Ciudadanos no quiere dejar que su primer detenido por corrupción empañe la imagen del partido y, solo 24 horas después de su detención, en el marco de la Operación Enredadera, ha pedido al alcalde de Arroyomolinos, Carlos Ruipérez, que deje su cargo en el Ayuntamiento o será el partido quien proceda a su expulsión.

Ruipérez fue detenido ayer junto a otras 38 personas por la supuesta manipulación de datos de tráfico y siniestralidad para justificar la colocación de radares donde no hacían falta con el único fin recaudatorio. El edil fue puesto en libertad con cargos tras prestar declaración ante el juez. No obstante, el partido le ha enviado un requerimiento exigiéndole su dimisión. “En caso de que la dimisión no se produzca en las próximas horas, Cs le expulsará”, señalan en el partido.

Además, avisan de que en el caso de que su diputado provincial en León, Carlos Fernández, detenido ayer también en la misma operación, “se encontrase finalmente en esta misma situación se le enviaría también un requerimiento con el mismo contenido”.

Se trata del primer caso de corrupción que salpica a la formación de Albert Rivera, algo que han aprovechado los demás partidos para reprocharle que la corrupción está en las personas y no en los partidos. Sin embargo, Ciudadanos no ha tardado en reaccionar. Apenas unas horas después de que se produjeran las primeras detenciones en su partido, esto es, el diputado provincial, el alcalde de Arroyomolinos y un asesor de Ciudadanos en la Diputación de Castilla y León, la formación anunciaba la baja de militancia de los tres afectados. El propio secretario general, José Manuel Villegas, anunciaba “suspensión de militancia si se producen detenciones, y expulsiones del partido si hay imputaciones”.