Los servicios de rescate que trabajan en el operativo para sacar a doce niños y su entrenador de una cueva en Tailandia han anunciado que la misión queda interrumpida para mañana. El anuncio se produce después de horas de operaciones en las que ya ha sido posible poner a salvo a, al menos, cuatro de los niños.

Narongsak Ossottanakorn, portavoz oficial de los efectivos de rescate, ha confirmado que la misión queda en suspenso durante, al menos, diez horas, porque necesitan reponer las bombonas de aire comprimido colocadas a lo largo de la travesía y evaluar la nueva fase del operativo, por lo que la misión no se retomará hasta este lunes.

La misión emprendida este domingo ha dado, hasta el momento, unos resultados mejores de lo esperado. Según han comunicado fuentes oficiales cuatro de los doce niños que se encontraban atrapados en la cueva tailandesa de Chiang Rai, al noreste del país, desde hace dos semanas, han sido sacados a la superficie y trasladados a un hospital de la zona. Las autoridades aseguran que todos ellos se encuentran en un “perfecto” estado de salud.

Otras fuentes elevan el número de niños rescatados hasta seis, por lo que solo quedarían por evacuar otros seis menores y su entrenador.

Varias horas después del inicio de la misión de rescate, los dos primeros niños lograron salir de la cueva alrededor de las nueve de la noche, hora local, equivalente a las dos de la tarde de España. Tras ser atendidos por los equipos médicos desplegados para dar servicio a los rescatados y, posteriormente, han sido trasladados en ambulancia a un hospital de la zona.

De este modo, se han ido cumpliendo los pronósticos anunciados en la mañana de este domingo, cuando las autoridades tailandesas anunciaron el inicio de la misión de rescate, augurando que los primeros niños podrían salir de la cueva alrededor de las nueve de la noche, hora local, que equivale a las dos de la tarde en España.

“Hoy es el día, es el día D”, afirmaba esta mañana el jefe de la misión de rescate, Narongsak Osottanakorn haciendo referencia al día en el que tuvo lugar el desembarco de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial. El responsable del operativo ha explicado que un total de dieciocho personas trabaja en las tareas directas para sacar de la cueva a los 12 niños y su entrenador.

El equipo de rescate está conformado por trece buceadores expertos que han volado desde el extranjero, junto a cinco miembros del equipo de élite de la Marina tailandesa, los Navy SEAL. La tarea se antoja de gran riesgo, ya que tendrán que sacar a los pequeños -entre los que se encuentran niños de 11 años que apenas saben nadar- a través de pasajes extremadamente estrechos, sin visibilidad y completamente sumergidos, que ya se cobraron la vida de un miembro de los Navy SEAL esta semana.

Ante la dificultad de la operación, Osottanakorn ha insistido en que no existe un límite de tiempo para su completa ejecución y que puede llevar días.

El operativo podría alargarse varios días, por las difíciles condiciones de la operación

En las afueras de la cueva, que han sido evacuadas, se encuentra un enorme despliegue médico que incluye un pequeño hospital de campaña y trece ambulancias y helicópteros, uno para cada uno de los atrapados.

El jefe de la misión ya advirtió este sábado que existe un “límite de tiempo” para poder salvar a los 12 pequeños junto a su entrenador. La advertencia se ha producido un día después de que un miembro de los Navy SEALS, la Marina tailandesa, perdiese la vida durante las tareas de rescate al quedarse sin oxígeno en el interior de la cueva.

Lo que comenzó como una excursión a la cueva de Tham Luang con motivo de celebración del cumpleaños de uno de los menores se ha convertido en una de las misiones de rescate más difíciles que se han tenido que llevar a cabo en el país.

“El punto crítico se producirá cuando vuelva a llover. El tiempo es limitado”, explicó Osottanakorn. Según señaló, su prioridad es intentar reducir el nivel de riesgo lo máximo posible, por lo que la bajada de los niveles de oxígeno en el interior de la cueva son “una gran preocupación”.

Entre las alternativas de rescate que se han planteado una es la de proporcionar a los jóvenes atrapados oxígeno y provisiones para que puedan sobrevivir durante varios meses hasta que finalice la temporada de lluvias en Tailandia o intentar construir una balsa que quepa en la cueva para sacarles.