Tarde de movimientos este martes en el Congreso de los Diputados donde todos los candidatos con asiento en la Cámara Baja estuvieron muy activos en la búsqueda de avales con que presentarse ante el comité organizador del congreso extraordinario del PP, que se celebrará los días 20 y 21 de julio próximo. Entre tanta marejada, hubo uno muy significativo, protagonizado, pero no solo, por diputados gallegos. Un grupo de unos 15 parlamentarios se reunieron en la tarde de ayer con la presidenta del Congreso, Ana Pastor, en su despacho, para pedirle que optara a la presidencia del partido y romper así el binomio entre María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, según ha podido saber El Independiente.

Representaban a un grupo mucho más amplio de diputados, muy activo durante el pleno en la zona alta del Hemiciclo, que huérfanos tras la decisión de Alberto Núñez Feijóo de no concurrir a la carrera sucesoria, creen que Pastor, muy bien vista en el PP, puede constituir esa “tercera vía” entre Cospedal y Santamaría que muchos dicen no ver en el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, por su juventud y su falta de experiencia en la gestión, dos de sus hándicaps, en la lucha por en control del partido.

Pastor apoyaba también la candidatura de Feijóo

Pastor dió las gracias a los diputados populares, pero declinó la oferta, señalaron fuentes parlamentarias. A la propia Pastor le hubiera gustado que Feijóo se viniera para Madrid, por entender que era el sucesor natural de Mariano Rajoy, y ella no se veía en ese papel. Además, tener la presidencia del Congreso cuando se está fuera del Gobierno de la Nación es una de las principales bazas del PP en su tarea de oposición, lidere quien lidere el partido.

De haber aceptado hubiera sido nada menos que la séptima candidatura tras la de Cospedal, Santamaría, Pablo Casado, José Manuel García Margallo, José Ramón García Hernández y José Luis Bayo.

Quien parece que finalmente no se presenta, salvo cambio de última hora, es el ex presidente balear José Ramón Bauzá, que ultima un documento que hará llegar a todos los aspirantes cuando sus candidaturas sean oficialmente proclamadas. Bauzá prefiere centrarse en la creación de una corriente liberal que sea tenida en cuenta en el PP de la era postRajoy antes de apuntarse a la ya larga lista de aspirantes.