Era un secreto a voces desde que la juez Rodríguez-Medel pidió al Congreso la confirmación de que Pablo Casado es diputado y, por tanto, aforado. La pieza C del ‘caso máster’, que instruye el juzgado 51 de Madrid, acabaría elevándose al Tribunal Supremo, que todavía tiene que decidir si acepta o no hacerse cargo de la investigación sobre el título del nuevo presidente del Partido Popular y sus compañeros de promoción.

  • ¿Qué debe hacer ahora el Supremo?

Esperar. Aunque la Sala de Vacaciones podría resolver sobre la admisión o no de la causa, lo más probable es que el Supremo no se pronuncie hasta septiembre, después de las vacaciones, tal y como ha informado Efe este lunes. Actualmente, la Sala de Admisión del Supremo está presidida por Manuel Marchena y completada por Miguel Colmenero, Francisco Monterde, Ana María Ferrer y Pablo Llarena, el juez instructor del procés.

  • ¿Qué delitos se le imputan?

La juez pide al Supremo que investigue a Pablo Casado por los presuntos delitos de prevaricación administrativa y cohecho impropio. El primero de ellos está típicamente atribuido a los funcionarios públicos que tomen decisiones arbitrarias e interesadas, pero también a los que se beneficien de ellas como cooperadores necesarios. La juez entiende que Casado podría encontrarse en esta situación. El cohecho impropio lo achaca a la descripción del máster como un «regalo» o «dádiva» que el director del Instituto de Derecho Público (IDP) de la URJC ofrecía a cierto grupo de alumnos «elegidos» por su relevancia pública o política. En el hipotético caso de que Casado fuera encontrado culpable, podría hacer frente a una inhabilitación de entre tres años y medio y siete años.

  • ¿Por qué no han prescrito?

La juez Rodríguez-Medel dedica un apartado a este asunto durante las 54 páginas de su exposición razonada. Explica que el delito de cohecho impropio sí ha prescrito, pero que aún puede ser juzgado al concurrir en concurso con el de prevaricación administrativa, que tiene un límite temporal de diez años, por lo que prescribiría en apenas unos meses. En estos casos se toma como referencia la fecha de prescripción del delito más grave, por lo que Casado aún puede ser juzgado e investigado por estos hechos. La juez argumenta el concurso necesarios de ambos delitos ya que de no haberse producido la prevaricación -que la juez define como la actividad burocrática de Casado que pretende dar apariencia de legalidad a su actividad académica- no se habría llegado al cohecho -el presunto «regalo» del máster-.

  • ¿Fueron legales las convalidaciones?

Sí. Pablo Casado, y otros tres alumnos de su promoción, convalidaron 40 de los 60 créditos de los que se componía el Máster en Derecho Autonómico y Local de la URJC, teniendo que cursar sólo 20 créditos correspondientes a cuatro asignaturas. La juez explica que realizaron esa convalidación por mediación de Álvarez Conde y que supuso un trato ventajoso e incluso injusto para el resto de sus compañeros, pero legal atendiendo a las normativas del momento, que permitían hacerlo con una licenciatura previa, que Casado posee y que no está en cuestión actualmente. La juez da por amortizado ese asunto y pone el foco sobre los 20 créditos restantes, y si esas cuatro asignaturas que Casado y sus tres compañeros aprobaron con sobresalientes se llegaron a cursar en realidad.

  • ¿Por qué lo duda?

Los cuatro investigados no son los únicos que cursaron el máster aquel año. Otro grupo de alumnos, a los que la juez se refiere como «ordinarios», sí cursó todas las asignaturas, asistió a clase, realizó exámenes presenciales y ha aportado pruebas documentales «abrumadoras» sobre los registros de sus trabajos. A diferencia de ellos, los alumnos del grupo «escogido», relata la juez, «no acudieron nunca a clase» y así lo declaran «de manera unánime» sus compañeros. Además, aseguran haber realizado los trabajos pero no guardar ninguna prueba de ello. Casado, al ser aforado, todavía no ha sido sometido a investigación más allá de la periodística, razón por la cual la magistrada de instrucción pide al Tribunal Supremo que cite al presidente del PP.

  • ¿Qué pruebas le piden?

Una, principalmente: su ordenador portátil. En el mes de abril, el ahora presidente del Partido Popular compareció ante los medios y enseñó los cuatro trabajos con los que obtuvo una calificación de sobresaliente en las cuatro asignaturas que le restaban por cursar. Y dijo que los habría encontrado en el ordenador portátil que utilizaba en aquel momento y que todavía conservaba. La juez Rodríguez-Medel sugiere que se realice un análisis pericial del ordenador para comprobar si los trabajos que Casado mostró en público fueron efectivamente escritos en el curso 2008/2009 o si han sido fabricados a posteriori.

  • ¿Qué diferencias hay con el resto de alumnos?

Muchas, empezando por la implicación en el día a día del máster. Casado ya reconoció que no asistía a las clases, pero que aprobaba las asignaturas con trabajos porque era lo que le habían pedido. Sin embargo, sus compañeros de promoción sí acudían a diario al aula y hacían sacrificios. Uno de ellos declaró ante la juez que tenía que comer en el tren en el tiempo que transcurría desde que salía del trabajo hasta que entraba a clase del máster. Una alumna también conservaba una lista informal de todos sus compañeros, para reunirse posteriormente, en la que no figuraban ni Casado ni las otras tres personas que obtuvieron el título sin acudir a clase. Otro elemento de sospecha son las calificaciones: estos cuatro alumnos presentan sobresalientes en todas las asignaturas evaluadas, mientras que en el caso de los alumnos presenciales las notas son diversas, con multitud de notables, bienes y aprobados. La magistrada también pide explicaciones sobre las fechas: tres de las cuatro asignaturas evaluadas lo fueron apenas 15 días después de que se presentara la solicitud de convalidación, y sólo uno de los trabajos de investigación se alargó durante meses.