército del que ahora se ocupa.

Excepciones a las incompatibilidades

Tiene en su contra que el congreso nacional de febrero establezca un sistema de incompatibilidades más severo del que tiene ahora, esto es, que limite a un cargo orgánico y a otro público los que puede acumular un solo dirigente. “Pero para eso siempre hay excepciones –subrayan en su entorno- como se hizo con los alcaldes, que no podían ser diputados, y se saltaron la norma con Celia Villalobos o Teófila Martínez”.

Todo ello sin olvidar que en mitad del debate sucesorio de Rajoy, que se quiera o no, se suscitará conforme avance la legislatura, Cospedal se haga otro planteamiento político en caso de que aspire a jugar esa baza. Si está segura de su triunfo, puede usarla presidencia castellano-manchega de trampolín. En caso contrario, podría pensárselo para no llegar a esa carrera «desgastada» por un intento fallido.