José Ángel Prenda, Ángel Boza y Jesús Escudero, los tres miembros de ‘La Manada’ que permanecían en la prisión de Pamplona, han abandonado la cárcel tras abonar los 6.000 euros de fianza que les impuso este jueves la sección segunda de la Audiencia de Navarra. Los otros dos miembros del grupo, condenados a nueve años, han salido de Alcalá-Meco poco después, pasadas las siete de la tarde.

A su salida del centro, situado a las afueras de Pamplona, les esperaban numerosos medios de comunicación que desde primeras horas de la mañana hacían guardia en las puertas de la cárcel, pero no así ciudadanos, puesto que a lo largo del día no ha llegado a una decena las personas que se han acercado hasta allí.

Los tres han salido juntos del edificio, llevando sus pertenencias, se han montado en dos coches que han acudido a recibirles y en ellos han abandonado el lugar a gran velocidad, lo que ha obligado a los periodistas a tener que apartarse.

‘Tenía que estar todo el mundo aquí’

«Teníamos que haber hecho una barricada, no tenían por qué haber salido, tenía que estar todo el mundo aquí» ha dicho a su salida una de las mujeres que se había acercado hasta la cárcel para mostrar su rechazo a la decisión judicial.

A su queja se ha sumado la de otra que ha calificado de «indignante» la puesta de libertad, que, a su juicio, evidencia que la «judicatura forma parte de un sistema opresor, patriarcal y machista que considera a las mujeres como objeto de disfrute sexual del varón». «No es normal que los dejen impunes, en libertad, y con el agravante de hacerlo en vísperas de los Sanfermines», ha agregado.

El abogado de cuatro de los cinco miembros de La Manada, Agustín Martínez, había confirmado poco antes que sus clientes habían consignado los 6.000 euros de fianza que les permitirían salir hoy mismo de prisión y volver a Sevilla, donde el lunes deberán personarse en los juzgados por primera vez.

El auto de la Audiencia de Navarra que revocó la prisión provisional incondicional a los cinco condenados a 9 años de cárcel por abusos sexuales a una joven en los Sanfermines de 2016, sustituyéndola por la posibilidad de eludirla pagando 6.000 euros de fianza, impone medidas cautelares que les exige personarse en los juzgados de su ciudad los lunes, miércoles y viernes. El auto también impone la retirada del pasaporte, la prohibición de vivir en Madrid -donde reside la víctima- y de acercarse o comunicarse con ella por cualquier medio.