El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha entregado hoy a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2018 que, al igual que los del año pasado, comenzarán su tramitación parlamentaria bien entrado su ejercicio de aplicación.

Pasadas las 09.15 horas, Montoro ha posado para los medios gráficos en el Patio de Floridablanca de la Cámara Baja, acompañado por los secretarios de Estado de Presupuestos y Gastos, Alberto Nadal; Hacienda, José Enrique Fernández Moya, y de Función Pública, Elena Collado, junto a otros altos cargos del departamento.

Acto seguido, Pastor ha recibido en su despacho a Montoro, con el que ha analizado los plazos y la tramitación parlamentaria de las cuentas públicas de 2018, las segundas que elabora el Gobierno en esta legislatura y que, de momento, no cuentan con una mayoría suficiente para salir adelante.

Posteriormente, ambos se han dirigido al Salón de Pasos Perdidos, donde se ha celebrado oficialmente el acto de entrega del proyecto de ley, en presencia de altos cargos del Ministerio de Hacienda, el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rubén Moreno, y miembros de la Mesa y de la Comisión de Presupuestos del Congreso.

El primer debate, en torno al 25 de abril

El viernes de esa misma semana, el día 20 de abril, es la fecha tope que se maneja para presentar enmiendas a la totalidad, con las que la oposición pide devolver el proyecto al Gobierno. Ese debate se calcula para la semana siguiente, en torno al 25 de abril, ya en el Pleno del Congreso.

Tras el debate se votarán conjuntamente las enmiendas de totalidad, ya que todas ellas piden lo mismo: la devolución del proyecto al Gobierno. De esa votación dependerá el futuro de los Presupuestos de 2018, pues ahí se decidirá si las cuentas siguen su tramitación o si son tumbados por la oposición.

Para entonces, el Gobierno necesita contar con los apoyos necesarios que permitan asegurar la tramitación del proyecto y sumar, como ya hiciera el año pasado, 175 escaños que garantizarían al menos el empate, lo que posibilitaría derribar las enmiendas de la oposición.

Menos de un mes para convencer al PNV

Además de sus socios electorales UPN y Foro, y sus aliados de investidura Ciudadanos y Coalición Canaria, el PP necesita contar con los cinco diputados del PNV. La formación ‘jeltzale’ sostiene que, mientras se encuentre en vigor la intervención política del Gobierno en Cataluña, en virtud de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, no se dan las condiciones para apoyar, y ni siquiera negociar, los Presupuestos Generales.

Con el PNV, el Gobierno ya contaría con apoyos suficientes para superar ese primer escollo parlamentario y poder controlar su tramitación tanto en fase de ponencia como en la Comisión de Presupuestos, donde no está toda la oposición.

Pero cuando el proyecto vuelva al Pleno del Congreso para someter a votación las cuentas sección por sección (las cuentas de cada ministerio), al Gobierno tampoco bastará con sumar al PNV: En ese trámite definitivo, ya en la tercera o cuarta semana de mayo, al Ejecutivo no le sirve el empate, sino que se precisa recabar más votos a favor que en contra, y sólo con perder una sección, las cuentas de un ministerio determinado, todo el proyecto presupuestario se desplomaría.

Para entonces, el Gobierno confía con tener atado el apoyo de Nueva Canarias, socio electoral del PSOE, con el que logró aprobar los Presupuestos de 2017, así como los acuerdos del techo de gasto para 2018 el pasado mes de junio. De esta forma, conseguiría reeditar la alianza de hasta siete formaciones políticas distintas para sacar adelante los segundos Presupuestos de un Gobierno en minoría de Mariano Rajoy.