Política

Bronca y división en el independentismo: ERC y JxCat, enfrentados por Puigdemont

JxCat quiere dar privilegios al ex president y se niega a delegar su voto, después de que la justicia Alemana desestimara el delito de rebelión

El president de la Generalitat, Joaquim Torra, en el pleno del Parlament de este martes. EP

La fractura independentista que anunciaba el martes la presentación de la Crida de Carles Puigdemont ha estallado hoy en el Parlamento catalán con el abierto enfrentamiento entre ERC y JxCat, mostrando además grietas en el seno del partido de Puigdemont, cuyos dos representantes en la Mesa han emitido votos diferentes.

La decisión del juez Pablo Llarena de suspender a los diputados procesados por rebelión ha abierto una guerra en el Parlament de Catalunya. JxCat quiere dar un trato diferencial al ex president, Carles Puigdemont, un gesto que no ha gustado nada a ERC. La bronca ha llevado al president de la cámara catalana, Roger Torrent, a suspender el Pleno que debía celebrarse hoy.

C’s ha denunciado la entrega de PSC y Comunes al independentismo por apoyar la solución propuesta por Torrent, mientras Miquel Iceta (PSC) hablaba de «un día negro» para la Cámara y Xavier Doménech (CatEC) directamente de «ridículo». Ajenos a las críticas de la oposición, republicanos y neoconvergentes se culpaban mutuamente en los pasillos de la batalla escenificada en el Parlament.

Bronca en la Mesa

Tras días posponiendo la decisión sobre cómo aplicar el auto del juez Llarena, la batalla ha estallado en la reunión de la Mesa del Parlament. ERC, PSC y los comuns había alcanzado un acuerdo para que los seis diputados presos -Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull (JxCat), Oriol Junqueras y Raül Romeva (ERC)- y Carles Puigdemont, huido en Alemania, pudieran delegar su voto en otros diputados para respetar así el auto del juez Llarena y mantener las mayorías parlamentarias.

El acuerdo, presentado el lunes como propuesta de los letrados de la cámara, contaba con el beneplácito de los detenidos de ERC. Pero en JxCat se ha impuesto la voluntad de Carles Puigdemont de mantener su acta de diputado, hasta el punto de que fuentes del partido aseguraban hoy que los dos tres diputados presos -Sánchez, Rull y Turull- estaban de acuerdo en la distinción entre ellos y Puigdemont, acogiéndose a la decisión de la justicia alemana de no aceptar el delito de rebelión para entregarlo a España.

El regreso de Puigdemont

Tras la decisión alemana, Puigdemont ha alimentado la expectativa de regresar a España y afrontar solo los cargos por malversación, lo que le permitiría ser «restituido» como presidente de la Generalitat. Una opción que ayer defendía Elsa Artadi en la comparecencia posterior a la reunión de Govern. Pero esa operación sería inviable si Puigdemont no conserva el acta de diputado.

Desde JxCat defienden que la situación de Puigdemont es distinta a la del resto de procesados, puesto que la justicia alemana lo ha entregado a España únicamente con el delito de malversación, de manera que no podrá ser juzgado de rebelión. Unos privilegios que ahondan en las diferencias de ambos partidos: la huida de Puigdemont ha propiciado esta situación judicial mientras el ex vicepresident Junqueras, líder de ERC, está en prisión sin ningún tipo de beneficio como consecuencia de no haber salido del país.

La propuesta de la delegación del voto viene avalada por el informe que los letrados del Parlament presentaron este lunes, que propone que sean otros diputados los que asuman el papel de “diputados temporales” consignado por el juez Pablo Llarena en el auto de suspensión. La Mesa del Parlament era la responsable de decidir si acta la decisión del Tribunal Supremo, como reclaman los partidos constitucionalistas, o desobedece y lleva la suspensión al Pleno, como reclama JxCat y la CUP.

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