Los diputados del PP estaban hoy emplazados a una “comida sorpresa” en honor a María Dolores de Cospedal, que aunque no se decía que fuera de despedida tenía todo el aspecto de ser tal. Cospedal, que dijo adiós el pasado sábado a la secretaría general del PP tras diez años en el cargo, todavía tiene su escaño en el Congreso de los Diputados y es presidenta del partido en Castilla-La  Mancha. Fuentes de su entorno dicen que dejará la política a no mucho tardar, aunque el nuevo líder popular, Pablo Casado, la quiere de candidata autonómica por entender que era la apuesta mas fuerte para intentar volver a la presidencia castellanomanchega, sin descartar que pudiera encabezar la lista al Parlamento Europeo, opción que podría ser mucho más atractiva para ella.

El apoyo de Cospedal ha sido determinante para el triunfo de Casado en el 19 congreso del PP del pasado fin de semana. De hecho, el líder popular ha mantenido distintas conversaciones con ella para la conformación de su nuevo equipo en Génova, hasta el punto de considerarse que la más que segura apuesta por la ex ministra de Sanidad Dolors Montserrat para la secretaría general del PP vendría inspirada por su antecesora.

El almuerzo incluía un regalo para la ya ex secretaria general

El almuerzo homenaje de hoy fue convocado por una de sus principales “lugartenientes” la diputada por Cuenca y ex alcaldesa de Tarancón, María Jesús Bonilla, encargada de convocar por whatsaap a sus señorías  al restaurante de un hotel próximo al Congreso. También han participado en la organización la  propia Dolors Montserrat, así como la vicepresidenta tercera de la mesa del Congreso, cuyo nombre también ha aparecido en las quinielas para “número dos”, Rosa Romero.

En los 40 euros que debía aportar cada diputado iba incluida la comida y un regalo para la homenajeada, lo que significa que aunque no se haya hablado de despedida, en la mente de todos los comensales estaba presente la más que probable despedida de la que fue una de las dirigentes con más poder de la etapa de Mariano Rajoy.