El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no se ha planteado en ningún momento la destitución del ministro de Cultura y Deportes, Màxim Huerta, que fue condenado en el pasado a regularizar su situación con Hacienda tras cometer un fraude fiscal superior a los 200.000 euros, según ha publicado este miércoles El Confidencial. Huerta utilizó una sociedad interpuesta para tributar sus ingresos televisivos a través del Impuesto de Sociedades y no del IRPF, reduciendo casi a la mitad la cantidad aportada a las arcas públicas.

Sánchez ha asegurado que el objetivo del nuevo Gobierno es “ser transparentes” y ha dado por buenas las explicaciones de Huerta, que a su vez ha indicado que no informó de su situación al presidente a la hora de ser nombrado porque no lo consideró “necesario”. Sin embargo, la hemeroteca persigue a Pedro Sánchez.

Concretamente la del 9 de febrero de 2015, cuando fue entrevistado por Pedro Piqueras en el informativo de la noche de Telecinco. Se conocía ya entonces el fraude del fundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, que utilizó un sistema de tributación prácticamente idéntico al de Màxim Huerta y acabó regularizando voluntariamente su situación con Hacienda, sin necesidad siquiera de que el caso llegara a los tribunales.

Refiriéndose a este tema, Sánchez era así de claro: “Si yo tengo en la Ejecutiva Federal de mi partido, en mi dirección, a un responsable político que crea una sociedad interpuesta para pagar la mitad de los impuestos que le toca pagar, esa persona al día siguiente estaría fuera de mi Ejecutiva. Ese es el compromiso que yo asumo con mis votantes y también con los españoles”.

En la misma entrevista, además, el ahora presidente del Gobierno subrayaba que “la política” tiene que ir “dos pasos por delante de la legalidad” y ejercer como referente moral de la sociedad que aspira a dirigir. Y reclamaba al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que tomase la misma medida que Iglesias le reclama ahora a él: “Me parece que es inmoral tener a un número tres de tu organización que ha creado una sociedad interpuesta para tributar la mitad de lo que le correspondería”.