Creo poder afirmar, sin temor a equivocarme, que mi compañero de hoy, el presidente del PP andaluz Juan Manuel Moreno Bonilla, es uno de los dirigentes que gozan ahora mismo de una mayor proyección en esta formación. A sus 48 años acumula ya una notable experiencia política, tanto en el plano institucional como en el partidario.

Y es que, Juanma Moreno, como gusta de ser llamado por sus compañeros y por cuantos ciudadanos se acercan diariamente a él para hacerle partícipe de sus necesidades y de sus expectativas, ha transitado con una soltura más que notable desde una Secretaría de Estado a la presidencia del PP en una de las comunidades con mayor peso.

Disputar a Susana Díaz la presidencia de la Junta de Andalucía en las próximas elecciones autonómicas

Andalucía elige, nada menos, 61 de los 350 diputados que se sientan en el Congreso de los Diputados. Una gran responsabilidad de la que Juanma Moreno es muy consciente. Como grande es también el reto de disputar a Susana Díaz la presidencia de la Junta de Andalucía en las próximas elecciones autonómicas, que ‘tocan’ en la primavera de 2019 pero que podrían verse anticipadas a este mismo otoño. Moreno y su equipo lo saben y están preparados para el reto.

Pregunta. Llevamos meses, años, en los que para el barómetro del CIS la política y los políticos se han vuelto uno de los mayores problemas para los ciudadanos. Si a esto le añadimos la preocupación constante por la corrupción, parece un momento malo para ejercer su profesión. ¿Por qué hemos llegado a esta situación y qué se puede hacer para cambiar esta lamentable tendencia?

Respuesta. Siempre ha habido críticas a la política y a los políticos, pero es cierto que esa percepción negativa se ha acentuado mucho en los últimos tiempos. Gran parte de la culpa la tienen los casos de corrupción, que hacen que los ciudadanos se sientan lejos de los políticos, sobre todo en momentos tan duros como los que hemos vivido de crisis económica. Es verdad que ha habido casos de corrupción, pero en lo que atañe al PP ninguna de esas personas está dentro del partido. El PP tiene 800.000 afiliados y miles de concejales de pueblos pequeños, medianos y grandes, alcaldes, portavoces en juntas de distritos, diputados… Y en su inmensa, inmensísima mayoría, son gente honrada.

Y, fíjese lo que le digo, estoy seguro de que lo mismo se puede decir del PSOE. Lo que ocurre es que ha habido algunos que han generado este clima de manera irresponsable, generalizando con la excepción, midiendo a todos por el mismo rasero y ejerciendo la demagogia y el populismo en su peor expresión. Y me refiero, por poner un ejemplo de actualidad, a los que se compran viviendas de 600.000 euros, cuando anteayer decían que eran cosas propias del diablo. A medida que a los demagogos y a los populistas se les vaya cayendo la careta se irá recuperando la credibilidad de la política.

P. Albert Rivera, hace una semana exactamente, se envolvió en la bandera española para impulsar su nueva plataforma, España Ciudadana, apostando por sumar nuevas adhesiones y talentos de la sociedad civil. Y lo hizo acompañado por las lágrimas de Marta Sánchez. Toda esa presentación giró en torno a los valores de la unión, la igualdad y el futuro. Una suerte de versión hispana de la plataforma que llevó al Elíseo a Macron. Incluso sonaba al discurso de Obama en 2004, en el que llamó a la unidad de los Estados Unidos. ¿Representa en su opinión este acto una llamada al patriotismo español? ¿Quiere Rivera adueñarse del mismo?

R. A mí me parece muy bien que el líder de Ciudadanos se sume a la defensa de la unidad de España y de la igualdad entre los españoles, porque eso es lo que viene haciendo el PP desde siempre. Me alegra ver ahora la bandera de España en los balcones de todas las ciudades, porque muchos de mis compañeros derramaron su sangre y dieron su vida por nuestro país y por nuestra bandera. Lo mejor que podemos hacer por el patriotismo y por el orgullo de ser españoles es que nadie intente adueñarse de ello. Cuanto más de todos sea ese patriotismo, mejor.

P. ¿Por qué decidió entrar en política? ¿Sigue ilusionado como al principio? ¿Qué aporta usted a nivel de cualidades de liderazgo a esta profesión y especialmente al Partido Popular?

R. Siempre hablaba mucho de política con mi padre. En mi casa nadie estaba afiliado a ningún partido, pero yo tenía mucho interés por la política. Fui, de hecho, a mítines de distintos partidos y en 1989 decidí afiliarme al PP. Siempre había tenido inquietudes políticas, porque creía y creo que las cosas se cambian desde ahí. A medida que fue pasando el tiempo, fui dando pasos hacia adelante, participando cada día más, sin pensar que me llevarían a donde ahora estoy. Si hay algo que no he perdido en estos 30 años es la ilusión, que ha ido siendo cada día mayor.

Un equipo de mujeres y hombres preparados para tomar las riendas de mi tierra»

Pero es algo más que ilusión, es una enorme responsabilidad para estar a la altura de lo que esperan de mí y de mi equipo mis compañeros del PP y los andaluces, pero también por trabajar para dejar a nuestros hijos un mundo mejor que el que heredamos de nuestros padres. ¿Mis cualidades? Nunca me ha gustado juzgarme a mí mismo, siempre he creído que tenemos que ser juzgados por los demás, pero sí hay algo que creo que aporto al PP Andaluz y a Andalucía y de lo que presumo: un equipo de mujeres y hombres preparados para tomar las riendas de mi tierra y para llevarla a cotas de bienestar y crecimiento mayores.

P. En la primavera de 2015, Ciudadanos, prefirió volcar sus escaños en favor de Susana Díaz, que no había obtenido la mayoría absoluta de la Cámara autonómica y usted quedó como jefe de la oposición. Dígame si, tres años exactos después de todo esto, Andalucía está mejor o peor que entonces.

R. Tres años después de aquel pacto de gobierno, Andalucía sigue teniendo el problema fundamental que tenía, que es el desempleo. En Andalucía había un millón de parados y sigue habiendo casi un millón de parados según la EPA. Y, lo que resulta más preocupante aún, no somos capaces de romper la brecha que nos separa de la media de España en indicadores como el desempleo. Ello se debe a que Andalucía, que es atractiva para el turismo por su inmenso patrimonio histórico, artístico y natural, no termina de ser un foco de atracción de inversiones.

La burocracia que impone Susana Díaz es excesiva y la presión fiscal es muy elevada. Eso tiene como consecuencia que no crezcamos a mayor ritmo y no vayamos acercándonos a la media de España. Pero no es sólo el desempleo. En Andalucía hay continuas manifestaciones de profesionales y usuarios protestando por el deterioro de la sanidad pública, que fue la joya de la corona y que con la gestión de Susana Díaz está perdiendo el brillo.

Y, por si todo ello fuera poco, en estos tres años no hemos dejado de conocer casos de desmanes de cargos socialistas en los últimos años. Me preocupa mucho la actitud de Ciudadanos, que tiene guante de seda con su socia Susana Díaz, y la de la presidenta, que en casos como el de las tarjetas black que se han descubierto en la Junta, ha optado por la opacidad en vez de por la transparencia.

P. ¿Cuál es su proyecto para Andalucía si, en los próximos meses, le otorgan mayoritariamente su confianza en las urnas y se ve en disposición de ocupar el Palacio de San Telmo y gobernar?

R. Mis dos grandes compromisos son crear 600.000 empleos netos de calidad en una legislatura para situar a Andalucía en la media de España y devolverle el brillo a la sanidad pública, apostando por sus excelentes profesionales, que se van a otras comunidades a trabajar por el maltrato que sufren en nuestra tierra. Pero, además, vamos a hacer una revolución fiscal, bonificando de una vez por todas al 99% el impuesto de sucesiones y donaciones, rebajando al menos un 1,5% el IRPF, implantando rebajas en el impuesto de transmisiones patrimoniales asociadas a la creación de empleo.

Tenemos nuestro programa electoral muy avanzado y esas serán algunas de las medidas»

Vamos a implantar el bilingüismo en toda la enseñanza pública y vamos a impulsar un paquete de medidas sociales sin paragón. La igualdad real entre hombres y mujeres es un reto irrenunciable, y lucharemos para conseguirlo con un plan especial de empleo femenino dotado con 220 millones de euros, al igual que apostaremos por los que más lo necesitan, como las familias con hijos que necesitan atención temprana. Tenemos nuestro programa electoral muy avanzado y esas serán algunas de las medidas, no se las revelo todas, pero le anticipo que tendrán también un papel destacado los jóvenes y el medio ambiente, porque cuidar el planeta y preservarlo es uno de los mayores retos para el futuro en el que deben implicarse todas las administraciones, desde el Estado más grande hasta el municipio más pequeño.

P. ¿Cuáles serían las tres primeras medidas que usted adoptaría como presidente de la Junta?

R. La primera, bonificar al 99% el impuesto de sucesiones y donaciones, para que heredar deje de ser una ruina para muchas familias. Y para que los padres que quieren donar a sus hijos una vivienda o un solar en vida lo puedan hacer sin que la Junta de Andalucía les confisque una parte de ese patrimonio, como ocurre ahora. La segunda, un plan especial para la recuperación de la sanidad pública, con la reversión de las fusiones hospitalarias, los recortes salariales y de personal y la subasta de medicamentos, para garantizar la igualdad en el trato de los andaluces con el resto de los españoles. La tercera, encargar una auditoría que nos diga exactamente cuál es la situación de la Junta de Andalucía y de la maraña de agencias, empresas y entes asociados, los fondos gastados pendientes de justificar y las facturas sin pagar que hay en los cajones después de 40 años.

P. ¿No es inaceptable que, por ejemplo, la provincia de Cádiz siga ostentando el triste récord de ser la que mayor tasa de paro registra?

R. Absolutamente inaceptable. El Gobierno del PP, con los proyectos para los astilleros de Navantia, ha hecho más por el empleo en Cádiz que la Junta de Andalucía en muchos años. Mire, la provincia de Cádiz es una de las más bonitas de España y cuando sea presidente, gozará de un trato especial en materia de empleo, porque ese desempleo crónico que padece está teniendo consecuencias alarmantes en zonas como el Campo de Gibraltar. Atajar con urgencia el desempleo en Cádiz y en concreto en las comarcas de Algeciras y la Bahía de Cádiz es una cuestión prioritaria.

P. Casi 40 años de ‘régimen’, desde los tiempos de Rafael Escuredo, hasta Chaves, Griñán y, ahora, doña Susana Díaz, han generado, no es ningún secreto, un clientelismo brutal. ¿Cómo se rompe eso?

R. Eso se está rompiendo poco a poco. Hay algo que no todo el mundo sabe y que es conveniente resaltar: las últimas elecciones celebradas en Andalucía, las generales del 26 de junio de 2016, las ganó el PP con claridad: tres diputados de ventaja al PSOE, el doble de votos y diputados que Podemos y el triple que Ciudadanos. Por tanto, a día de hoy, casi dos años después, sigo dándoles las gracias a los andaluces y reclamando su apoyo.

En torno a un 65% de los andaluces consideran que el proyecto del PSOE está agotado en Andalucía»

Hay otro detalle que merece ser conocido: todas las encuestas coinciden en una cosa y es que en torno a un 65% de los andaluces consideran que el proyecto del PSOE está agotado en Andalucía. Por lo tanto, que aquellos andaluces que piensan que el PSOE ya no da más de sí para Andalucía no se sientan solos, que conozcan que son mayoría, que su sentimiento es compartido por muchísimos más. Y que sepan que en el PP hay un proyecto centrado, moderado y solvente para construir una Andalucía mejor sobre la base de lo que ya tenemos.

P. ¿Los ERE han sido el mayor escándalo de corrupción de la historia de la democracia?

R. Lo ha sido, porque el caso ERE es la corrupción institucionalizada. Se implantó un modelo ilegal de reparto de ayudas públicas y durante una década se concedieron fondos millonarios (855 millones según el juez, 741 según la Fiscalía Anticorrupción y 1.217 según la Cámara de Cuentas de Andalucía) con opacidad y discrepcionalidad. El PSOE hizo de la ilegalidad la norma y eso es la corrupción institucionalizada. El PP denunció el caso, el PP está personado en los tribunales reclamando el dinero de los andaluces mientras que la Junta de Andalucía como institución, que es la perjudicada, se ha retirado. Está claro que el PSOE sigue usando la institución para sus intereses, en este caso, para no incomodar a Chaves, a Griñán y a los otros 20 ex altos cargos que están en el banquillo.

P. ¿Por qué, a pesar de la magnitud de este escándalo, parece ser que la ciudadanía no ha castigado al PSOE? ¿Está ya amortizado a nivel electoral?

En 2012 el PP fue la fuerza más votada en autonómicas y en 2016 ganamos claramente las generales»

R. Me parece frívolo hablar de la corrupción en términos electorales. No se denuncia la corrupción por interés electoral sino por una obligación moral y cívica de lo más elemental. En una tierra como Andalucía, con esa dependencia que el PSOE ha generado después de casi 40 años, es muy difícil calcular qué coste electoral tiene la corrupción, porque es imposible saber cuántos votos más o menos habría sacado sin el caso ERE. Una cosa sí está clara: en 2012 el PP fue la fuerza más votada en autonómicas y en 2016 ganamos claramente las generales.

P. ¿Qué opina del escándalo del llamado Mastergate y de la dimisión de Cristina Cifuentes?

R. Es un caso que me ha llenado de tristeza, no sólo porque afecte a mi partido sino a una persona como Cristina Cifuentes, que siempre tuvo mi admiración como política, por su fortaleza y por su capacidad de gestión al frente de la Comunidad de Madrid, algo que creo que nadie duda. El asunto del Máster está en los tribunales y es ahí donde debe aclararse; su dimisión ha permitido superar un debate que se enquistó y ahora lo que le toca a Ángel Garrido y a su equipo es seguir trabajando por el bien de los madrileños.

P. Aunque su objetivo es desbancar a Susana Díaz de la presidencia, su contrincante natural parece C’s. De hecho, las encuestas a nivel nacional, hace unos días conocíamos el último CIS, ‘olfatean’ un trasvase -más o menos masivo- de votos, desde el PP hacia la formación del señor Rivera. ¿Teme un ‘efecto contagio’ en Andalucía?

R. Mi sensación es que Cs está más pendiente del PP en Andalucía que nosotros de ellos. Y a las pruebas me remito. Son ellos los que copian directamente, sin pudor alguno, iniciativas del PP como la implantación del cribado de cáncer de colon o la bonificación del impuesto de sucesiones y donaciones, que ni siquiera aparece en su acuerdo de gobierno con Susana Díaz. Creo que el PP debe seguir trabajando como hasta ahora, mirando al frente y haciendo propuestas para mejorar la vida de los andaluces. No vamos a estar constantemente pendientes del retrovisor porque eso nos paralizaría. Quien quiera sumarse a nuestras ideas y a nuestro ritmo, bienvenido sea. Y ojalá dentro de unos meses, cuando haya elecciones autonómicas, sea posible construir una mayoría alternativa a los cuarenta años de socialismo.

P. ¿Cómo ve la situación política, a nivel general, en España? ¿Estamos en una sensación como de ‘fin de ciclo’ o la realidad es mejor de lo que parece? 

R. Estamos en el fin del ciclo de la crisis y en el fin del ciclo del terrorismo de ETA. Y ello ha sido gracias a muchas cosas, pero coincidirá conmigo en que, fundamentalmente, al trabajo de un partido como el PP. Los libros de Historia contarán que el presidente Rajoy tuvo la determinación que otros no tuvieron para evitar un rescate que habría sido desastroso para España, para los servicios públicos, para el empleo público y para las pensiones. Gracias a la determinación del presidente Rajoy vamos a pasar página de una de las peores crisis económicas y vamos a hacerlo razonablemente bien.

A los populistas no les gusta hablar de esto y entiendo que no les guste»

España es el país de Europa con más kilómetros de autovías y el segundo del mundo en líneas de alta velocidad, sólo por detrás de China. Eso hay que ponerlo en valor y contarlo, para que se sepa. Y los libros de Historia contarán que ETA fue derrotada después de décadas de terror y que fue gracias a los jueces, a los fiscales, a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y a los Gobiernos del PP y del PSOE, que derramaron mucha sangre por el camino. A los populistas no les gusta hablar de esto y entiendo que no les guste, pero son cosas de las que también hay que hablar porque son importantes.

P. Deme una breve pincelada acerca de la disolución de ETA y su escenificación final.

R. ETA fue derrotada por el Estado de Derecho hace ya algunos años, lo que ocurre es que ahora es cuando se han dado cuenta de su derrota. Han intentado venderlo de otra manera, pero a estas alturas es imposible que engañen a nadie. A los terroristas sólo les digo que no le tomen el pelo a nadie y que no esperen nada a cambio. Las víctimas son los casi mil inocentes que asesinaron, los heridos y sus familias. Ellos fueron los verdugos.

P. ¿Qué opina de la investidura de Quim Torra? ¿Qué se espera en los próximos meses?

R. Quim Torra, aparte de un racista, xenófobo y supremacista, y ahí están sus textos para avalarlo, ha demostrado ser una marioneta manejada por Puigdemont, su lacayo. Es verdad que a las personas hay que juzgarlas por su actos, pero tengo pocas esperanzas, más bien ninguna, en que aporte nada bueno. Lo ha propuesto Puigdemont, y éste nunca va a proponer una solución, porque todo el mundo sabe que lo que quiere es alargar el problema. De todos modos, el Gobierno ya tuvo la determinación de aplicar el 155 y, si tiene que volver a hacerlo, lo hará. Cataluña ha seguido funcionando con normalidad estos seis meses de aplicación del 155.