El Ministerio del Interior llegará «hasta el fondo» para esclarecer y «limpiar» la supuesta trama de filtraciones liderada por el comisario ya jubilado José Manuel Villarejo, en prisión preventiva desde hace más de ocho meses, porque la presunta utilización de los aparatos del Estado para obtener información y luego chantajear con ella es «gravísimo».

Así lo ha asegurado este miércoles el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a RNE al ser preguntado sobre la filtración de una conversación grabada entre Villarejo y Corinna zu Sayn-Wittgenstein -la ‘amiga entrañable’ del rey Juan Carlos- en junio de 2015 en Londres.

Tras recordar que el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional está investigando la causa en el marco de la Operación Tándem y que la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional sigue las pesquisas que llevaron a la detención de Villarejo el pasado mes de noviembre, el titular de Interior ha apelado al respeto y confianza «plena» en ambas instituciones.

«Chantajear» con la información

«El tema es muy grave, es la utilización del aparato del Estado para obtener determinada información y luego chantajear con ella», ha dicho Grande-Marlaska, antes de dejar claro que se llegará «al fondo de la cuestión, ni un poquito más abajo».

Sin nombrar expresamente a Villarejo ni a ningún otro mando policial implicado en la organización criminal que investiga el juez Diego de Egea, el titular de Interior ha dicho que «si realmente, como parece ser», unos agentes han «contaminado» el Estado de derecho y «han inoculado» un cáncer, «se llegará hasta abajo para limpiarlo».

El ministro ha defendido a todos los policías que trabajan con profesionalidad y con la única preocupación de prestar seguridad al ciudadano y garantizar su libertad, peor ha dicho que el Ministerio luchará de forma efectiva contra «cualquier parámetro de corrupción sea en Policía, Guardia Civil, Instituciones Penitenciarias o cualquier elemento funcionarial».