Los cuatro grupos parlamentarios ajenos a la mayoría independentista en el Parlamento catalán -C’s, PSC, Comunes y PP- se han aliado para forzar la celebración de una comisión de investigación sobre el espionaje de los Mossos d’Esquadra a políticos, periodistas, líderes sindicales o de movimientos constitucionalistas descubierto por la Policía cuando investigaba los preparativos del referéndum del 1 de octubre. Una comisión que JxCat, ERC y la CUP frenaron en el Pleno del Parlament, y que ahora se aprobará gracias a la reserva de una comisión de investigación obligatoria que puede exigir la oposición en contra de la mayoría parlamentaria.

La propuesta registrada hoy es de obligado cumplimiento, pero tanto la líder de C’s, Inés Arrimadas, como la socialista Assumpta Escarp, y el popular Santi Rodríguez han lamentado haber tenido que recurrir a la vía de la comisión obligatoria para forzar la investigación sobre estos hechos.

«Lo han querido tapar» ha denunciado Arrimadas, mientras Escarp ha reconocido temer que los grupos independentistas vuelvan a intentar frenar sus objetivos con la fijación del plan de trabajo y las comparecencias, que ahora tendrán que pactar en comisión.

La portavoz de los comunes, Elisenda Alamany, ha justificado por su parte el apoyo a esta iniciativa del bloque constitucionalista recordando que las primeras denuncias de espionaje contra los mossos datan de la época de Felip Puig como conseller, contra los líderes del 15-M como primer objetivo. «Las que rodeamos el Parlament nos sentimos agredidas por aquellas prácticas» ha señalado con la vista puesta en la CUP.

El texto registrado hoy, que la Mesa debería aceptar la próxima semana de forma «necesaria y obligatoriamente» para la creación de la comisión es el mismo que fue rechazado en Pleno por JxCat, ERC y la CUP, ha recordado Escarp. En él se denuncian las sospechas de que la policía autonómica «hizo seguimientos, escuchas, e interceptó comunicaciones, de forma sistemática y prolongada a políticos y periodistas no afines al procés«.

La comisión investigará las actividades de Mossos, CTTI y CESICAT, en contra de lo que querían los independentistas

El acuerdo de creación recuerda además la furgoneta de los Mossos interceptada por la Policía Nacional camino de la incineradora con material comprometedor para la policía autonómica y fija como objeto de sus pesquisas tanto a los Mossos como el centro de telecomunicaciones de la Generalitat, CTTI, y su agencia de ciberseguridad, CESICAT, organismos que JxCat y ERC intentaron excluir de la investigación. Con la vía escogida ahora por la oposición, la mayoría independentista podrá ampliar el objeto de la comisión a otros cuerpos policiales, pero no esquivar la investigación sobre los servicios informáticos de la Generalitat.

La portavoz republicana Anna Caula ha asegurado que «no tenemos ningún problema con que esta comisión empiece a funcionar» pero ya ha apuntado a la ampliación de objetivos, señalando que «todos recordamos lo que sucedió el 1-O» en referencia a la actuación de Policía y Guardia Civil, «o el reportaje ‘Las cloacas de Interior'»

«Que hagan lo mismo en el Congreso de los Diputados, allí también tendrían que darse explicaciones» ha argumentado la republicana, obviando que ya se creó una comisión de investigación sobre las escuchas en el Ministerio del Interior durante la anterior legislatura, en la que se investigó la gestión del ministro Jorge Fernández Díaz.