Desde el martes 7 no se sabía nada del diputado venezolano de Primero Justicia Juan Requesens. El Gobierno de Nicolás Maduro ha difundido este viernes una declaración en un vídeo en la que confesaba su relación con el intento fallido de magnicidio del pasado fin de semana. A su vez, fuentes de Primero Justicia señalaron a El Nacional que fue drogado para declarar y que le amenazaron con matar a su familia y violar a su hermana, Rafaela, dirigente estudiantil.

En el material difundido por el ministro de Información, Jorge Rodríguez, el diputado Requesens declara: “Desde hace varias semanas fui contactado por Julio Borges, quien me pidió el favor de pasar a una persona de Venezuela a Colombia. Se trata de Juan Monasterios. Me contacté con él a través de mensajería. Yo estaba en San Cristóbal”, señala el diputado, a quien efectivos del Sebin se llevaron el martes de su casa. Monasterios ha sido señalado por el Gobierno venezolano como uno de los ejecutores del atentado.

Ha estado Requesens desde entonces en El Helicoide. Hoy viernes se procedió a trasladarle al Palacio de Justicia. Prosigue Requesens: “Le escribí a Mauricio Jiménez, supervisor de emigración, y le hice la solicitud. Él inmediatamente se puso en contacto con Juan Monasterio para hacer el pase de San Antonio a Cúcuta (…) nunca tuve contacto físico con Monasterio, solo lo hice a través de la mensajería”, concluye.

El ministro venezolano indicó que debido a las declaraciones de Requesens han solicitado el código rojo contra Julio Borges, quien fuera presidente de la Asamblea Nacional. “Es el cómplice necesario de la operación Juan Requesens, quien confiesa su complicidad en el magnicidio en grado de frustración, pero al mismo tiempo denuncia y confiesa que lo hizo a órdenes de Julio Borges, es por eso que hemos solicitado código rojo“.

El ministro anunció que se pediría su extradición para poder arrestar “a Borges, Osman Delgado Tabosky, Rayder Russo y todos los que aparezcan responsables del intento de magnicidio en grado de frustración”. Borges ha negado desde Colombia, donde reside desde hace cuatro meses, cualquier relación con lo sucedido el fin de semana en la ceremonia militar donde se escucharon explosiones cuando Maduro presidía el acto.

El gobierno de Duque considera “ilegítimo” al presidente Maduro, quien atacó poco después de los hechos al ex presidente Juan Manuel Santos y le relacionó con el magnicidio fallido. Santos respondió que ese sábado “tenía cosas más importantes que hacer” porque estaba en el bautizo de su nieta. El Gobierno de Duque ni siquiera enviará embajador a Caracas.

La declaración del diputado Requesens se habría obtenido con amenazas y bajo los efectos de drogas, según una fuente de Primero Justicia a la que ha accedido El Nacional. Aumentaron tanto la dosis que no pudo controlar sus esfínteres. Según esta fuente, le amenazaron con matar a sus padres y violar a su hermana, Rafaela, que fue interrogada el martes pero luego fue liberada.

Anoche se difundió en redes sociales otro vídeo, que habrían hecho funcionarios del Helicoide. Del vídeo se hizo eco Primero Justicia. Puede verse al diputado con la ropa interior manchada por excrementos mientras una voz le pide que se dé la vuelta.

Primero Justicia, respaldada por la Asamblea Nacional, a la que el régimen ha usurpado el poder, denuncia el secuestro primero, la violación de la inmunidad parlamentaria y ahora las torturas a su diputado. La fiscal en el exilio, Luisa Ortega Díaz, declaraba que la confesión de Requesens era producto “de la tortura”.

Juan Requesens, quien fuera dirigente estudiantil, ya había tenido varios choques con afines al régimen de Maduro en el pasado. El día anterior a su arresto incluso dijo en la Asamblea Nacional, cuando denunciaba los abusos del Gobierno: “Hoy estoy aquí. Mañana no sé”.