No ha conseguido el esperado sorpasso al PP en el CIS como vaticinaban las últimas encuestas, pero incluso éste último sondeo con intención de voto publicado esta semana refleja el descalabro de los populares y cómo Ciudadanos le pisa cada vez más los talones. Si las elecciones se celebrasen ahora, la formación de Albert Rivera se convertiría en la segunda fuerza política a nivel nacional, superando por poco al PSOE y a tan solo 1,6 puntos del PP. La encuesta del CIS revela que el partido naranja ha sabido recoger votos de distintas posiciones políticas, pero en estos dos años que quedan para las próximas generales todavía le queda terreno que explotar.

«Hasta ahora Ciudadanos era fuerte en las posiciones de centro, pero no lograba penetrar entre los más conservadores. Ahora su atractivo entre la derecha está casi al mismo nivel que en el centro», resume Lluís Orriols, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid tras conocer los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas.

A su juicio, la posibilidad de que Ciudadanos se convierta en un partido de Gobierno es muy real si consigue aguantar el tirón estos dos años que quedan para las generales. «Consolidando esa tendencia podría llegar a la primera fuerza. A priori es sencillo por la mala situación del PP ahora mismo», señala. Pero en estos dos años que quedan hasta las generales, el partido de Albert Rivera tendrá que esforzarse para que estos potenciales votantes se queden y no vuelvan al PP.

Lo cierto es que el partido de Gobierno está presentando tasas de lealtad muy bajas y, aunque el votante popular es de los más fieles, «una vez se pierde la lealtad es difícil recuperarla». En este sentido, aunque la encuesta del CIS se realizó en plena crisis por el máster de Cifuentes, este caso ha tenido menos relevancia en la caída del PP que la crisis de los pensionistas, según el análisis de Orriols, ya que hay una gran caída en el voto de los más mayores.

La cuestión catalana, clave para atraer a los conservadores

Las elecciones en Cataluña marcaron un antes y un después para Ciudadanos. Su discurso en campaña electoral, contundente contra el nacionalismo, fue clave para ganar las elecciones con Inés Arrimadas al frente y conseguir así catapultarse en el resto de España. «La cuestión nacionalista ha permitido penetrar en ese espacio de derecha que por cuestiones de moralidad no era capaz de entrar y por cuestiones más de españolidad ha sido mas atractivo», argumenta Orriols.

La gran pregunta a día de hoy es si la disminución del problema catalán, si es que disminuye una vez que se forme gobierno, hará que también baje el voto a Ciudadanos. Aunque es imposible saber cómo variará el voto en el periodo que queda, el politólogo considera lógico que una parte vuelva a votar a su partido tradicional, pero cree que muchos también decidirán seguir apostando por el partido naranja porque la crisis catalana ha servido de «cortahielo». «Antes había algo que separaba a los conservadores. Igual ese paso abierto ya no tiene por qué cerrarse del todo. Los que le han visto como opción viable ya dejan ahí esa mirada».

El voto rural, el punto débil

Pero en este periodo, lo que más debe mejorar la formación de Rivera es la implantación local. Desde sus inicios, el punto débil de Ciudadanos ha sido el voto rural, ya que los municipios más pequeños tienden a decantarse por lo partidos tradicionales, y aunque este último CIS refleja un aumento de seis puntos en los electores de lugares de menos de 2.000 habitantes hasta conseguir el 15,2% de voto directo, en las próximas generales seguirá siendo el agujero de Ciudadanos, según el politólogo.

A su juicio, la subida del CIS en territorios pequeños es un fenómeno normal acorde a la expansión del partido a nivel nacional ya que «cuando empiezas a ser un partido grande empiezas a ser atractivo en todas las zonas», explica.

Su debilidad, especifica, es que no tiene raíces. «Lo pasa muy mal porque no está arraigado y le falta tejido local», añade. Lo que le puede salvar es que el PP «colapse» y los cuadros del partido se pasen a Ciudadanos, una opción que no descarta, pero que «no parece muy probable ahora». No obstante, los de Rivera son conscientes de su debilidad y juega sus cartas, entre ellas, su apuesta por los candidatos independientes anunciada por Rivera hace pocas semanas en su primer encuentro nacional. «Sabe que no puede jugar la baza del sentimiento local y busca la del impacto de alguien conocido», según Orriols.

En los últimos seis meses, los inscritos, que suman afiliados y simpatizantes, han aumentado en un 40% situándose en 157.881

De lo que todos son conscientes es de que antes de llegar a las generales de 2020, vendrán las autonómicas y municipales y que «ese ciclo electoral va a ser clave», avisa el politólogo. Preparándose para esa fecha, desde el partido naranja están llevando una estrategia que pasa no solo por abrirse al talento independiente, sino que están llevando a cabo un exhaustivo trabajo por todo el país que ha dado lugar a unas cifras de afiliación que se han multiplicado desde el pasado mes de septiembre. En los últimos seis meses, los inscritos, que suman afiliados y simpatizantes, han aumentado en un 40% situándose en 157.881, según los datos a los que ha tenido acceso El Independiente.

El partido naranja quiere romper la barrera del medio rural y ha puesto su foco en estas zonas preparando las elecciones autonómicas y municipales, la antesala de las generales. El resultado ha sido una afiliación que se ha disparado un 101,35% en Lleida, hasta alcanzar los 1.088 inscritos, un 85,71% en Cuenca, que se traduce en 401 inscritos en total o 81,13% en Huesca (688 inscritos), según las cifras correspondientes al mes de marzo. Son los territorios donde más se ha notado este trabajo interno, pero el crecimiento se ha producido a nivel nacional.

Andalucía, donde Ciudadanos ya tiene implantación, ha visto cómo la afiliación también ha aumentado en provincias como Jaén, que ahora tiene un 60,63% más de inscritos y supera ya el millar (1.041) o Córdoba o Huelva, ambas con el 57% más. En esta comunidad, además, Ciudadanos fue decisivo para formar gobierno y su portavoz, Juan Marín, considera que tanto el acuerdo de investidura como el apoyo a los Presupuestos con el PSOE se ha visibilizado. «Hemos conseguido eliminar el impuesto de sucesiones, mejorar las condiciones de los autónomos andaluces y, sobre todo, eliminar a los corruptos de la vida pública andaluza, como fue el caso de Cháves y Grinán», señala.

La debilidad de Ciudadanos es que no tiene raíces a nivel local, «no está arraigado»

También en Castilla y León la formación naranja fue llave de gobierno. «El próximo curso escolar más de 100.000 familias se beneficiarán de la gratuidad de los libros de texto impulsada por nuestros cinco diputados en las Cortes de Castilla y León. También hemos conseguido la bajada de las tasas universitarias, de los impuestos de sucesiones y transmisiones y del IRPF para el 2019», destaca su portavoz, Luis Fuentes Rodríguez. En el caso de esta comunidad, que ya tiene más de 500 cargos públicos, los inscritos han superado los 400 en Segovia tras incrementar en estos últimos meses un 54,05% y en Valladolid alcanza los 1.692 después de un crecimiento del 25%.

Especialmente beneficiada se ha visto Murcia tras el trabajo del área de Organización. En esta misma comunidad donde hace un año Ciudadanos consiguió echar al presidente popular, Pedro Antonio Sánchez, el crecimiento se ha traducido en un 73,04% más de inscritos. Ya son un total de 5.072. «Los murcianos han vivido la corrupción muy de cerca y ha sido Ciudadanos quien ha tenido que poner fin a ella al hacer dimitir a un presidente», señala el portavoz naranja Miguel Sánchez. Pero también Aragón o Extremadura se han visto muy reforzadas con un gran crecimiento en sus provincias.

Consciente de la situación y con el ánimo de verse arriba, Ciudadanos está trabajando en su punto más débil, pero seguirá sin echar raíces durante lo que queda de ciclo por lo que el reto que tiene es atraer a los votantes de la zona rural y aprovechar las debilidades del PP para consolidarse como opción en el centro derecha. Y por el momento, aguantar la maratón.