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El manual de paternidad de Podemos: alternar permisos y que el padre dé leche materna

Irene Montero y Pablo Iglesias, en el Congreso.

Irene Montero y Pablo Iglesias, en el Congreso. EP

La propuesta de Podemos en torno a los permisos de maternidad y paternidad igualitarios ha saltado a primera plana a raíz del embarazo de Pablo Iglesias e Irene Montero. Los dirigentes han reconocido esta semana que la noticia les daba «si cabe más motivos» para legislar en este sentido y han aprovechado la circunstancia para cargar contra el actual sistema. “Por desgracia en España no hay todavía permisos de maternidad y paternidad iguales, intransferibles y pagados, pero nos organizaremos para distribuir las tareas al 50 por ciento”, argumentó Iglesias el pasado jueves en una entrevista en Onda Cero. La equiparación de permisos para hombres y mujeres es una de las medidas estrella de Podemos, que ya la incluyó en su programa para las elecciones de 2015.

Hace algo más de un año, en enero de 2017, Podemos presentó una proposición de Ley en el Congreso de los Diputados que fue vetada poco después por el Gobierno, que se amparó en motivos presupuestarios. En el texto de esta iniciativa, la formación de Iglesias propone distintas medidas como equiparar el tiempo de descanso para ambos tras el nacimiento de un hijo e incluir permisos obligatorios para el varón. Pero entre propuesta y propuesta, el partido de Iglesias trata en su iniciativa algo más que legislación, y desliza en el texto varios consejos y sugerencias para padres en materias como la organización familiar y la alimentación de los hijos.

Podemos señala que «es deseable la alternancia de permisos para extender el periodo de atención de la criatura»

La primera recomendación insta a los «progenitores» a que, después de las dos primeras semanas tras el nacimiento, que son de descanso obligatorio, distribuyan los turnos de baja y que, en lugar de tomar los permisos de paternidad y maternidad al mismo tiempo, los alternen para que el hijo esté más tiempo en contacto con alguno de sus padres.»El periodo posterior para la crianza no solamente no requiere en general la concurrencia de dos personas adultas sino que, por el contrario, es deseable su alternancia para así extender el periodo de atención de la criatura en el entorno familiar», señala el texto legislativo de Podemos.

No es la única recomendación sobre la vida familiar que hay que llevar tras la llegada del hijo. En la propuesta, Podemos insta al padre, al que se refiere como «el otro/a progenitor/a», a alimentar al hijo cuando la mujer se reincorpore al trabajo y el varón se quede en casa cuidando del menor. En este sentido, el partido aconseja al padre colaborar en la alimentación del niño, pero no en cualquier tipo de alimentación. La formación morada precisa que la forma más recomendada es la lactancia natural.

El padre puede contribuir a la lactancia materna gracias a «las actuales facilidades para conservar la leche»

«En caso de lactancia materna», señala Podemos, el padre puede contribuir a la alimentación del niño por dos vías: una consiste en «facilitar el acceso a la criatura por parte de la madre una vez incorporada ella al puesto de trabajo», y la otra en «alimentar al bebé con ayuda de las actuales facilidades para conservar la leche».

La formación argumenta también que, siguiendo estos consejos, su propuesta podría favorecer la lactancia materna. «La equiparación de los permisos de ambos progenitores/as proporciona, pues, una situación sustancialmente más favorable a la lactancia materna que la actual, en la que las madres deben volver al trabajo sin posibilidades de que el otro progenitor/a esté disponible para facilitar la tarea en el periodo posterior», advierte la iniciativa.

«La denominación de paternidad y maternidad no son ya pertinentes»

En su exposición de motivos, la proposición de Ley [consulte aquí el texto completo], elaborada en colaboración con la Plataforma de Permisos iguales e Instransferibles, critica la actual concepción de este tipo de bajas laborales puesto que «el permiso de maternidad, inicialmente concebido para la recuperación del parto, se ha ido extendiendo progresivamente para cubrir tareas de cuidado, recayendo éstas de forma exclusiva en la madre». Además, el partido carga contra las denominaciones tradicionales de permisos de paternidad y maternidad y propone cambiar el lenguaje para referirse a ello y sustituirlo por «suspensión», puesto que considera que las expresiones actuales están «orientadas a familias biparentales heterosexuales con distribución desigual del cuidado».

«Las denominaciones de paternidad y maternidad no son ya pertinentes en una sociedad en la que se reconocen iguales derechos a todas las formas de convivencia y parentalidad. Con la legislación actual, se da la paradoja de que una madre tenga que tomarse un permiso de paternidad (en el caso de dos progenitoras mujeres) o un padre el de maternidad (en caso de adopción o de cesión por parte de la madre biológica)», señala el texto. «Era necesaria, pues, una actualización de las denominaciones para convertir el derecho de todo/a progenitor/a en un derecho personal e intransferible sin sesgos de género». De esta forma, Podemos pasa a referirse a estos permisos como «suspensión» por parte de la «madre biológica» -en el caso de la madre- o del «otro/a progenitor/a» -en caso del padre-.

Otro de los cambios más significativos que Podemos pone sobre la mesa es el de incluir las dos semanas posteriores al parto de permiso obligatorio para el padre -que ahora mismo no tiene ningún periodo de baja obligatorio-. Este periodo, que también consiste en dos semanas obligatorias para la mujer, es bautizado como «permiso parental inicial», por el que «se posibilita la presencia en el hogar de ambos progenitores/as mediante un permiso que cubre ese periodo, que atendiendo a estándares internacionales se sitúa en dos semanas».

Podemos dice que «mientras la madre se recupera del parto, el otro progenitor deberá cuidar de ella y de la prole»

La novedad para los padres, que tendrían permiso obligatorio durante las dos primeras semanas, viene justificada en cubrir «las necesidades de la criatura recién nacida» y para «la protección a la mujer durante la recuperación del parto». «En caso de existencia de dos progenitores/as -señala el texto- se requiere la presencia de ambos en el entorno familiar, ya que mientras la madre está recuperándose el/la otro/a progenitor/a deberá cuidar de ella y de la prole».

La legislación actual obliga a la mujer a estar de baja en las seis semanas siguientes al parto. Podemos mantiene este periodo obligatorio de seis semanas para él y para ella, aunque permite distribuirlo en distintos tiempos. Después de las dos semanas de permiso obligatorio, comienza el segundo periodo establecido por Podemos, el «permiso parental para la crianza», compuesto por 14 semanas de las que 4 son de disfrute obligatorio y 10 de disfrute voluntario, que podrán tomarse en bloque o en varios periodos dentro de los 12 meses posteriores al nacimiento o adopción. «En consecuencia, cada progenitor/a tendrá derecho a dos periodos distintos, no cedibles ni de disfrute compartido y con derecho a una prestación del 100 % de la base reguladora», señala la iniciativa.

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