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Pedro Sánchez explota su perfil 'presidencial' de gira por Europa frente a un PP en caída

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Pedro Sánchez explota su perfil 'presidencial' de gira por Europa frente a un PP en caída
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en una conferencia en Alemania.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, durante su intervención en el congreso del PSD alemán. EFE

Resumen:

Pedro Sánchez relanza su perfil 'presidencial' con conferencias y encuentros con otros líderes socialistas en Alemania, Reino Unido y Portugal. Se reivindica como defensor del estado de derecho en España frente al secesionismo y la deficiente "pedagogía" del Gobierno de Rajoy en el exterior para combatir la propaganda independentista. Visitará la capital lusa semanas después de que Pablo Iglesias acudiera a firmar la Declaración de Lisboa con partidos europeos 'hermanos' de Podemos.

Alemania, Inglaterra y Portugal. Pedro Sánchez ha puesto en marcha una gira europea para explotar su perfil más ‘presidencial’ en coincidencia con los momentos más bajos del Gobierno de Mariano Rajoy. El objetivo es mostrar el carácter institucional del líder socialista, que asume en el exterior una defensa del estado español frente al independentismo catalán que entiende que el Ejecutivo no ha realizado.

Las visitas a los tres países también pretenden reforzar su posición como líder socialista, con su participación en los congresos del Partido Socialdemócrata alemán el pasado 30 de abril y del Partido Socialista Portugués en Lisboa a final de mes. Este mismo viernes acudirá a Reino Unido, donde se reunirá con el ex primer ministro británico Gordon Brown y el líder laborista Jeremy Corbyn.

En todas esas citas reiterará el discurso que ya ofreció en el congreso del SPD en Wiesbaden (Alemania) para hacer pedagogía acerca de la crisis en Cataluña y suplir lo que considera una deficiente labor de comunicación del Ejecutivo de Mariano Rajoy fuera de España para contrarrestar la propaganda independentista. En esa intervención defendió que España es hoy una “democracia consolidada gobernada por el Estado de Derecho” que integra la diversidad en un sentido federal muy similar a cómo ocurre en Alemania. También advirtió de que el movimiento secesionista catalán no sólo amenaza la integridad territorial de España, sino el propio proyecto europeo. Según Sánchez, son los valores europeos de la integración, la solidaridad entre estados miembros y la comprensión mutua los que están “en riesgo” con el desafío independentista catalán.

El viernes 4 de mayo, Sánchez insistirá en estas tesis durante su encuentro en Londres con Gordon Brown, quien propuso una tercera vía ante la independencia de Escocia que pasaba por una mayor cesión de competencias, incluida la política fiscal, en una línea similar a la reforma constitucional que propunga el PSOE para buscar un nuevo «encaje» de Cataluña en el Estado.

Después de regresar a España, el secretario general del PSOE volverá a Londres el 7 de mayo para impartir dos conferencias sobre las causas que explican el aumento del secesionismo populista en Cataluña y sus posibles soluciones en el Magdalen College de la Universidad de Oxford y en la London School of Economics, donde le presentará el reputado hispanista Paul Preston. En su último día en Reino Unido, se reunirá con el líder del partido Laborista Jeremy Corbin.

Al igual que en Alemania, donde permanece fugado el presidente cesado de la Generalitat, Carles Puigdemont, a Reino Unido huyó otro de los miembros del Govern catalán cusados de rebelión, la ex consejera de Educación Clara Ponsatí, que tras entregarse en Escocia fue puesta en libertad bajo fianza hasta que la justicia británica decida si la devuelve a España.

Pedro Sánchez terminará el mes en Lisboa para asistir al congreso del Partido Socialista Portugués. La visita es la más simbólica de esta gira europea por el modelo de coalición de izquierdas que gobierna el país. No en vano, la capital lusa fue el primer destino de Pedro Sánchez en enero de 2015 tras las primeras elecciones a las que se presentó como candidato socialista en el mes de diciembre.

Entonces, los resultados electorales impedían que PP o PSOE formaran una coalición clara de gobierno con sus aliados naturales de Ciudadanos y Podemos, por lo que se produjo la repetición electoral de junio de 2016. Antes de esos comicios, Sánchez intentó una investidura que resultó fallida por el veto mutuo de Podemos. El líder socialista se inspiró en la fórmula portuguesa para intentar recabar apoyos de todos los partidos de izquierda del arco parlamentario y desbancar así a Rajoy del Gobierno. No tuvo éxito, pero Sánchez no desiste en esa fórmula para llegar a la Moncloa tras las próximas generales.

«Si algo ha quedado claro es que cuando las fuerzas del cambio se unen se multiplican los beneficios para la mayoría de los ciudadanos, y el Gobierno de Antonio Costa es la mejor prueba de ello», destacó entonces el líder socialista tras una reunión con el primer ministro. Al igual que Pedro Sánchez en 2015 y 2016, Antonio Costa había quedado segundo tras el partido conservador en las elecciones portuguesas. No obstante, logró formar Gobierno gracias a un pacto con el Bloque de Izquierda y el Partido Comunista.

El pasado 12 de abril, Pablo Iglesias también visitó la capital portuguesa. El secretario general de Podemos, el presidente de la France Insumise, Jean-Luc Mélenchon, y la coordinadora del Bloco de Esquerda, Catarina Martins, firmaron en la denominada Declaración de Lisboa con motivo de una «preocupación compartida por la deriva del proyecto europeo». La alianza de los tres líderes de izquierdas pretende lograr «una revolución ciudadana en Europa» en la que se han aplicado de manera «dogmática, irracional e ineficaz políticas de austeridad» que «han generado un inmenso sufrimiento innecesario».

Por este motivo, los representantes de partidos hermanos en España, Francia y Portugal lanzaron un llamamiento al resto de países europeos con el objetivo de que «se unan a la tarea de construir un movimiento político internacional, popular y democrático para organizar la defensa» de sus «derechos y la soberanía» de los pueblos «frente a un orden caduco, injusto y fallido» que «lleva con paso firme hacia el desastre».

Frente a esas llamadas a la revolución ciudadana de Pablo Iglesias, Pedro Sánchez se reunirá con el primer ministro y destacará su papel institucional y de defensa del estado de derecho frente a la amenaza secesionista.