La reunión mantenida durante más de hora y media por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el lehendakari Iñigo Urkullu esta mañana en el Palacio de La Moncloa ha sido algo más que protocolaria. A la salida de la misma, Urkullu ha asegurado que entre otros compromisos adquiridos por ambos mandatarios figura la de crear un grupo de trabajo que analizará, una a una, las 37 competencias pendientes de ceder a Euskadi y recogidas en el Estatuto de Gernika y entre las que figuran la transferencia de la gestión de las prisiones y la del régimen económico de la Seguridad Social. El lehendakari ha reconocido que completar la cesión de estas dos materias, consideradas “prioritarias” por el Gobierno vasco PNV-PSE, llevará algo más de tiempo y que el calendario de trabajo para hacerlo efectivo es a medio plazo. En cambio, sí se contempla que se pueda avanzar de modo más rápido en otras materias pendientes.

Para dar pasos en el desarrollo integral del Estatuto de Gernika ambos gobiernos se han comprometido a constituir un grupo de trabajo bilateral y permanente “para avanzar en el análisis y negociación de las transferencias pendientes”. Junto a ello, han decidido convocar par el próximo mes de julio a la Comisión Mixta de Transferencias. Urkullu ha calificado la cita de “cordial y positiva” y ha señalado que ha permitido avanzar en “cuestiones concretas y prácticas” y fijar un “nexo permanente” de relación entre los dos gobiernos.

En la cita también se ha abordado la necesidad de abordar cambio en el “modelo territorial”. Urkullu ha señalado a la salida del encuentro que le ha trasladado al presidente del Gobierno que es necesario un nuevo planteamiento del modelo de Estado en clave de “plurinacionalidad” y respetando las singularidades de los territorios históricos como Euskadi. También han tratado el proceso por el que el País Vasco negocia ya la redacción de un nuevo estatuto vasco que contemple una nueva relación con España. El lehendakari ha apuntado que en ningún caso será una autogobierno de “ruptura” con España “sino de convivencia desde el respeto mutuo”.

Urkullu y Sánchez han acordado constituir un grupo de trabajo bilateral y permanente para abordar el traspaso de competencias pendientes

Otro de los ejes de la larga reunión ha sido la situación de los presos de ETA. Urkullu ha reconocido que Sánchez le ha trasladado la necesidad de dar pasos con “cautela” en esta materia, si bien se ha mostrado partidario de introducir modificaciones en la política penitenciaria, como los anunciados esta mañana por su delegado en el País Vasco, Jesús Loza, partidario de un acercamiento “progresivo e individualizado” de los presos de la banda. Le ha reclamado un “enfoque nuevo” en este ámbito para superar lo que ha calificado como “medidas de excepcionalidad”, en referencia al alejamiento de presos de ETA en cárceles alejadas de Euskadi. Un cambio en favor de una convivencia necesaria en Euskadi y para lo que le ha propuesto seguir la senda de experiencias llevadas a cabo en los últimos años por el Gobierno vasco. Para el lehendakari favorecer el acercamiento de etarras además de poder aplicarlo dentro del marco de legalidad supone un paso importante para evitar el “desarraigo social” de los reos y facilitar su “reinserción social”.

Nueva “convención constitucional”

Urkullu ha instado al presidente del Gobierno a buscar una “convención constitucional” que permita recuperar el “espíritu originario” de pacto de la Carta Magna para que facilite un “constitucionalismo útil al servicio de la resolución de los problemas y no de enconarlos”.

El encuentro celebrado hoy en el Palacio de La Moncloa ha venido precedido de contactos y encuentros entre los dos Ejecutivos para preparar la reunión. El pasado viernes se conoció la reunión que el consejero de Gobernanza y Autogobierno del Ejecutivo vasco, Josu Erkoreka, mantuvo con la ministra de Administración Territorial, Meritxell Batet. En un almuerzo ambos mandatarios analozaron la principal reclamación del Gobier vasco, el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika, pendiente de la cesión de 37 materias, según un informe del Gobierno de Urkullu.

Urkullu ha apelado al acercamiento de presos de ETA para favorecer su reinserción social y evitar su “desarraigo”

En la cita también se abordó la política penitenciaria que se aplica a los presos de ETA y que tanto el PNV como el PSE han reclamado que debe ser modificada. Esta mañana el nuevo delegado del Gobierno en Euskadi, Jesús Loza, ha anunciado que se impulsará un traslado de etarras “progresivo e individualizado” a prisiones cercanas a Euskadi. Loza ha reclamado que la política penitenciaria no se englobe dentro de la lucha antiterrorista, una vez ETA desaparecida, sino en una política de “convivencia”.

En los encuentros mantenidos también se ha abordado la situación que enfrenta a los dos gobiernos con diversos recursos de inconstitucionalidad pendientes de interposición que dejó pendientes el Gobierno del PP contra normas vascas. El PNV había reclamado que se retiraran los recursos anunciados.