El homenaje se produjo el pasado viernes en la localidad vizcaína de Gernika. El etarra, Jesús María López González, alias ‘Txuma’, natural del barrio donostiarra de Intxaurrondo, fue recibido con todos los honores tras su salida de prisión donde ha pasado 20 años. El acto de reconocimiento ha sido ahora remitido a la Fiscalía de la Audiencia Nacional por el nuevo delegado del Gobierno en Euskadi, Jesús Loza. En su informe considera que los hechos ocurridos el día 27 pueden constituir un «flagrante» delito de enaltecimiento del terrorismo o de humillación a las víctimas, según la ley 29/2011 de reconocimiento y reparación integral a las víctimas y la ley vasca 14/2008 de 19 de junio de reconocimiento a las víctimas.

López González abandonó la prisión de Ocaña II (Toledo) dos días antes. Natural de San Sebastián, cuenta con 73 años de edad y fue condenado por entregar a otro terrorista una pistola e información sobre el policía José Álvarez Suárez, que fue asesinado de un tiro en la cabeza en octubre de 1989 en la capital donostiarra. Tres años después, en 1992, huyó a México donde posteriormente fue detenido.

El «ongi etorri» (bienvenida) al ex recluso tuvo lugar el viernes por la tarde en una plaza de Gernika donde fue recibido con aplausos y banderas alusivas al acercamiento de presos de ETA a cárceles vascas y se le bailó un aurresku en su honor. Posteriormente las personas participantes en el acto marcharon en manifestación hasta la ‘Herriko Taberna’ -local social de la izquierda abertzale-, donde se repitió la presencia de carteles y banderas a favor del acercamiento de los presos de la banda.

El delegado del Gobierno ha remitido al fiscal jefe de la Audiencia Nacional un escrito en el que da cuenta de estos actos, que a su juicio, constituyen un «flagrante atentado» a la dignidad de las víctimas de la banda terrorista.

Actos sin condena

La celebración de este tipo de actos de bienvenida a presos de ETA que salen de prisión ha provocado el rechazo de numerosos colectivos y asociaciones de víctimas. Varias de ellas han solicitado al nuevo ministro del Interior que tome medidas para evitar que se pueda reconocer a terroristas por su trayectoria. En los últimos meses los ‘ongi etorris’ se ha sucedido de modo importante con la salida de gran número de militantes de ETA una vez cumplida su condena. Precisamente la dificultad para que los tribunales condenaran e incluso prohibieran este tipo de actos, al considerar que no se producía un enaltecimiento expreso de la violencia de ETA, llevó en los últimos meses incluso a desistir en la denuncia de los mismos.

Este próximo domingo se espera la salida de la cárcel de un histórico de ETA, Santiago Arrozpide Sarasola, alias, ‘Santi Potros’, cuando está previsto que abandone la cárcel de Salamanca donde cumple condena. A su salida habrá sumado casi 31 años privado de libertad por los algo más de 3.000 años de prisión que sumaron todas sus condenas.

Ya el pasado mes de junio Loza abrió una investigación sobre el acto que se había programado en las fiestas del barrio de Judimendi de Vitoria en honor a tres etarras del municipio. Finalmente la asociación vecinal anunció que retiraba el acto, que había sido previamente publicitado en el programa de fiestas editado por la propia asociación. El programa -que cuenta con publicidad del Ayuntamiento de Vitoria- en cuyo panfleto se incluye una perfil de los tres terroristas y en los que en ningún caso se hace referencia a su pertenencia a ETA.

Uno de ellos formó parte del comando de ETA que asesinó al dirigente socialista vasco, Fernando Buesa y su escolta, Jorge Díez el 22 de febrero de 2000. El otro, integró el comando que colocó una bomba contra una discoteca en Navarra y el tercero de ellos, cumple condena por pertenencia a banda armada. Diego Ugarte, Roberto Lebrero y Xabi Agirre son los tres rostros de miembros de ETA que en los últimos días han aparecido en numerosas pancartas y carteles colocado en el barrio Judimendi de Vitoria a modo de antesala al acto de homenaje que a ellos y al conjunto de presos de la banda se había convocado para las fiestas de San Juan de este barrio vitoriano.