El comisario ya jubilado José Manuel Villarejo ha asegurado este jueves al juez de la Audiencia Nacional Diego de Egea que se reunió con la ex amante del rey emérito Corinna zu Sayn-Wittgenstein como “enviado de Estado”, con el objeto de solucionar los “problemas” que ella tenía entonces con el ex jefe del Estado.

Villarejo, en prisión desde principios del pasado mes de noviembre por el caso Tándem, ha declarado ante el magistrado de refuerzo del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional sobre las grabaciones que hizo a Corinna y, durante su comparecencia, se ha acogido a su derecho a no declarar ante ciertas preguntas, además de no contestar a los fiscales del caso.

En su declaración, han informado fuentes jurídicas a Efe, ha defendido que él actuó por orden del Estado para intentar solventar ciertos conflictos entre la aristócrata alemana y don Juan Carlos I.

La comparecencia judicial de Villarejo se producía horas después de que acudiera a la Comisión de Gastos Reservados del Congreso el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, que denunció la operación de “chantaje” puesta en marcha por el agente encubierto ya retirado para lograr su excarcelación.