Oriol Pujol Ferrusola y su esposa, Anna Vidal, tendrán que ir finalmente a juicio por el «caso ITV«, pese al pacto alcanzado por el hijo de Jordi Pujol y ex dirigente de Convergencia Democrática con al Fiscalía. Así lo ha confirmado hoy la magistrada presidenta del tribunal en un auto en el que rechaza el recurso interpuesto por la Fiscalía, al que se añadieron cuatro de los acusados. La magistrada rechazó el acuerdo alcanzado por Pujol Ferrusola y la Fiscalía por no estar firmado por todos los acusados. En concreto, se opusieron a este pacto Sergi Alsina, socio de Pujol en la trama de las ITV y amigo personal hasta el estallido del caso, y Josep Tous.

Oriol Pujol y Sergi Alsina son los principales acusados de una trama para condicionar el concurso de concesión de las ITV en Cataluña a cambio de comisiones. Pujol Ferrusola habría utilizado su influencia como cargo de la conselleria de Empresa y alto cargo de CDC para beneficiar a una de las empresas que optaba al contrato público, contactada a través de Alsina. Anna Vidal habría sido el vehículo para cobrar las comisiones, a través de supuestos servicios facturados a la empresa de Alsina que no habría podido acreditar.

La Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) desestima «la pretensión de permitir una conformidad de solo parte de los acusados en relación con los hechos que les imputa el Ministerio Fiscal», y el juicio deberá celebrarse, aunque todavía no tiene fecha. Considera, así mismo, que el Tribunal del Jurado, que el hecho de que unos acusados pacten unas condenas y otros no puede dificultar el derecho de defensa de los que sí sean juzgados, ya que algunos hechos imputados requieren connivencia entre acusados.

Puntualizan que eso no va a impedir que durante el juicio los acusados que deseaban conformarse con los hechos de los que eran acusados pueden confesar, pero que, al producirse durante el juicio, eso permitirá valorar el conjunto de las pruebas.

Pujol pactó con la Fiscalía una pena de dos años y seis meses de prisión a cambio de confesar el delito y evitar la prisión para su esposa, Anna Vidal

En el pacto suscrito con la Fiscalía, Oriol Pujol aceptaba una pena de dos años y medio de cárcel por el cobro de comisiones y usar su influencia política para beneficiar a determinados empresarios del sector de las ITV y evitaba que su mujer fuera condenada a pena de cárcel. En una audiencia preliminar el 14 de julio de 2017 en el Juzgado de Instrucción 9 de Barcelona, que instruyó el caso, los cuatro acusados mostraron su conformidad con las conclusiones provisionales de la Fiscalía.

Según explicaron fuentes judiciales ese día, el pacto preveía que Anna Vidal aceptara pagar una multa de 47.250 euros como condena, evitando la prisión, y Pujol, tres condenas que sumaban 30 meses por los delitos de tráfico de influencias, soborno y falsedad documental, y también aceptaban penas de multa Sergi Pastor y Ricard Puignou.

El 28 de septiembre, la Fiscalía, en su escrito de personación ante la Audiencia, solicitó que la magistrada presidenta del Tribunal del Jurado fijara fecha para una comparecencia en que los acusados ratificaran este pacto, y se dictara sentencia, continuándose el proceso para los dos acusados que no lo habían suscrito: Josep Tous y Sergi Alsina.

Sin embargo, el letrado de Tous planteó como cuestión previa –y Alsina se adhirió– que este pacto vulneraba el derecho fundamental de defensa porque las conformidades de cuatro acusados podían presumir su culpabilidad puesto que los dos estaban acusados de estar en connivencia.

La Fiscalía se opuso a esta petición alegando que sería «contrario a la lógica y al principio de economía procesal» demorar la sentencia si hay conformidades, y negando que supusiera conculcación del derecho de defensa.

Sin embargo, la magistrada admitió la petición de Tous porque si se aceptaran las conformidades planteadas por Pujol, su esposa, Ricard Puignou y Sergi Pastor, y se dictaran sentencias separadas –una para los conformados sin celebración de juicio y otra para los no conformados tras su celebración– «dividiría aquella continencia y podría causar indefensión a los no conformados».