Las tensiones políticas y la crisis económica por la que atraviesa Venezuela no dejan indiferente al país vecino, Colombia, quien se ve afectado por la inmigración masiva que está recibiendo en los últimos años. A este escenario se suman las denuncias del presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien acusa al expresidente colombiano, Juan Manuel Santos, de estar detrás del atentado sufrido el pasado fin de semana en Caracas.

No es la primera vez que los gobiernos de Maduro y Santos se enfrentan. En esta ocasión el motivo ha tenido lugar el pasado sábado 4 de agosto durante un desfile militar en Caracas para conmemorar el 81º aniversario de la creación de la Guardia Nacional Bolivariana. En el momento en que Maduro pronunciaba el discurso acompañado de su esposa, Cilia Flores, y su equipo de gobierno, vivieron momentos de miedo ante lo que parecía ser un ataque contra el presidente de Venezuela, con “artefactos voladores de tipo dron que contenían una carga explosiva que detonaron en las cercanías de la tarima presidencial, dejando a siete militares heridos leves” según confirma el ministro de Información de Venezuela, Jorge Rodríguez.

Atentado

El mandatario venezolano no tardó en señalar a su homólogo colombiano “No tengo duda que el nombre de Juan Manuel Santos está tras este atentado ordenado desde Bogotá” y a la ultraderecha de Colombia y Venezuela, lo que ha motivado que la oposición alerte sobre una “posible ola de represión” para incriminar a dirigentes políticos adversarios por lo acontecido el sábado.

Santos, quien entregó la presidencia ayer martes a Iván Duque tras la toma de posesión, había afirmado en una entrevista, a ocho días de dejar el poder, que veía “cerca la caída de Maduro por la gravedad de la crisis económica”, y que según el Fondo Monetario Internacional ha desatado una inflación que llegaría a 1.000.000% en 2018. La cancillería colombiana rechazó los señalamientos: “Resultan absurdos y carecen de todo fundamento los señalamientos de que el mandatario colombiano sería el responsable del supuesto atentado en contra del presidente venezolano”, indicó en un comunicado.

El atentado contra Maduro ocurrió en medio de la severa crisis económica que padece Venezuela -el país con las mayores reservas de petróleo del planeta-, que se traduce en escasez de todo tipo de productos, hiperinflación y una pésima prestación de los servicios públicos. Por estas razones, en el país se desarrollan a diario decenas de protestas, en demanda de comida, transporte, agua, electricidad y mejores salarios, entre otras exigencias.

Tensiones políticas

El gobierno de Juan Manuel Santos recibió el apoyo del gobierno venezolano durante el proceso de paz con la guerrilla de las Farc, hecho que hoy Maduro le echa en cara y lo acusa de “mal agradecido”. Colombia se une al reproche de la comunidad internacional ante las pasadas elecciones del 20 de mayo en Venezuela, Santos y Duque no reconocen la reelección de Maduro por considerar que las votaciones fueron amañadas y que el chavismo degeneró en “dictadura”.

El nuevo presidente de Colombia, Iván Duque, forma parte del partido Centro Democrático, que es socio del PP en la Internacional Demócrata de Centro (IDC), una organización internacional compuesta por más de 80 partidos políticos democratacristianos y de centro de distintos países del mundo, por lo que se prevé que aumenten las tensiones ante continuas denuncias de Maduro de que Colombia, Estados Unidos y la oposición venezolana se aliaron para derrocarlo, y ahora asesinarlo. De hecho, Duque ya descartó nombrar un embajador ante un gobierno que considera “ilegítimo”.

Mientras tanto Colombia sigue recibiendo a diario miles de venezolanos que llegan huyendo del hambre, la violencia y la falta de oportunidades.  Más de 870.000 venezolanos entre regulares (382 mil), en proceso de regularización (442mil) e irregulares (46 mil), se encuentran radicados dentro del territorio nacional, según informó el Director General de Migración Colombia, Christian Krüger Sarmiento. Esta misma semana, Santos insistió ante el coordinador residente de Naciones Unidas en Colombia, Martín Santiago, en que se permita abrir un corredor humanitario para  atender a la población sumida en una crisis social, política y económica.