Los Requesens son luchadores. No se rinden con facilidad. Rafaela, de 26 años, presidenta de la Federación de Centros Universitarios FCU-UCV, sigue la estela de su hermano Juan, diputado de Primero Justicia en la Asamblea Nacional de Venezuela. “Aprendí de mi hermano que hay que seguir adelante, sin miedo”, relata en entrevista con El Independiente desde algún lugar de Caracas la joven líder estudiantil, algo resfriada.

La Asamblea Nacional, que el régimen de Maduro ha pretendido sustituir por la Asamblea Constituyente, tenía el jueves como único punto del orden del día la desaparición del diputado Requesens y la violación de su inmunidad parlamentaria. Rafaela Requesens asistió a la reunión, al igual que representantes del cuerpo diplomático acreditado en Caracas.

El presidente, Nicolás Maduro, ha acusado a Juan Requesens y a quien fuera presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, de estar implicados en el intento de magnicidio que se habría llevado a cabo el sábado, según el Gobierno. El Tribunal Supremo ha ordenado el arresto de Borges, que se encuentra en Colombia.

Primero Justicia denunció que el jueves por la noche el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) había entrado en la residencia de Borges sin orden de allanamiento ni presencia de abogados. También se desplegaron frente a la residencia del diputado Requesens. “Alertamos al país”, dijo el partido opositor.

Requesens ya fue detenido el martes en su casa de Caracas. Junto a él estaba su hermana Rafaela, a quien también llevaron a la prisión de El Helicoide. Primero Justicia, el partido de Requesens y Borges, tuiteó un vídeo del momento de la intrusión en casa de los Requesens.

El martes 7 de agosto volvían a su residencia Rafaela y Juan. Cuando salieron del ascensor, se vieron rodeados por unos 20 funcionarios del Sebin. Los vecinos y el partido denunciaron rápidamente los hechos.

Rafaela Requsens nos cuenta cómo lo vivió. “A él le tumbaron en el suelo para reducirle y nos llevaron secuestrados prácticamente. Íbamos en dos camionetas. Luego estuvimos separados, pero le veía. Me preguntaron por qué tenía la maleta preparada. Creían que me iba del país, pero les expliqué que no era la intención, sino que iba a dormir fuera. Nos confiscaron los móviles y a mí me lo devolvieron”. Dice no haber sufrido daños físicos ni de otro tipo. Pero de su hermano nada saben. Lo han denunciado como “secuestro”.

Mensaje de “fuerza” en la despedida

Los Requesens son de origen español. Su abuelo, catalán, fue quien emigró a Venezuela. Rafaela tiene documentación española pero su hermano Juan no, aunque es aficionado del Barça. ‘Cuando nos despedimos, me dijo: Te amo. Besos a los bebés. Y mucha fuerza’. Desde entonces no sabemos nada de él, de cómo está de salud, ni hemos podido visitarle”, cuenta por vía telefónica. La conversación en ocasiones se escucha con eco y ralentizada. Rafaela ve posible que móvil esté intervenido.

Maduro intervino ese mismo día para referirse a las investigaciones sobre el atentado y acusó a Juan Requesens de ser “un psicópata” y dijo que “Requesens llamó a EEUU a una invasión de Venezuela”. El número dos del régimen, Diosdado Cabello, anunció que se levantará la inmunidad de quienes el régimen considera implicados en el intento fallido de atentado, algo que la AN ha considerado un acto fuera de la legalidad.

El sábado, cuando el presidente Maduro asistía a una ceremonia militar por el 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana se escucharon dos explosiones, que el Gobierno de Venezuela atribuyó a drones cargados de explosivos. Seis personas han sido arrestadas y otra seis se encuentran acusadas pero se encuentran fuera del país, por lo que el régimen pedirá su extradición a Colombia y EEUU.

A su vez, Maduro apunta a que Colombia, en concreto, el presidente saliente, Juan Manuel Santos estaba al tanto de la operación, que se habría planeado en Chinácota, al norte de Colombia. El actual presidente colombiano, Iván Duque, no reconoce al gobierno “ilegítimo” de Maduro y ni siquiera nombrará embajador.

Dos de los relacionados con el magnicidio, según la investigación oficial, serían Rayder Russo y Osman Delgado Tabosky, quien habría financiado la operación. Según el relato oficial, habrían ofrecido 50 millones de dólares a los que tomaron parte. Soldados de Franela, un grupo en el que confluyen militares disidentes y activistas de las protestas callejeras, reivindicó el atentado.

Curiosamente el piloto rebelde Óscar Pérez, asesinado por las fuerzas bolivarianas en una emboscada en enero pasado, había denunciado en diciembre a Rayder Russo y Delgado Tabosky como infiltrados al servicio del régimen. El Gobierno de Maduro relacionó al grupo de Pérez con el magnicidio del pasado fin de semana.

Rafaela Requesens,  acompañada de un grupo de jóvenes estudiantes, acudió el miércoles al Helicoide a preguntar por su hermano Juan y a exigir su liberación. Los dos han estudiado Ciencias Políticas y también Juan fue dirigente estudiantil. Participó activamente en las protestas de 2014 y también en las de 2017.

Ha tenido ya varios incidentes con fuerzas bolivarianas.  “Van a tener que mandar un batallón para callarnos la boca, porque ni con armas, golpes y secuestros nos van a quitar las ganas de denunciar”, dijo Juan Requesens a Maduro entonces.

Justo unas horas antes de su arresto, intervino en la Asamblea Nacional para denunciar cómo habían amenazado al diputado de Primero Justicia, José Manuel Olivares, que tuvo que huir con su bebé.

Me niego a rendirme, me niego a arrodillarme… Hoy puedo hablar desde aquí, mañana no sé”, dijo Juan Requesens horas antes de su arresto

“Yo me niego a rendirme, yo me niego a arrodillarme frente a quienes hoy pretenden quebrarnos la moral… Los que todavía estamos aquí, seguiremos poniéndole el pecho. Hoy puedo hablar desde aquí, mañana no sé. Así como yo, muchos… “ Al día siguiente ya estaba en prisión.

¿Por qué Juan Requesens está en el objetivo de Maduro? “Es un joven que desde 2014 está al frente de las protestas. A pesar de las amenazas, ha seguido adelante. Quiere cambiar el país. No es alguien fácil de callar. Tiene principios y valores. Juan, como muchos jóvenes, es una piedra en el zapato del régimen”, señala la dirigente estudiantil, quien recuerda cómo “muchos de mi generación han sido torturados y asesinados”.

“Aprendí de Juan la fuerza, la paciencia, el amor por Venezuela y por su gente. Si no fuese por él, hoy no podría seguir. Por muy difícil que estén las cosas hay que seguir. Somos víctimas del régimen pero a la vez aún tenemos voz y hemos de ser la voz de quienes no pueden hablar”, afirma, con la voz tomada por el catarro.

Rafaela tiene claro que “hay que dar hasta el último aliento” con la vista puesta “en las próximas generaciones”. Espera que sus sobrinos, los hijos de Juan, de tres y un año, “no tengan que vivir lo que estamos sobreviviendo aquí”. De momento no se plantea dejar el país. “Aquí soy más necesaria”, pero no descarta que algún día se vea forzada a marcharse.

Maduro sabe que Juan, y otros muchos jóvenes, son irreverentes y van a seguir hacia adelante”

Su generación se ha forjado en las calles, en la lucha por su libertad. “El régimen va a llevarse todo por delante: a quien alce la voz y a quien, incluso en sus filas, se atreva a disentir. Somos la generación del relevo. Vamos hacia adelante sin miedo y eso es una amenaza. Maduro sabe que Juan, y otros muchos jóvenes, son irreverentes y van a seguir”.

Describe a su hermano Juan como “una persona alegre, muy cariñoso y emotivo, muy carismático”. Siempre ha sido su referente. Ahora, aún más.

No tiene una idea clara de qué pasó el sábado en la ceremonia militar a la que asistió el presidente Maduro. Estaba a punto de salir de casa y su hermano le contó que algo extraño pasaba porque habían conectado la conexión en cadena. Afirma que no supo qué pensar.

“De este régimen se puede esperar cualquier cosa. Aquí hay muchas personas capaces de morir por Venezuela. No descarto ninguna opción. El venezolano ve clara la situación y sabe que tiene que haber un cambio, que Maduro y los pocos que le siguen han de salir del poder”, añade.

Juan me enseñó que la violencia solo genera violencia… Violencia es lo que está haciendo el régimen con este país”

Remarca su compromiso con la lucha pacífica: “Juan me enseñó que la violencia solo genera violencia”.  Asegura Rafaela que Juan y ella pertenecen a una generación que no se rinde fácilmente.

“Nos enfrentamos con la policía con escudos de madera y cascos de moto. Con algunas piedras, también es cierto. Ellos tienen armas de fuego. Es el régimen el que atenta contra los venezolanos, con bombas lacrimógenas, con todo lo que tiene a su alcance. Violencia es que no haya comida porque aquí el pueblo se muere de hambre. Violencia es la inseguridad en que vivimos. Violencia es lo que está haciendo el régimen con este país”, reitera con un tono firme.

El Frente Amplio de la oposición puso en duda la versión del régimen desde el domingo. También alertó sobre la posibilidad de que se intensificara la represión. David Smilde, investigador sobre Latinoamérica y el Caribe en WOLA, también señalaba a El Independiente cómo el régimen aprovecharía las circunstancias para acometer una purga.

Todos necesarios, pero unidos

A Rafaela Requesens le parece que habría que contrarrestar a Maduro y los suyos con una unión real. “Hemos de entender que todos somos necesarios. Hay quienes creen en la calle, otros en elecciones, en la renuncia… Hay que unificar esas ideas y lograr cambiar Venezuela”.

También subraya cómo “las sanciones y la presión internacional está dirigida contra el régimen… cuantos más se involucren, mejor para el pueblo venezolano, que está dando la lucha”.

Venezuela es un caos, la hiperinflación supera las barreras de lo imaginable y muchos padecen desnutrición y el acceso a la sanidad es inviable para quienes no tienen medios. Aún así Maduro resiste.

Estoy segura de que Nicolás Maduro caerá.. Estoy convencida de que el destino de Venezuela es el cambio”

Pero Rafaela cree que el final llegará. “Estoy segura de que Maduro caerá. No sé si el destino de mi hermano era estar ahora secuestrado, ni el de los venezolanos pasar por esto. Pero estoy convencida de que nuestro destino es el cambio. Lo que le ocurre ahora a Juan es un reflejo de que el régimen está debilitándose. Esto ya no es una lucha entre personas que piensan diferente o entre ideologías, es una lucha entre quienes quieren mantenerse en el poder a toda costa y un pueblo que sobrevive en la miseria”.

Y usted, ¿tiene miedo? “El miedo está ahí y te mantiene alerta. Pero hay que tener prioridades. ¿Qué causa más miedo: las amenazas o la violencia extrema, o perder Venezuela por completo y que sigan en el poder?”.