Política ALFONSO VALERO AGUADO / Promotor de la carta de profesores universitarios sobre las falsedades del 'procés'

"El Gobierno no está haciendo su trabajo para difundir lo que pasa en Cataluña"

Alfonso Valero Aguado, durante su etapa como profesor de Derecho en la Nottingham Trent University.

Alfonso Valero Aguado, durante su etapa como profesor de Derecho en la Nottingham Trent University (Reino Unido).

Instalado en el Reino Unido desde hace 12 años, Alfonso Valero Aguado (Madrid, 1978) se ha convertido en un ariete contra las falsedades del procés. En octubre, tras leer artículos publicados en la prensa inglesa por docentes a favor del independentismo, decidió crear un Foro de Profesores que reúne ya a más de 70 asociados repartidos por universidades de diversos países del mundo. Meses después se ha convertido en el promotor de una carta dirigida a la rectora de la Universidad St. Andrews (Escocia), Sally Mapstone, tras declarar ésta en la prensa inglesa que la ex consejera de la Generalitat Clara Ponsatí «está siendo atacada por defender sus creencias políticas». Desde que difundió la misiva, acumula ya más de un centenar de adhesiones por parte de profesores universitarios y representantes de entidades sociales.

Practicante de esgrima, Valero Aguado imparte las asignaturas de Derecho Comunitario, Derecho del Deporte y Litigios Internacionales en la Nottingham Law School, faceta que desempeña tras haber ejercido como abogado en Madrid y Londres. «La espada me hace desconectar mucho porque requiere toda mi concentración y mi atención», explica. El profesor exiliado voluntariamente al Reino Unido afila su estilete y, en conversación telefónica con El Independiente, denuncia las mentiras del soberanismo.

Pregunta.- ¿Ha contestado ya a su carta la profesora Sally Mapstone?
Respuesta.- He recibido un acuse de recibo de su oficina diciendo que contestará en su debido momento, por lo que entiendo que me dará una respuesta a los argumentos que le exponemos en la carta.

P.- ¿Qué pensó cuando leyó las declaraciones de la rectora de la Universidad de St Andrews a The Guardian en relación con el conflicto catalán?
R.- De entrada, pensé que no debería haber hablado en nombre de la Universidad de esa manera y debería haber tenido en cuenta que muchos de sus compañeros no necesariamente estarán de acuerdo con esa postura. Y, en segundo lugar, pensé que estaba totalmente desinformada. Ha debido de recibir la versión de los hechos de la propia Clara Ponsatí y, antes de llegar a esas conclusiones, debería haber revisado bien la situación del nacionalismo en España. Alguien puede expresar su apoyo a un colega aunque éste pueda no tener razón, pero una cosa muy distinta es alegar que España cuenta con un sistema judicial que persigue a la gente por sus ideas políticas.

P.- ¿A qué atribuye las palabras de la profesora Mapstone: a su desconocimiento del ordenamiento jurídico español o a una cierta simpatía con movimientos independentistas?
R.- Creo que está desinformada y ha establecido paralelismos entre la situación de los nacionalistas en Escocia y en España. Pero no lo ha sabido orientar bien y no se ha informado bien.

La oficina de la rectora Mapstone ha acusado recibo de nuestra carta y dice que responderá en su debido momento»

P.- ¿Sugiere que ella simpatiza con el nacionalismo independentista escocés?
R.- Tengo entendido que ha sido estudiosa de los movimientos sociales en Escocia, pero no sé si ella personalmente simpatiza con el movimiento escocés. Creo que es fácil establecer paralelismos en este sentido, pero es como si yo explicase que lo de Escocia y Reino Unido se parece a la secesión de Ucrania. Me podrían acusar de hablar sin fundamento y de no tener ni idea. Debería haberse mantenido dentro de los márgenes de apoyo y solidaridad a una compañera. Sin más.

P.- ¿Cree que el planteamiento de la rectora escocesa es compartido por otros profesores universitarios del Reino Unido?
R.- Vozpopuli habló con profesores de la Universidad de St Andrews bajo condición de anonimato y les dijeron que no estaban de acuerdo con las declaraciones de Mapstone. Ni siquiera en su claustro tiene apoyo a sus ideas. También es importante reconocer que el nacionalismo catalán ha hecho mucha publicidad y ha conseguido muy buena recepción por parte de los medios de comunicación en Inglaterra, de ahí que yo decidiera poner en marcha en octubre el Foro de Profesores al darme cuenta de que los no nacionalistas estábamos ante una estructura bastante bien alimentada -y posiblemente financiada- que estaba manteniendo una versión oficial distorsionada de la realidad.

P.- ¿Está diciendo que el independentismo ha comprado a profesores ingleses para que proyecten el relato interesado?
R.- Hay profesores británicos que se han visto persuadidos con esa argumentación por diferentes motivos. Hay quien tiene cierto interés en mantener la idea de que España no ha salido de la época de Franco, ignorando la Transición y el desarrollo democrático ejemplar. Y también es cierto que hay docentes españoles de origen catalán que son nacionalistas y que manifiestan esa idea. Ambos han conseguido muy buena recepción por parte de los medios de comunicación en Gran Bretaña.

Tengo entendido que la profesora ha sido estudiosa de los movimientos sociales en Escocia, pero no sé si ella simpatiza con el movimiento escocés»

P.- ¿Qué le preguntan sus alumnos ingleses sobre el desafío del independentismo catalán?
R.- Si leen determina prensa, mis alumnos piensan que el conflicto catalán es similar al escocés y quieren saber por qué no se les deja hacer un referéndum. Y entonces les recuerdo que la soberanía española reside en el conjunto de los españoles, no en una parte. Si yo les explicara que es como si nosotros quisiéramos independizar nuestra aula de la universidad porque estamos muy cómodos y no queremos formar parte del resto del campus, entenderían perfectamente que la Universidad se opusiera. Lo mismo ocurre con Cataluña, más aún cuando ni siquiera son mayoría los que quieren arrogarse ese derecho.

P.- ¿Le sorprende que hayan tenido que ser académicos españoles los que hayan salido a combatir las falsedades sobre la crisis catalana en lugar de la diplomacia española?
R.- No, me parece que es un compromiso que tenemos que tener tanto la diplomacia española como los profesores y ciudadanos españoles. Cada uno tiene su rol. Es perfectamente pertinente que profesores nos dirijamos a una colega cuando pensamos que no ha estado acertada, siempre y cuando lo hagamos desde el respeto profesional. En esa lista de reacciones necesarias está la de la diplomacia española, pero no creo que vaya en sustitución de. El nacionalismo actúa siempre como un bloque; desde el responsable máximo a la última persona comprometida, todos actúan y militan de la misma forma.

P.- ¿Declaraciones como las de Sally Mapstone no llevan a pensar que, en cierta forma, el independentismo ha ganado la batalla de la propaganda a nivel internacional?
R.- Han ganado algunas batallas, pero no la de la opinión pública a su favor. De la misma forma que últimamente se han publicado algunos artículos en contra de las acciones de la judicatura española, como los del The New York Times y The Times, también ha habido otros a favor de la actuación del Gobierno y de los jueces. La Unión Europea es consciente de que en España se está actuando de la forma adecuada, pero es verdad que hay muchísimo trabajo que hacer por parte de todos para conseguir que los medios de comunicación internacionales tomen nota de esas opiniones no nacionalistas.

Si leen determina prensa, mis alumnos piensan que el conflicto catalán es similar al escocés y quieren saber por qué no se les deja hacer un referéndum»

P.- ¿Al Gobierno le ha faltado relato para combatir las mentiras del secesionismo?
R.- Sin duda. Le ha faltado ofrecer la versión real de los hechos. Las víctimas no son los nacionalistas, que han estado en el gobierno desde 1982. Lo que tienen que expresar es que las víctimas son todos aquellos catalanes que son mayoría de votantes y que quieren mantenerse unidos a España. Y dar cuenta de todos los actos de violencia. Como relataba su periódico este fin de semana, en lugar de bloquear los vídeos y los testimonios de ataques a las fuerzas y cuerpos de seguridad de Estado, lo que tendría que hacer [el Ejecutivo] es darles difusión para que no sean profesores como nosotros los únicos que lo estemos diciendo.

P.-  El Gobierno escuda esa decisión en la conveniencia de adoptar un perfil bajo
R.- No lo comparto de ninguna manera. Teniendo en cuenta que sabían perfectamente que los nacionalistas son una maquinaria de propaganda y que iban a utilizar cualquier acto para magnificar lo que estaba ocurriendo… No es por contrarrestar la propaganda, es por demostrar la verdad. Que yo me tenga que enterar por el informe que incluimos en la carta [de la Asociación Internacional de Jueces] de los actos de violencia que ha habido en Cataluña contra los que quieren seguir siendo españoles me parece indignante, cuando es el Gobierno el que tiene toda la información para precisamente hacer saber lo que está sucediendo. Ahí sí que el Gobierno no está haciendo su trabajo.

P.- A su juicio, ¿qué tendría que hacer el Ejecutivo de Rajoy para evitar que personas formadas piensen que Clara Ponsatí «está siendo atacada por defender sus creencias políticas»?
R.- El Gobierno tendría que poner a disposición de las personalidades que hacen esos comentarios un dossier informativo con el que pudiese contrarrestar este tipo de versiones. Y, en segundo lugar, acudir a medios de comunicación internacionales a presentar la versión correcta. Sociedad Civil Catalana hace una labor inmensa en el Reino Unido de contacto con periodistas, de organizar actos para que se conozca la realidad que está ocurriendo en Cataluña… En este tipo de actos, el Gobierno español no está haciendo su trabajo.

Al Gobierno le ha faltado relato para combatir las mentiras del secesionismo; le ha faltado ofrecer la versión real de los hechos»

P.- ¿A qué achaca que no lo esté realizando?
R.- El Gobierno español parece que tiene un compromiso absoluto con el perfil bajo; no solamente en lo que respecta al nacionalismo catalán, sino en general. Si algo existe en el Gobierno del señor Rajoy es el perfil bajo. Puede que hayan convertido esa preferencia en una costumbre tal que incluso cuando llega el momento de no tener un perfil bajo también lo mantiene y deja que los ciudadanos sean los que hagan esa labor de activismo y de compromiso con la democracia española.

P.-  En la carta que usted ha promovido dicen que «si en el Reino Unido un cuerpo de policía hubiera actuado para interrumpir las acciones de otro cuerpo de policía siguiendo las órdenes de un juez habría visto a sus mandos cesados y acusados, al menos, de obstruir la actuación de la Justicia». ¿Le ha faltado contundencia al Gobierno español a la vista de cómo se desenvolvieron los Mossos d’Esquadra el 1-O?
R.- Al aplicar el artículo 155 y tomar control de la Policía Autonómica, el Gobierno español podría haber actuado con los márgenes de la ley y las instrucciones del Parlamento. Pero por parte de la judicatura se ha actuado contra los Mossos, Trapero y dirigentes que habían dado esas instrucciones a los agentes. Sin duda, el Gobierno español podría haber actuado con firmeza y claridad en cuanto a ese relato de lo que ha ocurrido en el que explicase las actuaciones de los Mossos para que no sean los periodistas los que tengan que indagar y demostrar lo que ha sucedido con este cuerpo policial, sino que sea el Ejecutivo el que explique y haga una labor didáctica sobre la actuación de los Mossos. Mi familia y amigos en Cataluña me han expresado muchas veces el abandono que sienten con respecto al Gobierno de España; se sienten totalmente desamparados a la hora de dar argumentos o expresar una postura diferente.

Si algo existe en el Gobierno del señor Rajoy es el ‘perfil bajo’; puede que hayan convertido esa preferencia en una costumbre»

P.- ¿Qué se está jugando la Unión Europea con el conflicto catalán?
R.- Que se utilice el conflicto catalán para desestabilizar una respuesta unificada de la Unión Europea a muchos de los problemas que tiene, como el Brexit. Si la Unión Europea dirige su atención hacia el conflicto de los nacionalistas en Cataluña se puede dedicar menos esfuerzos a tratar el tema del Brexit. Cuando hay un problema de amenazas exteriores a la Unión Europea se desvía la atención a cuestiones como el tema catalán, precisamente lo que buscan los nacionalistas catalanes.

P.- ¿Le parece suficiente la reacción de la Unión Europea ante el desafío catalán?
R.- La Unión Europea ha presentado un frente claro en apoyo a España y está actuando como tiene que hacerlo.

P.- ¿Atisba a corto plazo que dejará de aplicarse el artículo 155 en Cataluña?
R.- En principio, debería levantarse en el momento en que haya un gobierno en la Generalitat que demuestre compromiso con la obediencia a la Constitución española. En tanto en cuanto eso no ha ocurrido, el artículo 155 no puede dejar de aplicarse.

Viendo la reacción en bloque de los separatistas contra cualquiera que exprese una posición diferente, espero ataques. No tengo dudas»

P.- ¿Ve un futuro gobierno autonómico comprometido al 100 por cien con la legalidad constitucional?
R.- No. Creo que serán necesarias nuevas elecciones autonómicas en Cataluña puesto que los independentistas van a seguir proponiendo como presidente de la Generalitat a candidatos que sean independentistas hasta que se tengan que convocar nuevas elecciones para poder seguir alimentando su victimismo. En el fondo, a los políticos nacionalistas no les interesa la independencia para nada, sino mantener el conflicto. Si les interesara, habrían optado por hacer una declaración unilateral de independencia en el primer gobierno de Rajoy.

P.- ¿Ha recibido muchas adhesiones tras difundirse la carta?
R.- Colgué la carta en internet y hay 117 firmas adicionales a las 25 o 26 que aparecen en el documento.

P.- ¿Y ha recibido ataques?
R.- No, todavía no, pero los espero. Viendo la reacción en bloque de los separatistas contra cualquiera que exprese una posición diferente… Sin duda. Espero recibirlos.

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