Los servicios jurídicos del Estado ya tienen a punto el recurso contra la llamada Ley de Presidencia, por la que se pretende habilitar una investidura no presencial a pesar del auto en contra del Tribunal Constitucional. El Gobierno presentará su recurso ante el alto tribunal «en el momento en que esta se debata si así sucede finalmente» y recuerda que los responsables de la Cámara autonómica, con su presidente, Roger Torrent, al frente ya fueron advertidos «de la obligación de respetar sus resoluciones».

En este sentido, el ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, ha recordado que el alto tribunal determina la responsabilidad penal en que pueden incurrir el presidente del Parlament, Roger Torrent, y el resto de los miembros de la mesa por tramitar y aceptar la celebración de este debate. En rueda de prensa posterior a la reunión de la aconsejo de Ministros, ha informado asimismo que ya se ha elevado la consulta preceptiva al Consejo de Estado del nuevo recurso ante el TC.

Y es que la mayoría independentista de la Cámara se ha impuesto de nuevo en su negativa a retirar de la orden del día del pleno de este jueves y viernes la reforma de la Presidencia de la Generalitat, impulsada por JxCat y pensada para poder investir a distancia a Carles Puigdemont. JxCat, ERC y la CUP han hecho valer su mayoría en el seno de la Junta de Portavoces para tumbar la petición de Ciudadanos, en una reunión celebrada justo antes de que arranque el pleno de dos días del Parlament, antes de que mañana se vote la reforma de la ley de la Presidencia, informa Efe.

No obstante, el recurso del Gobierno y los plazos que marca la propia reforma para su plena ejecución hacen difícilmente viable una investidura de Puigdemont antes de que finalice el plazo del 22 de mayo, traspasado el cual se convocarían automáticamente elecciones.

Rechazo a Artadi

El fin de semana próximo, los diputados de JxCat se reunirán en Berlín para estudiar los diferentes escenarios, uno de los cuales sería investir a un presidente «provisional», que asumiese el mando de la Generalitat a la espera de poder materializar la investidura de Puigdemont en algún momento de la legislatura.
Para este supuesto, en las últimas horas ha cobrado de nuevo fuerza el nombre de Elsa Artadi, portavoz de JxCat y persona de la máxima confianza de Puigdemont, a quien ya ha avalado ERC. En cambio, el PdeCat reniega de Artadi, a la que no dudan en calificar de «traidora» por romper el carné del partido. Los herederos de la antigua Convergencia querrían poner a uno de los suyos, como el alcalde de Mollerusa (Lérida), Marc Solsona, y no al miembro más destacado de la llamada «lista del president», esos 22 nombres que no responden a más lealtades que a la de Carles Puigdemont.