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Iván Redondo, el hombre que ‘centra’ al PSOE

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Iván Redondo, el hombre que ‘centra’ al PSOE

Iván Redondo, asesor del PSOE. Gobierno de Extremadura

Resumen:

El consultor y analista político Iván Redondo se ha convertido en una persona de confianza en Ferraz tras haber asesorado a dirigentes del PP como García Albiol, Basagoiti y Monago.

“Es una persona querida e integrada”, reconocen en la dirección del partido, que ha contratado a su empresa para ayudar con la estrategia electoral.

Tras su fichaje, el PSOE ha alcanzado acuerdos con el PP como la aplicación del 155 y busca identificarse con un espacio político de ‘centro’ no ideológico, sino de valores.

“Con Pedro tienes que estar revalidando la confianza y la utilidad constantemente. Cuando aciertas, confía en ti y te consulta, pero no es una fe ciega. Tienes que ir acertando. Y que te escuche no significa que te haga caso, al final la decisión es suya”. Un alto cargo del PSOE describe así la forma de trabajar del secretario general, Pedro Sánchez, al que se le reprocha que cuente con un núcleo de confianza demasiado reducido que hace que las decisiones se ‘bunkericen’ en tres o cuatro personas de Ferraz.

A tenor de esa personalidad, mucho ha debido de acertar Iván Redondo, consultor y analista político, desde que empezó a colaborar con Pedro Sánchez durante la campaña de las primarias de mayo de 2017. Sólo unas predicciones atinadas y unos consejos fructíferos pueden explicar el hueco que se ha abierto en ese núcleo de confianza y su influencia en la cúpula del PSOE, donde le consideran una persona “querida e integrada”.

Donostiarra, Redondo ha asesorado a dirigentes del PP en territorios tan complicados para la derecha como Cataluña, donde ayudó a Xavier García Albiol a ser alcalde de Badalona; Euskadi, donde asesoró a Antonio Basagoiti,  o Extremadura, donde contribuyó a hacer presidente a José Antonio Monago, con el que colaboró estrechamente durante su Gobierno (2011-2015). Tras esa experiencia, la contratación del consultor en Ferraz ha levantado ampollas en el PSOE extremeño, que se ha lamentado de que su líder, Guillermo Fernández Vara, tuviera que compartir escenario con Redondo durante la Escuela de Buen Gobierno del PSOE.

Ha asesorado a dirigentes del PP como Albiol, a Basagoiti y a José Antonio Monago antes de llegar a Ferraz

“Lo que nos queda por ver”, advirtió el presidente autonómico cuando se materializó el fichaje. Además, Redondo ha ejercido de analista político en Antena 3 y en El Mundo y mantiene un blog en el diario económico Expansión. “Más que comunicar, conectar” es su lema. “El mensaje siempre está en la gente, sólo hay que conectar con él”, suele explicar, abogando por un proceso de “simplificación” de la comunicación “desde la honradez” y  desde la “humanización” de la política.

A pesar de los recelos que despertó su contratación, desde que empezó a trabajar para el partido en septiembre, Redondo ha sabido encajar en la dirección del PSOE hasta compartir reflexiones y enfoques no sólo con Sánchez, sino también con el área de Organización, liderado por José Luis Ábalos, con cuyo equipo colabora estrechamente la empresa del consultor, Redondo & Asociados Public Affairs Firm.

Juntos establecen las líneas estratégicas para una campaña electoral que se inició el mismo día en que Sánchez venció a Susana Díaz. Con el objetivo de ganar las municipales y luego las generales, la empresa de Redondo propone ideas-fuerza, lemas y líneas de actuación que Sánchez y su secretario de Organización analizan. “Es una empresa que hace propuestas, pero no toma decisiones: algunas se asumen y otras no. Pedro siempre tiene la última palabra. Y todo va enfocado hacia la estrategia electoral”, explican.

“¿Cómo se gana el poder?”

Redondo suele comer los lunes con la cúpula del PSOE y tanto él como su equipo mantienen reuniones con departamentos del partido para establecer la estrategia electoral. Su cometido incluye desde la interpretación de las encuestas hasta el establecimiento de las prioridades en los mapas electorales. Su colaboración no es sólo personal, sino que facilita al partido al equipo de su empresa, centrada en la consultoría electoral.

“¿Cómo se gana el poder? ¿Qué mensaje tengo que transmitir? ¿Dónde están los votantes que necesito? En la política moderna es la estrategia y no la táctica la que responde a estas cuestiones y la que permite ganar elecciones. Los votantes son muy conscientes de que los políticos tienen la habilidad de seducirlos con imágenes y apariencias. Están cada vez más y mejor informados. Y esperan mucho de usted y de su partido”, explica la web de la consultora de Redondo.

A su favor cuenta con otro factor personal, y es que Pedro Sánchez ha trabajado en comités electorales y en campañas durante su etapa en Ferraz bajo las órdenes de José Blanco, vicesecretario general del PSOE con José Luis Rodríguez Zapatero, y durante el mandato de Alfredo Pérez Rubalcaba. “Ha hecho de fontanero, ha hecho campañas electorales, le gusta mucho la materia”, explican fuentes cercanas. La sintonía personal se convierte en otro de los activos del consultor.

“Ivan Redondo empezó siendo una persona contraté y en este momento ya es un amigo. De la relación profesional hemos pasado a una de aprecio”, explica Xavier García Albiol, presidente del PP catalán. “Es un buen estratega. Es una persona con mucha visión política, mucho sentido común y mucha capacidad de saber leer los escenarios futuros, lo que te permite llevar a cabo acciones para afrontarlos con las máximas garantías. Eso da mucha tranquilidad cuando eres cliente de él. Tuvo responsabilidad en mi victoria, evidentemente. Fue útil. Además tiene la virtud de que es una persona muy discreta”, añade.

“Culto, rápido, sensible. Es una pena que casi siempre haya trabajado para nuestros adversarios”, aseguró de él Pablo Iglesias durante su presentación como invitado a su programa de televisión ‘Otra vuelta de tuerka’. “Siempre he sido una persona discreta, creo mucho en la discreción y la prudencia y soy una persona que trata de prevenir siempre”, se definía Redondo en la entrevista. “Creo en la cultura popular y la cultura de masas y a la política le falta la gestión de lo que quiere la gente”, explicaba.

Cataluña y Ciudadanos

Poco después de la llegada de Redondo a Ferraz, el PSOE tuvo que asumir un desafío histórico. La amenaza secesionista en Cataluña situó al partido entre una encrucijada: utilizar la crisis para hacer oposición al Gobierno del PP, contra el que Sánchez se había destacado con su ‘no es no’ a la investidura de Mariano Rajoy, o situarse del lado del resto de partidos constitucionalistas para defender la integridad territorial de España.

Tras dudas iniciales y numerosas discusiones, incluidas gruesas declaraciones en contra de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, el PSOE apoyó la medida. Posteriormente, tras detectar la aceptación social de esa posición política, el PSOE fue más allá y defendió la necesidad de alcanzar pactos de estado con el gran enemigo: el PP. Muchos dentro y fuera del partido ven en esa estrategia la mano de Iván Redondo. De hecho, como asesor de Basagoiti contribuyó a la gobernabilidad en Euskadi a través de un pacto entre PP y PSE que hizo lehendakari a Patxi López y que por primera vez llevó a un popular a la presidencia del Parlamento vasco.

El segundo aspecto clave de su asesoría, centrada en la cuestión electoral, se basa en el segmento de la población a la que se dirige el PSOE. Como los barones críticos le recuerdan reiteradamente a Pedro Sánchez, las elecciones generales se ganan en el centro sociológico. El PSOE considera que ya ha superado “la batalla de la izquierda” que tuvo que librar en 2015 y 2016 con Podemos, consolidándose como el partido hegemónico en ese campo ideológico. Establecido como la principal alternativa de izquierdas al PP, los esfuerzos se dirigen ahora a recuperar a los votantes de centro, especialmente seducidos por Ciudadanos según los últimos sondeos. Pero la estrategia no es la habitual en estos casos. En vez de llevar el PSOE al centro, Ferraz intenta atraer al centro hacia el PSOE.

La clave está en no disputar esa batalla en el campo ideológico, sino en el de los valores, como ocurrió en las primarias. En ese caso, Sánchez lideraba un proyecto que representaba diversas ideas-fuerza: huía de las imposiciones de los poderosos para dar voz a los comunes, a las bases del partido, en una nueva encarnación de lo que debe ser un proyecto democrático.

Siguiendo ese espíritu, y como se ha empezado a ensayar con la moción de censura en Madrid con Ángel Gabilondo como figura opuesta a Cristina Cifuentes, el PSOE no aspira a representar un centro ideológico liberal como Ciudadanos, sino un espacio político donde prima la verdad frente a la mentira; la honestidad frente a la corrupción; la igualdad frente a los privilegios; la solidaridad frente al egoísmo y la defensa del débil frente a la colaboración entre poderosos. Se trata de una filosofía similar al eje ‘los de arriba frente a los de abajo’ de Íñigo Errejón que llevó a Podemos de la nada hasta los 71 diputados.

Mientras se potencia esa imagen, Ferraz también acomete cambios en la comunicación. Tras las críticas al líder socialista por haber estado ‘desaparecido’, Sánchez está multiplicando sus comparecencias y su presencia en los medios de comunicación, especialmente los locales durante sus visitas a provincias para celebrar asambleas ciudadanas, y retomando el contacto con directores y periodistas influyentes.

Paralelamente, y al igual que hizo en las primarias, el PSOE está facilitando instrumentos a sus militantes para convertirlos en agentes electorales. Con ese objetivo se está renovando la web del partido incluyendo vídeos del secretario general, fotos y mensajes fáciles de compartir en las redes sociales.