No habrá opción a escoger la escolarización en castellano, o una mayor presencia de esta lengua en los ciclos formativos iniciales en Cataluña el próximo curso. La aplicación del artículo 155 de la Constitución no ha servido finalmente para modificar el modelo de inmersión lingüística en Cataluña, como en un primer momento prometió el Gobierno. El Diari Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC) ha publicado este miércoles la resolución de las normas de preinscripción y matrícula escolar en la que no se prevé la opción lingüística a través de la casilla del castellano.

La resolución de la Conselleria de Enseñanza de la Generalitat, es prácticamente igual a la del año anterior y no incluye referencia a la opción de castellano. Sí incorpora, como en los ejercicios anteriores, la casilla para especificar la lengua materna del alumno, una información que los profesores deben tener en cuenta pero en ningún caso condiciona el contenido curricular de la enseñanza impartida ni el idioma en el que se harán las clases.

Promesa del Gobierno

El pasado febrero, el portavoz del Gobierno y ministro de Educación y Cultura, Iñigo Méndez de Vigo, aseguró que el Gobierno garantizaría la presencia del castellano en las escuelas catalanas, tras la polémica abierta por cuadros tanto de su partido, el PP, como de C’s, sobre la incidencia de la educación en el auge del independentismo en Cataluña. Méndez de Vigo parecía confirmar así lo avanzado por el presidente de Sociedad Civil Catalana (SCC), José Rosiñol, quien fue el primero en anunciar que el Gobierno estudiaba medidas en este sentido tras un encuentro con el presidente Mariano Rajoy.

Méndez de Vigo aseguró entonces que el Gobierno aprovecharía la aplicación del 155 para revisar la situación del castellano en la escuela catalana, aunque evitó hablar de cual sería la fórmula escogida y se negó a confirmar la modificación de los formularios de preinscripción. El ejecutivo sí ha postergado hasta el limite la publicación del decreto de preinscripción en Cataluña, publicado apenas diez días antes de que se inicie el proceso, el próximo 13 de abril.

El anuncio de Méndez de Vigo provocó una tormenta política en Cataluña, donde todos los partidos independentistas, PSC y Comunes apoyan sin fisuras el sistema de inmersión lingüística que establece el catalán como única lengua vehicular de la enseñanza y el castellano como una asignatura curricular más. Sin embargo, respondía a las presiones tanto de SCC  como del sindicato de profesores AMES y, sobre todo, de C’s, partido que nació en Cataluña precisamente con la defensa del castellano como bandera.

Las dificultades de modificar los decretos de preinscripción, y el revés del Tribunal Constitucional, que ha tumbado los artículos de la Lomce en los que el ex ministro Ignació Wert introdujo la posibilidad de exigir a la Generalitat el pago de colegios privados para garantizar el derecho a la escolarización en castellano parecen haber llevado al Gobierno a reconsiderar su promesa.