Política

Aznar, Monedero, Urdangarin… los precedentes del caso de Màxim Huerta

Hacienda sancionó al ex presidente del Gobierno con 70.403,96 euros por imputar a una sociedad administrada por él los ingresos obtenidos como conferenciante / El cofundador de Podemos regularizó su situación abonando 200.000 euros

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Aznar, Monedero, Urdangarin… los precedentes del caso de Màxim Huerta
Màxim Huerta, José Mª Aznar, Juan Carlos Monedero, Iñaki Urdangarín

Màxim Huerta, José María Aznar, Juan Carlos Monedero e Iñaki Urdangarín.

Resumen:

La infracción tributaria en la que incurrió Máxim Huerta años antes de convertirse en ministro de España guarda cierto paralelismo con el caso del ex presidente del Gobierno José María Aznar, al que Hacienda impuso una sanción de 70.403,96 euros por imputar a una sociedad administrada por él los ingresos obtenidos como conferenciante.

El 10 de mayo de 2004, tan sólo 23 días después de su salida como jefe del Ejecutivo, Aznar constituyó con su esposa la sociedad Famaztella SL -acrónimo de Familia Aznar Botella- para el “arrendamiento de la propiedad intelectual y productos similares, excepto trabajos protegidos por los derechos de autor”. En 2014, la empresa fue objeto de regularización y recibió una sanción de 70.403,96 euros por defraudar cuotas por importe de 346.317,66 euros.

A diferencia del caso del actual titular de Cultura, Educación y Deporte, la empresa de los Aznar Botella no acudió a los tribunales para interponer recurso contencioso-administrativo sino que firmó un acta de conformidad por los ingresos no declarados en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) correspondiente a los ejercicios 2011 y 2012.

Sin llegar a pedir formalmente su dimisión, el sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda Gestha ha afeado el comportamiento del nuevo titular de Cultura. “Màxim Huerta no cumplió en su día con sus deberes tributarios aunque fuera de forma negligente. En nuestra opinión, no es la mejor presentación de un ministro y de un gobierno que alcanzó la jefatura de la Administración estatal tras una moción de censura para regenerar la vida pública”, ha declarado José María Mollinedo, el secretario general de esta organización sindical.

Aznar tuvo que hacer frente a una sanción de 70.303 euros por no declarar en el IRPF los ingresos que tuvo como conferenciante

No ha sido el único caso en los últimos años que guarda ciertas similitudes con el de Huerta. A finales de enero de 2015, el cofundador de Podemos Juan Carlos Monedero regularizó su situación con la Agencia Tributaria al pagar en concepto de IRPF 200.000 euros por los 425.000 euros ingresados en 2013 por servicios de asesoría prestados a cuatro gobiernos suramericanos en 2010 y facturados a través de su productora: Caja de Resistencia Motiva 2 Producciones SL, que inició sus operaciones el 23 de octubre de 2013 y en la que él figura como administrador único.

El entonces secretario de Programa y Proceso Constituyente de Podemos justificó entonces que, a fin de que “no quedara la más mínima duda o polémica”, eligió la opción “más favorable para la Hacienda Pública” y optó por presentar una declaración complementaria voluntaria. “Juan Carlos Monedero se ha sometido siempre al asesoramiento de profesionales y, en efecto, en ningún momento ha incumplido las normas que estipula la Agencia Tributaria. Como recordaron los técnicos de Hacienda, al abrir la empresa en España se evidenciaba la voluntad de transparencia y de pagar impuestos en el país”, justificó la formación política.

Los ingresos de Urdangarin

La Agencia Tributaria también sancionó a Iñaki Urdangarin por utilizar Aizoon SL, una empresa creada en febrero de 2003 como prestataria de servicios de consultoría y asesoramiento en gestión de empresas, para declarar las retribuciones que obtenía por su participación en consejos de administración. También fueron ingresos personalísimos y debieron haberse declarado en el IRPF.

La contabilidad de la sociedad reflejó todos los ingresos y gastos obtenidos, por lo que -según Hacienda- no hubo intento de defraudar más allá de su intento de aprovecharse para disminuir la tributación que realmente le correspondía.