La Generalitat ha presentado hoy con todos los honores la primera reunión del patronato recién recuperado del Diplocat, presidida por el president, Quim Torra, y el conseller de Acción Exterior, Ernest Maragall. El consejo de la diplomacia pública catalana vuelve a contar con los 21 patronos que le daban apoyo cuando fue suspendido por el Gobierno en aplicación del 155, y se da cuatro meses para fijar un plan de trabajo en el que Torra ha incluido ya la voluntad de “explicar que es el derecho de autodeterminación”.

“Es un día importante porque pasamos a un proceso de restitución del Diplocat” ha asegurado Torra desde la Galería Gótica del Palau de la Generalitat, la de las grandes ocasiones, rodeado por los participantes en la reunión del Patronato, que hoy a despedido a su secretario general, el republicano Albert Royo. Se trata, ha concluido Ernest Maragall, de “un ejercicio de afirmación y orgullo”.

Torra ha definido a la entidad como “un instrumento de país, transversal, en el que hemos creído siempre, y que nos ayuda a explicarnos al mundo”. Y ha asegurado que esa visión es compartida por las 21 entidades que “han acordado unánimemente sacar adelante este proyecto”.

Se trata de la primera reunión del Diplocat tras la toma de posesion del Govern, que se impuso como uno de sus objetivos prioritarios revertir los efectos de la aplicación del artículo 155 de la Constitución sobre la administración catalana. El Gobierno acordó entonces liquidar el Diplocat, implicado en el pago a observadores internacionales para el 1-O. Un organismo público-privado, participado por la Generalitat los ayuntamientos de Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona y las diputaciones provinciales, patronales, sindicatos, universidades y entidades deportivas.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que recurrió judicialmente la decisión de liquidarlo del anterior gobierno, ha enviado a un representante del Ayuntamiento mientras ella se reunía con la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera. Y otro tanto ha sucedido con el resto de las entidades publicas y privadas que integran el patronato, entre ellas el F. C. Barcelona, también representado en el encuentro de hoy.

Tensión “artificial” con Borrell

El encuentro llega después de que el conseller de Acción Exterior, Ernes Maragall, se reuniera el lunes con el ministro de Exteriores, Josep Borrell, al que reclamó que agilice los trámites para recuperar la actividad de la red de delegaciones de la Generalitat en el exterior.

Un desencuentro en el que Maragall ha insistido hoy, asegurando que la recuperación de las delegaciones ya existentes no requiere el informe preceptivo del Ministerio. “La discusión de fondo es si gobierno acepta la creación de delegaciones” ha advertido el conseller, y “sobre esto no han dicho nada porque está hecho de acuerdo a nuestras responsabilidades. A no ser que Borrell quiera mantener nivel de tensión mas artificial que real”, ha concluido.

Borrell puso ayer en cuarentena las exigencias de Maragall, recordando que, de momento, la Generalitat no ha cumplido el requisito previo de información del Ministerio del Interior que establece la Ley de Acción Exterior. “No me dejan mucho margen” de maniobra, lamentó Borrell ayer al comentar el encuentro con Maragall, la que no ve dispuesto a cumplir ese requisito de reciprocidad entre administraciones

Una entidad con historia

Heredero del Consejo de la Diplomacia Pública de Cataluña, creado en 1982, cuenta con la participación de instituciones financieras, deportivas y universitarias como patronos de la entidad. En la pasada legislatura se creó además un Consejo Asesor formado por destacados nombres de la sociedad catalana como la empresaria Sol Daurella, Xavi Hernández, Carme Ruscalleda o Jordi Savall.

Daurella se dio de baja el pasado enero, tras la polémica generada por su pertenencia al organismo que, en la práctica, ha servido de plataforma de internacionalización del proyecto secesionista.