El Consejo de Ministros aprobará hoy dos ceses de calado en aplicación del 155: el del director de la Escuela de Administración Pública de Cataluña, Agustí Colomines, y la directora de Relaciones Exteriores de la Generalitat, Marina Borrell. Tras semanas de perfil bajo en la aplicación del 155, el Gobierno afronta con estos ceses dos decisiones de calado en el ámbito independentista, especialmente en el primer caso. Agustí Colomines se ha convertido, desde las elecciones del 21D, en uno de los principales ideólogos de JxCat.

El propio Colomines confirmó ayer noche su cese en declaraciones a Catalunya Radio, atribuyéndolo a sus comentarios en twitter, en los que ha comentado reiteradamente que España sigue siendo un país «franquista sin franco» y advertía, recientemente, que «estamos en guerra». De hecho, es una de las voces más duras del independentismo a la hora de descalificar a las instituciones del Estado.

«Como no han podido con nosotros, nos tratan como rehenes» aseguró ayer el propio Colomines al confirmar su cese. El dirigente nacionalista afirmó que el Gobierno trata a Cataluña «como una colonia» y concluyó que las instituciones del Estado «han sufrido, y como toda bestia herida se defienden a garrotazos».

Por contra, el anuncio de su destitución ha sido saludado con alegría desde el PP catalán, cuyo presidente, Xavier García Albiol, aseguraba esta mañana que «destituir a Colomines es un acto de coherencia institucional, pero sobre todo de dignidad y respeto hacia todos los catalanes que no somos independentistas».

Más allá de su activa presencia en redes sociales y medios de comunicación, Colomines se ha convertido en una de las figuras centrales del nuevo entorno de Carles Puigdemont. No entró en las listas de JxCat -lo que le hubiera obligado a renunciar a la escuela de funcionarios catalana, una plataforma nada desdeñable para influir en el funcionariado catalán- pero es un elemento imprescindible en las reuniones del grupo parlamentario, a las que suele llegar de la mano de su líder en Barcelona, Elsa Artadi.

Antes de llegar a la Escuela de Administración Pública, Colomines presidió la Fundació CatDem, antigua Trias Fargas, think tank de Convergencia Democrática investigado por su implicación en el 3%. Los orígenes políticos de este historiador están en la izquierda antifranquista, pero nunca llegó a formalizar el paso de otros muchos independentistas a Esquerra. Se sumó a la órbita Convergente, desde donde hace tres años fundó junto al ex socialista Ferran Mascarell la plataforma Sobiranistes d’Esquerres.

Reacción de Dastis

El caso de Borrell responde, por contra, a la participación del ex consejero fugado de Cultura, Lluís Puig, en la celebración del Año Pedrolo en la Delegación de la Generalitat en Bruselas. Una participación que el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, describió como «un incidente desagradable» y advirtió de que tendría consecuencias. Las consecuencias llegan hoy, con el cese de Borrell.

El ministro de Exteriores ha sido cuestionado en las últimas semanas por el éxito de la campaña de promoción internacional de los lideres independentistas, cuya consecuencia más evidente son las dudas de las justicias alemana, belga y escocesa sobre la extradición del ex president y los ex consejeros fugados.