Política

El futuro penal de Pablo Casado dependerá del análisis de su ordenador portátil

La juez considera que es 'tarea fácil' comprobar si los trabajos con los que Casado dijo aprobar el máster en 2008 se realizaron entonces o se fabricaron posteriormente

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El futuro penal de Pablo Casado dependerá del análisis de su ordenador portátil
El presidente del PP, Pablo Casado

El presidente del PP, Pablo Casado EFE

Resumen:

La juez Carmen Rodríguez-Medel, que este lunes ha propuesto elevar al Tribunal Supremo la investigación sobre el máster de Pablo Casado, lo deja claro en su exposición razonada: el futuro penal del presidente del Partido Popular dependerá del análisis del ordenador portátil que Casado utilizaba hace diez años.

La juez considera que es ‘tarea fácil’ comprobar si los trabajos con los que Casado dijo aprobar el máster en 2008 se realizaron entonces o se fabricaron posteriormente.

Este es el único asunto que preocupa a la magistrada, que pese a que considera ventajoso e injusto el sistema de convalidación masiva para los alumnos “elegidos”, considera que se ajustaba a lo que permitía la ley en aquel momento.

La juez Carmen Rodríguez-Medel, que este lunes ha propuesto elevar al Tribunal Supremo la investigación sobre el máster de Pablo Casado, lo deja claro en su exposición razonada: el futuro penal del presidente del Partido Popular dependerá del análisis del ordenador portátil que Casado utilizaba hace diez años, cuando en teoría cursó el máster en Derecho Autonómico y Local de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC).

Durante las 54 páginas de su escrito, la magistrada del juzgado de Instrucción 51 de Madrid explica los indicios delictivos que llevan a proponer la investigación de Casado por prevaricación administrativa y cohecho impropio, derivado de haber aceptado y usado en su favor un máster que, según su razonamiento, podría haber sido un simple regalo de Enrique Álvarez Conde, responsable del Instituto de Derecho Público de la URJC, por mor de su posición pública y política. En aquel momento, Casado ya era diputado autonómico en la Asamblea de Madrid y presidente regional de Nuevas Generaciones.

La juez compara los esfuerzos de Casado y otros tres alumnos, a los que denomina “elegidos”, con los de sus compañeros de promoción, que sí cursaron todas las asignaturas de manera presencial y a los que califica como “ordinarios”. La juez narra que los tres alumnos del grupo de “elegidos” por Álvarez Conde no han podido aportar pruebas documentales sobre la realización de los trabajos con los que aprobaron sus asignaturas, ni de su asistencia a las clases, ni de su implicación con el máster. Y pide al Supremo que investigue al aforado Casado para comprobar si su situación es la misma.

El presidente del Partido Popular ya compareció ante los medios de comunicación en el mes de abril, cuando se dio a conocer su caso, para explicar que había convalidado todas las asignaturas del máster salvo cuatro. Y que las asignaturas restantes las había aprobado sin asistir a clase y mediante trabajos, que presentó ante los medios de comunicación tras haberlos encontrado en el ordenador portátil que utilizaba entonces.

La juez dice que es ‘tarea fácil’ comprobar si los trabajos presentados por Casado fueron realizados en 2008 o han sido fabricados

La juez Rodríguez-Medel hace hincapié en este dato en multitud de ocasiones durante su exposición razonada y solicita al Supremo que encargue una prueba pericial del equipo, que el propio Casado dijo “conservar” en sus apariciones públicas. Con el análisis pretende que se demuestre si esos cuatro trabajos fueron efectivamente realizados en el curso académico 2008/2009 o si han sido fabricados o modificados con fecha posterior: “Esto parece tarea fácil dado que el propio señor Casado en su intervención hace referencia a que halló los trabajos en un ordenador portátil que conserva desde entonces. Una sencilla diligencia de investigación por la policía judicial puede determinar la efectiva antigüedad de la creación del documento o su manipulación o elaboración posterior”.

Este es el único asunto que preocupa a la magistrada, que pese a que considera ventajoso e injusto el sistema de convalidación masiva para los alumnos “elegidos”, considera que se ajustaba a lo que permitía la ley en aquel momento. Rodríguez-Medel pide al Supremo que compruebe si Casado realizó los cuatro trabajos que presentó ante la prensa, aunque presenta algunas dudas al respecto.

En primer lugar, le llama la atención que de las cuatro asignaturas que Casado aprobó, tres fueron calificadas apenas 15 días después de que se aceptaran sus convalidaciones, por lo que apenas habría tenido tiempo material. También que las cuatro asignaturas -20 créditos- que realizó tuvieran la misma calificación, un sobresaliente, mientras que en el resto de alumnos la disparidad de calificaciones era la norma habitual.

La juez también tira de hemeroteca y recuerda una entrevista del presidente del PP con la periodista Angels Barceló en la que Casado asegura que no hay rastro digital de las entregas de sus trabajos porque las realizaba “a puerta fría” en los despachos de los profesores, y no por otros medios. La magistrada subraya que esto es extraño, considerando que los alumnos que sí acudían a clase habitualmente utilizaban el correo electrónico y otros canales virtuales para entregar sus trabajos.