Nadie se atreve a hacer un pronóstico sobre lo que pueda pasar este sábado en la votación de los 3.082 compromisarios convocados al 19 congreso popular de este viernes y sábado. Y por eso, todo se va a mirar con lupa, entre otras cosas, el discurso que pronuncie María Dolores de Cospedal en su calidad de secretaria general del PP. A ella le corresponde presentar el informe de gestión, esto es, un balance de lo hecho en el partido desde su anterior cónclave, que se celebró hace poco más de un año, en febrero de 2017.

Desde el equipo de Soraya Sáenz de Santamaría expresan dudas sobre la exigida imparcialidad de una dirigente que ha apostado abiertamente por uno de los contendientes, esto es, por Pablo Casado, y cuyo discurso podría ser de parte, según los temores del entorno de la candidata. De hecho, la propia candidata le pidió a la secretaria general, en la reunión que mantuvieron el pasado día 10, que fuera «neutral» en la contienda sin inclinar la balanza por su adversario. Aducen en el entorno de Santamaría que su intervención “tiene que ser absolutamente imparcial” e, incluso, ironizan con que coloque a Casado en una posición “rara” porque “se trata de hablar bien de lo que se ha hecho”, frente a los reiterados mensajes de éste de hacer una enmienda a la totalidad tanto a la ejecutoria de los gobiernos de Rajoy como a Génova.

Ironizan con que Cospedal debe defender una gestión que el propio Casado cuestiona

Recuerdan en el equipo de campaña de Santamaría que Casado “ha sido el número cuatro del PP, por lo que ha tenido la obligación y responsabilidad de defender y de comunicar” las decisiones del partido que este viernes debe presentar Cospedal ante el plenario del 19 congreso. Al tratarse de una cita de carácter extraordinaria destinada a solventar la sucesión de Mariano Rajoy, no hay ponencias, no hay debate sobre estatutos ni tampoco más intervenciones que las estrictamente
necesarias. No tomarán la palabra los portavoces parlamentarios –Rafa Hernando, José Manuel Barreiro y Esteban González Pons-, los tres alineados a las tesis de la ex vicepresidenta en su petición de una lista de unidad, ni los barones territoriales.

Este viernes el plato fuerte será, sin duda, el discurso de Rajoy, con el que se cierra la jornada, pero los partidarios de Santamaría van a escudriñar
las palabras que pronuncie antes Cospedal. El viernes, habrá otras dos intervenciones en principio de puro trámite, el de la presidenta de la cita,
Ana Pastor, y el del presidente del Comité Nacional de Derechos y de Garantías, Alfonsio Fernández Mañueco, dicurso que Luis de Grandes, como responsable de la comisión organizadora creía perfectamente prescindible.

Decisión por sorteo

Por la noche, se abre el plazo de presentación de candidaturas, que culmina el sábado a las 9 y media de la mañana con la presentación de las mismas, a cuenta de Sáenz de Santamaría y Casado. El orden de intervención se decidirá por sorteo. Lo previsto es que las votaciones arranquen al filo de las 11 de la mañana y se proclamen los resultados en torno a las 13 horas para proceder al acto de clausura del aspirante ganador.

La pretensión de Luis de Grandes era separar el día del discurso de Rajoy del de las votaciones y la confrontación, aunque el hecho de que intervenga antes de que los compromisarios depositen su papeleta ha generado inquietud entre buena parte de los partidarios de Casado. Éstos entienden que el ex presidente del Gobierno apoya a la que fue su “número dos” en Moncloa, por lo que cualquier alusión a la unidad del partido se entenderá en clave .

Se prevé una noche de alta tensión entre el viernes y el sábado. Los equipos de una y otro irán a la caza del último compromisario a pesar de que todos aseguren el triunfo por goleada de su candidato. Apenas un puñado de votos puede determinar el futuro del partido de los conservadores españoles.