Para sorpresa de nadie, el Gobierno mantiene su tesis central: la legislatura llegará a su término. En 2027. No cree que tenga más valor político que Junts haya promovido una enmienda en el Congreso para que el hemiciclo vote esta semana —y probablemente apruebe— la apelación a Pedro Sánchez para que disuelva las Cortes y convoque ya elecciones anticipadas. El Ejecutivo "respeta" esa petición de los posconvergentes, pero no la comparte y por tanto mantendrá su hoja de ruta. La que el presidente ha defendido a capa y espada hasta ahora, que agotará el mandato.
La formación de Carles Puigdemont buscó este martes evidenciar su mayor distanciamiento con Sánchez. Ya se había sumado a la posición del PNV de pedir elecciones anticipadas, pero no dejaba de ser una declaración política. Lo que fuerza ahora es que ese debate se produzca dentro del Congreso. Junts introdujo una enmienda a una moción del PP que se debate en el pleno que comienza este martes en la Cámara baja.
La propuesta de los posconvergentes insta al presidente a "proponer la disolución de las Cortes Generales y convocar elecciones, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la legislación vigente, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica" de la iniciativa. Un adelanto de los comicios, justifican, ante la "debilidad" del Ejecutivo. El texto original del PP podría debatirse el miércoles y jueves, y está por ver, no obstante, que la Mesa del Congreso, que controlan PSOE y Sumar, admitan esa enmienda, dado que la convocatoria de elecciones es prerrogativa exclusiva del presidente del Gobierno.
"Respeto la iniciativa que ha presentado Junts, no la comparto", respondió este martes la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, cuando fue preguntada por los periodistas en la rueda de prensa posterior a la reunión ordinaria del Consejo de Ministros. "Todos los días demostramos la necesidad de seguir completando una agenda política transformadora que protege a la ciudadanía, que hace avanzar a nuestro país y que trasciende. No solo mira a 2027, sino que trasciende esta legislatura. Y lo quiero acompañar con la agenda 2030. Hablamos de medidas que tienen que seguir avanzando", amplió.
La portavoz aludió asimismo a otros alicientes que merecerían que la legislatura llegase a su término natural, la "hoja de servicios intachable" del Ejecutivo de Sánchez: el despliegue de los fondos europeos —que concluye a finales de este año—, los "buenos resultados" de la reforma laboral, convalidada en febrero de 2022. "Porque eso se traduce en mejorar la vida de la gente, para eso estamos desarrollando esta agenda política, buscando acuerdos con las diferentes fuerzas políticas. Esto es la grandeza de un Gobierno de coalición en minoría que es capaz de poner en el centro a la ciudadanía de verdad y llevando a cabo todos los días medidas, no solo con leyes, sino también con medidas que se publican en el Boletín Oficial del Estado todos los días y que hacen que valga la pena seguir adelante, así que no comparto esa posición", remachó.
Lo que no está para nada claro es que esa enmienda llegue finalmente a debatirse y votarse. Fuentes de la Mesa de la Cámara, de hecho, ratificaron a este diario que el órgano "se inclina por inadmitir" esa propuesta de Junts, "como ya ha pasado en otras ocasiones, ya que la enmienda versa sobre una competencia que pertenece exclusivamente a la Presidencia del Gobierno". En caso de que se votara, probablemente sí saldría adelante, puesto que PP, Vox y los posconvergentes suman mayoría absoluta.
Fuentes de la Moncloa señalan que no toman el gesto de Junts como una "advertencia", sino como un "posicionamiento" político, que no cambia nada. La relación entre socialistas y posconvergentes, de hecho, está rota desde el pasado octubre. De cualquier modo, se debata o no la enmienda, se aprobara o no, Sánchez "no" convocaría elecciones, porque entiende que llegar a 2027, que agotar la legislatura, es importante, porque "vale la pena culminar el proyecto político".
Tampoco en el equipo del presidente lo toman como una suerte de cuestión de confianza encubierta, que Junts, por cierto, sí llegó a pedir el año pasado pero que retiró en febrero de 2025 para dar un margen al Ejecutivo. En la Moncloa continúan convencidos de que seguirán sacando iniciativas adelante, y que una cosa son las declaraciones políticas de los grupos y otra las votaciones. Lo cierto es que iniciativas claves en este mandato, como los objetivos de déficit y deuda o proyectos de ley remitidos a la Cámara, han sido rechazados o están atascados.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado