Elecciones Cataluña 21-D

Política

Puigdemont romperá con el PdeCat si no defiende su candidatura o la de Artadi

El ex presidente quiere forzar que tanto ERC como el PdeCat "se retraten", según ha confesado a personas de su entorno

logo
Puigdemont romperá con el PdeCat si no defiende su candidatura o la de Artadi
La portavoz del JxC, Elsa Artadi

La portavoz del JxC, Elsa Artadi EFE

Resumen:

No sólo está poniendo a prueba la unidad de acción con ERC sino, incluso, la resistencia dentro de su propio Grupo Parlamentario, hasta el punto de llevarle a la ruptura con el PdeCat si pone trabas tanto a su candidatura como a la Elsa Artadi.

De hecho, el PdeCat le habría trasladado su negativa en ese sentido.

La antigua Convergencia “quiere matar a Artadi”, afirman de manera figurada, pero harto gráfica, fuentes del Parlament.

 

La huida hacia adelante de Carles Puigdemont parece no tener fin, Y es que el ex presidente de la Generalitat no sólo está poniendo a prueba la unidad de acción que parecía tener con ERC sino, incluso, la resistencia dentro de su propio Grupo Parlamentario, hasta el punto de llevarle a la ruptura con el PdeCat si su todavía partido pone trabas tanto a su candidatura como a la de la persona que él designe, esto es, Elsa Artadi. La revelación de las confesiones telefónicas que hace tiempo le hiciera al también fugado ex consejero de Educación Toni Comín, respecto a que “esto se ha terminado”, lejos de hacerle desistir. parece haberle dotado de nuevos bríos para llevar al límite a los suyos.

Puigdemont quiere que tanto ERC como el PdeCat “se retraten”, según ha confesado a personas de su entorno, a sabiendas de que él no puede ser investido presidente y hay una resistencia numantina por parte de los herederos de Convergencia a aceptar a alguien sin carné del partido. De hecho, el PdeCat le habría trasladado su negativa en ese sentido. Artadi, portavoz parlamentaria de JxC, es una independiente que forma parte de la guardia pretoriana del ahora fugado y a la que cabe atribuir el éxito de la campaña electoral del 21-D que les permitió quedar en segundo lugar, tras Ciudadanos, pero por delante de Oriol Junqueras, que se había negado a reeditar un pacto preelectoral convencido de ser el nuevo partido hegemónico del independentismo.

Puigdemont quiere que tanto ERC como el PdeCat “se retraten”

El dilema al que los somete Puigdemont es doble: por un lado los republicanos se niegan a aceptar celebrar una sesión de investidura con él de candidato a sabiendas de que la desobediencia al TC tiene consecuencias penales tanto para la mesa del Parlament como para los diputados que le voten, algunos de ellos ya imputados por rebelión, sedición y malversación.

Pero si trata de imponer a algunos de los suyos, como Artadi, las dificultades vienen de la mano del PdeCat, que “la quiere matar”, afirman de manera figurada, pero harto gráfica, fuentes del Parlament. La ex directora general de coordinación interdepartamental en la Generalitat, -que trabajó con la Administración central en aplicación del 155 en una colaboración que se calificó de “óptima”- no tiene carné de partido, por lo que no le debe obediencia, y los antiguos convergentes apenas tienen la mitad de los 34 escaños que obtuvo Junts pel Catalunya el 21-D.

Puigdemont sabe que no puede ser investido pero, además, el PdeCat se niega a aceptar a Artadi

Una presidenta que no milite en sus filas es un problema añadido para una formación demediada, que llegó a sumar hasta 73 escaños en las autonómicas catalanas de 1984. Lo cierto es que las opciones a Puigdemont que ofrece el partido fundado por Jordi Pujol no permiten esa “presidencia efectiva” de la que ahora se habla habida cuenta que los nombres que más cita son los de Josep Rull y Jordi Turull, imputados también por rebelión y sedición aunque, en su caso, una hipotética inhabilitación sólo se produciría en caso de sentencia firme del Tribunal Supremo.

Quizá lo más significativo del mensaje que captaron las cámaras de Telecinco del móvil de Comín, que fue en las listas de ERC, fue la asunción de que “los nuestros nos han sacrificado”, pero ante la evidencia, Puigdemont parece dispuesto a morir políticamente llevándose a quien sea necesario por delante, incluido un partido al que ha ignorado y menospreciado en los últimos meses.

Penúltimo enfrentamiento con ERC

A ello hay que sumar el penúltimo enfrentamiento con ERC a cuenta de la decisión del presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, de llevar ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos una petición de amparo para la investidura de Carles Puigdemont. Lo que debiera haberse interpretado como un respaldo al ex president, tambiñencomo una maniobra dilatoria, ha recibido el reproche de JxC por haberse adelantado a la propia estrategia del hoy residente en Bruselas. El portavoz de ERC, Sergi Sabrià, exigió este martes, acabar “con las filtraciones, los rumores y los intentos de desgaste”. No puede ser, ha añadido, “una propuesta por la mañana y otra diferente por la tarde y todas a través de medios de comunicación. Hay que acabar ya con esta forma de trabajar”.

Pero no sólo, porque la negativa de Torrent a tramitar al reforma de la Ley de Gobierno que pretendían los irreductibles de JxC tras una larguísima reunión de la Mesa, también ha sido motivo de controversia. En todo caso Torrent, que ha apelado a un problema más de forma que de fondo, no descarta la constitución de una comisión de Reglamento para modificar esa Ley, enésimo intento del fugado por retorcer la ley.